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Más allá de una cuestión estética, un derecho: acceso universal, igualitario y gratuito a productos menstruales para niñas, adolescentes y mujeres adultas

El pasado 17 de julio del presente año, la congresista de la República Arlette Contreras propuso el proyecto de ley N°5797 que busca garantizar el acceso universal, igualitario y gratuito a productos de gestión menstrual para niñas, adolescentes y mujeres adultas. Esta propuesta tiene como objetivo garantizar el derecho a la salud, la dignidad y la libertad de las niñas, adolescentes y mujeres adultas de nuestro país mediante el acceso gratuito de productos como toallas higiénicas descartables y reutilizables, tampones, esponjas marinas menstruales, paños absorbentes lavables, copas menstruales y todo producto relacionado que se pueda utilizar durante la menstruación. 

Luego de ser propuesto el mencionado proyecto, no dudaron en aparecer personas adversarias a ello quienes lo consideran inviable. Es por ello que a lo largo del presente artículo analizaré qué conllevó a que dicha propuesta legal sea presentada y por qué debería ser una realidad.

Derecho a la salud, dignidad y libertad:

La menstruación es un hecho fisiológico que presenta particulares y exige especificidades en lo que respecta a su abordaje integral, educación y medios para una atención adecuada. Teniendo en cuenta ello, el hecho de acceder gratuitamente a productos menstruales se encuentra muy vinculado al derecho a la salud. Este derecho humano que es inherente a las personas exige que un determinado grupo como son las niñas, adolescentes y mujeres adultas, que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, afronten impedimentos en relación a su goce y ejercicio del derecho además de encontrarse impedidas de acceder a productos menstruales (H.Durango, 2018).

En nuestra Constitución se reconoce el derecho a la salud en el artículo 7 de la siguiente manera:

Artículo 7.- Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad.

Teniendo en cuenta este artículo y en virtud de la protección de la salud de las mujeres, con el acceso gratuito se busca que ellas mantengan un cuidado íntimo adecuado. Este cuidado íntimo se relaciona con la higiene menstrual que es fundamental para el bienestar y dignidad de niñas, adolescentes y mujeres adultas; sin embargo, la carencia de recursos económicos para adquirir productos menstruales los cuales mantienen precios exorbitantes, genera que en su reemplazo se usen ropas viejas, trapos, telas u otras alternativas poniendo en riesgo su salud íntima y con probabilidad de contraer enfermedades (Senado de la República, s/f).

Por otro lado, en cuanto a la dignidad y libertad de la persona, nuestra Constitución menciona lo siguiente:

Artículo 1.- La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado

Artículo 2.- Toda persona tiene derecho: 1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece.

En ese sentido, el derecho al respeto de la dignidad de las niñas, adolescentes y mujeres adultas debe ser fuera y dentro del periodo menstrual de tal manera que ellas puedan sentirse plenas y seguras de sí mismas en gestionar la menstruación de forma higiénica, sin tabúes o estereotipos de género. Asimismo, la falta de recursos para la compra de productos menstruales, imposibilita que las mujeres no puedan elegir libremente el mejor producto que se adecúe a sus necesidades. Además, el no contar con los productos adecuados trae como consecuencia la paralización de las actividades diarias que las mujeres realizan en su día. Es por ello que el acceso gratuito a los productos menstruales frenaría la vulneración de aquellos derechos (Contreras, 2020).

Pobreza menstrual:

Como bien lo mencionamos líneas más arriba, existen niñas, adolescentes y mujeres adultas que se encuentran imposibilitadas en adquirir productos menstruales debido a sus escasos recursos económicos. Dicho esto, el término de “pobreza menstrual” describe la lucha que enfrentan aquellas mujeres en correlación con la carga financiera planteada por los suministros para la menstruación como lo son las toallas higiénicas, tampones, analgésicos, ropa interior, etc. También, la misma dificultad para adquirir dichos productos hace que muchas niñas permanezcan en sus casas sin ir a la escuela y el trabajo, trayendo como consecuencia impactos en su educación y en sus oportunidades económicas (UNFPA,2020).

La pobreza menstrual en el Perú:

Una forma contundente de visibilizar la pobreza menstrual en nuestro país es a través de la investigación realizada por el Instituto de Estudios Peruano donde se realizó diversos estudios de campo para la constatación de cuestiones planteadas a partir de la temática: “Retos e Impactos del Manejo de Higiene Menstrual para las Niñas y Adolescentes en el Contexto Escolar”. A partir de ello, evidenciaré ejemplos que visibilizan la pobreza menstrual en regiones de nuestro país.

El primer ejemplo describe un mapeo registrado en Loreto y Ucayali donde se observa un mayor número de chicas que faltaron a la escuela debido a la menstruación. Las chicas mencionan que por la presencia de cólicos y el temor a mancharse o que se perciba el olor a la sangre, decidieron no asistir a su centro de estudios. La falta de analgésicos o la suficiente cantidad de toallas para utilizar imposibilita la asistencia de ellas y en caso decidan asistir, reemplazan la falta de toallas por telas; sin embargo, estas telas muchas veces generan vergüenza no por la posibilidad de mancharse sino que por el hecho que alguien más pueda notarlo. A continuación una pequeña entrevista con una estudiante que evidencia dichos hechos:

 (Entrevista a adolescente mujer, 16 años, Ucayali rural indígena)

 

-Entonces, tú utilizas serena. ¿Aparte de la serena utiliza alguna otra cosa más?

Traductora: Ella puede utilizar cuando no hay serena puede utilizar su telita, cuando no hay, cuando hay con eso no ma´.

-¿Y utilizas trapito cuando no tienes serena porque no tienes dinero para comprarlo o no tienes serena?

Traductora: O sea, cuando ella no tiene plata no lo compra, usa su trapito.

-Y cuando has ido al colegio ¿utilizabas trapito o serena?

Serena.

-¿Y nunca has ido con trapito al colegio? No.

Traductora: Una vez vino, no tenía serena, pero se puso trapito… No le gusta faltar a las clases.

-Nunca has faltado… ¿Y cómo te sentías cuando venías con trapito al colegio?

Traductora: Ella tenía vergüenza de venir así, pero igual venía al estar al lado de sus compañeros.

-¿Qué te daba miedo? ¿Qué tus compañeros se den cuenta?

Traductora: Su temor era “ay se van a dar cuenta de que estoy con trapo”.

-¿Y cómo usas tu trapo? ¿Te pones un trapito doblado encima de tu calzón? ¿Cómo lo utilizas?

Traductora: Así como la serena dice, ella le doblaba un poquito y lo ponía lo mismo, igual que la serena dice

-¿Y encima tu pantalón o te venías con falda?

Con pantalón.

¿Y te sentías cómoda? ¿Incómoda?

Traductora: Incómoda, tenía vergüenza que le miren

El segundo ejemplo describe el acceso a suministros para la contención de la menstruación. En este cuadro se evidencia si los suministros para el manejo de la higiene menstrual suelen ser gratis o no. Las estudiantes afirman asistir a sus escuelas con sus propias toallas higiénicas, las cuales son obtenidas con el dinero familiar. Las mismas madres de familia consideran que es un gasto oneroso el hecho de gastar en productos menstruales para ellas o para sus hijos de tal manera que tratan de ahorrar combinando telas y toallas o incitando al uso de cada toalla por myor tiempo. Asimismo, en caso sucediese una emergencia para las chicas, ellas podrían tener dificultades para obtener toallas ya que el acceso de suministros en la escuela no es posible en la mayoría de los casos.

Acción del Estado:

 

En el Perú, el costo promedio que una mujer necesita para adquirir productos menstruales, específicamente, toallas higiénicas que en un producto muy usado, se necesita un gasto total de 63 soles anuales sin contabilizar otros productos alternativos como las toallas nocturnas, analgésicos para el dolor, tampones, etc. Asimismo, si tenemos en cuenta el costo anual multiplicado por 33 que es lo que dura una vida menstrual, equivale a 2091 soles. Dicho monto puede representar un impacto económico representativo de acuerdo al sector socioeconómico al que las mujeres pertenezcan (La República, 2020).

Teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado, para respetar derechos como la salud, dignidad y libertad de las niñas, adolescentes y mujeres adultas, el Estado debería adoptar políticas que garanticen la educación menstrual en correlación el acceso gratuito a los productos menstruales. Asimismo, los productos menstruantes al ser usados por más de 30 años en la mayoría de mujeres,deberían ser parte de la canasta básica familiar y considerarse así como productos de primera necesidad. La opción que propone la psicóloga del proyecto “Somos menstruantes” es reducir los impuestos a estos productos y en otros casos, subsidiar. En Colombia, por ejemplo, se logró que se retiren los impuestos de valor agregado a productos menstruales por ser considerados productos de primera necesidad (La República, 2020).

Por el contrario, existen argumentos que no validan que el Estado deba financiar los productos menstruales. Uno de ellos está relacionado al hecho de asociar los productos con características biológicas, comparándose así con afeitadoras de hombres. Sin embargo, esta comparación no es equilibrada ya que la menstruación no está asociada a prácticas de belleza o estética, sino es una cuestión de autocuidado y salud (La República, 2020).

Conclusiones:

El  impacto que genera la menstruación en las mujeres va acorde a la situación socioeconómica de cada una de ellas. Hemos visto a través del presente artículo que el proyecto de ley presentado por la congresista Arlette Contreras es viable por la existencia de desigualdad en diversas zonas de nuestro país. Asimismo, la gestión para los productos menstruales no se deben a una cuestión de belleza, sino a situaciones de autocuidado que responden a derechos como la salud, la dignidad y la libertad de niñas, adolescentes y mujeres adultas.


BIBLIOGRAFÍA:

Ames, Patricia, Carmen Yon, Roxana Gastelu, Gabriela Palacios, Nelly Paucar, Gabriela Ramos, Karina Rojas, Claudia Soberon, Margarita Velasco, Luisa Martinez Cornejo, Hugo Razuri, y Verónica Valcárcel. s. f. «Retos e impactos del manejo de higiene menstrual para las niñas y adolescentes en el contexto escolar». 97.

Constitución Política del Perú (1993). Diario Oficial el Peruano.

Contreras, Arlette. 2020. Proyecto de ley que garantiza el acceso universal, igualitario y gratuito a productos de gestión menstrual para niñas, adolescentes y mujeres adultas.

Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas. 2020. «La Menstruación y Derechos Humanos - Preguntas Frecuentes». Recuperado 23 de julio de 2020 (/menstruación-preguntas-frecuentes).

H.Durango, Norma. 2018. PROGRAMA NACIONAL DE PROMOCIÓN DE LA SALUD MENSTRUAL.

LR, Redacción. 2020. «Productos de salud menstrual: ¿por qué debería plantearse que sean subsidiados por el Estado?» Recuperado 24 de julio de 2020 (https://larepublica.pe/genero/2020/06/26/menstruacion-por-que-los-productos-de-salud-menstrual-deberian-ser-subsidiados-por-el-estado-peruano-atmp/).

LR, Redacción. 2020. «¿Cuánto cuesta menstruar en el Perú y por qué es un factor de desigualdad de género?» Recuperado 24 de julio de 2020

(https://larepublica.pe/genero/2020/06/18/menstruar-en-el-peru-cuanto-cuesta-y-por-que-es-un-factor-de-desigualdad-atmp/).

Senado de la República de México. s. f. «El derecho a la salud de las mujeres incluye a toallas sanitarias y tampones como productos de primera necesidad: Angélica de la Peña». Recuperado 24 de julio de 2020 (http://comunicacion.senado.gob.mx/index.php/46-grupos-parlamentarios/boletin-de-prensa/27684-el-derecho-a-la-salud-de-las-mujeres-incluye-a-toallas-sanitarias-y-tampones-como-productos-de-primera-necesidad-angelica-de-la-pena.html).

Fuente de la imagen: https://elcomercio.pe/resizer/lkq_0A2aR6yW6UuAPDIZ2AO9GsY=/1200x900/smart/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/HDG6UEJ5MRF7RAPFBD2FM5KQPE.jpg                

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