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Algunas reflexiones sobre educación y aproximaciones críticas al derecho internacional

       

Me gustaría comenzar agradeciendo a Parthenon.pe por aceptar la propuesta del presente blog y por apostar, con ello, a la difusión del derecho internacional. Asimismo, también comienzo extendiendo un cordial saludo a quienes sean lectoras y lectores de este espacio, esperando siempre contar con sus comentarios y reflexiones.

                                                                                           

En esta primera entrega, quisiera llamar la atención sobre un punto que se torna neurálgico en el estudio del derecho internacional actualmente: el de las aproximaciones críticas al derecho internacional, en el marco de la enseñanza de esta materia, tema que reviste mucha actualidad en la academia[1].

¿A qué me refiero aquí con aproximaciones críticas? El derecho internacional público, tal cual se le conoce, muchas veces, es presentado como una estructura únicamente normativa, y el perfil de esta idea se produce por Kelsen con su “Teoría pura del Derecho”, también influyente en el pensamiento internacionalista. Sin embargo, existen perspectivas que critican esta aproximación tradicionalista, como TWAIL (“Third World Approaches of International Law”), las corrientes feministas, la Escuela del New Haven, entre otras.

A raíz de la impronta positivista, se asume, lamentablemente y sin mayor cuestionamiento, que el fenómeno del derecho internacional debe ser entendido solo y únicamente desde la aplicación de la norma internacional, cuando, en realidad, estamos ante un escenario donde diversos factores, ya sean sociales, políticos, ideológicos o económicos, son los que justifican la norma, explicándola, sustentándola y perfilándola. No se trata solo de resolver cómo se aplica la norma internacional, sino por qué es así y no de otra manera. Pensar solo desde y para la norma es un lamentable reduccionismo: obviar que la norma internacional resulta de un entramado de procesos sociales simultáneos, conduce a un desconocimiento que aminora la comprensión del propio fenómeno jurídico internacional. Las aproximaciones críticas tratan de afrontar este dilema.

Hace poco, tuve el privilegio de participar en uno de los paneles de la Conferencia REDIAL 2019 (Repensando la educación del derecho internacional en América Latina), en la prestigiosa Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, en Bogotá.  En esa ocasión pude, en primer término, disertar sobre la ponencia que preparé para esas fechas (“Sobre la revalorización de los aportes doctrinarios en la región latinoamericana para la construcción de una educación contextualizada sobre derecho internacional”), presentando a algunos doctrinarios que, aun siendo más de las veces desplazados por autores del norte global, llamando a su revaloración o redescubrimiento, amén de una educación pensada desde y para nuestra realidad[2]. Asimismo, fue ocasión propicia para intercambiar ideas con otros colegas de la región, e incluso de otras áreas del sur global[3], en la búsqueda de soluciones para los principales problemas que se detectan en la educación del derecho internacional.

En suma, la Conferencia REDIAL constituyó, en mi caso, una suerte de despertar de consciencia sobre la importancia que tiene la deconstrucción del paradigma desde el que se enseña el derecho internacional en el Perú. Por ese motivo, me encargué de organizar el año pasado, y con el valioso apoyo de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), un evento sobre la enseñanza del derecho internacional en nuestro país.

A partir de esas experiencias, mi diagnóstico es que el tema de aproximaciones críticas de derecho internacional constituye, relativamente, una discusión nueva geográficamente, por haber sido un tema muy poco explorado en el Perú, pero que, por ejemplo, en Colombia ya se plantea y con rigor. Señal rotunda de esto último es que, en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, exista una maestría en derecho internacional con estudios críticos.

Con ello quiero también expresar que, muchas veces, por una serie de factores aparentemente exógenos, como el idioma inglés o el costo de los materiales (basta ver el precio de un libro promedio sobre public international law en Amazon.com), pero que realmente son endógenos a la globalización del fenómeno jurídico, se produce una profunda asimetría en la distribución de la información, en una era que ha sido caracterizada, paradójicamente, por ser democrática en el acceso a la misma.

Esta asimetría informativa se observa en la realidad educativa peruana, de la cual quiero destacar aquí un factor identificable en los manuales de derecho internacional usados en nuestro medio, cuya valía es indiscutible - por el esfuerzo que supone escribir un libro y, con ello, de investigar en clave jurídica -, pero que se mueven, en su mayoría, todavía bajo coordenadas positivistas, no pudiéndose plantear aún el problema relativo a si la visión expuesta sería la única admisible o posible.

Bianchi (2016) ilustra este problema con el clásico ejemplo del pez que, encontrándose en una pecera, asume que la visión de las cosas a su alrededor es la natural, cuando el color del agua no necesariamente es transparente. En ese sentido, el o la ius internacionalista debe ser un pez consciente y capaz de identificar el color determinado que tiene el agua y capaz de saber que no es el único color de agua posible para su pecera. Por lo tanto, incluso si se es positivista, se debe serlo por convicción y no por inercia.

¿Cómo es posible que los tan interesantes debates de cómo concebir el derecho internacional, que reciben un énfasis especial en la doctrina actual, tanto por autores como Bianchi (2016) o Roucounas (2019), no sean todavía materia de discusión extendida en la enseñanza del derecho internacional en la región y, particularmente, en el Perú? ¿Acaso el derecho internacional solo puede ser concebido desde un único ángulo epistemológico o metodológico? ¿Es la visión positivista occidental la única forma aceptable de entender el derecho internacional?

Estos cuestionamientos tomados en serio, cuyas respuestas constituyen una tarea cuesta-arriba, son los que permiten la posibilidad de otros modos de aproximación al derecho internacional. En ese sentido, muchas veces, la educación de derecho internacional en el Perú, así como en la región, parte implícitamente de la asunción que la visión del derecho internacional es única, y ello no es así. Recae, por lo tanto, en aquellas personas que asumen la labor de enseñanza mostrar no solo cómo se aplica la norma, sino cuestionar si la perspectiva positivista para comprender la norma internacional es la más adecuada.

Todas estas son preguntas que deben hacerse para entender que no solo se trata de conocer los desarrollos normativos recientes, sino también identificar cuáles son las premisas de las cuales se parte, desde un punto de vista filosófico, sociológico o ideológico, para abordar o resolver un problema de derecho internacional.

Finalizo, señalando que el problema sobre el que se hace énfasis en esta entrega es un proceso intelectual que no se agota con esta publicación y que tampoco se producirá de un solo golpe, sino con mucho esfuerzo, pero que es de suma necesidad puntualizarlo: sin un pensamiento crítico (léase no solo en singular), no se puede construir y avanzar en nuevas contribuciones desde el Perú a la forja del actual derecho internacional.


Fuente de la Imagen (*)https://pangeaupr.files.wordpress.com/2014/03/4895947403_a487b757c5_o.j

Referencias

Bianchi, A. (2016). International Law Theories: An Inquiry Into Different Ways of Thinking, Oxford: Oxford University Press.

Kelsen, H. (1982). Teoría pura del derecho. Introducción a la ciencia del derecho (Moisés Nilve, trad.) 18° Ed., Buenos Aires: EUDEBA. (Obra original publicada en 1953).

Roucounas, E. (2019). A Landscape of Contemporary Theories of International Law, Leiden/Boston: Brill – Nijhoff.

[1] Ver, por ejemplo, la convocatoria de propuestas, organizada por el “British Institute of International and Comparative Law”, referida al tema “Teaching International Law”, que se llevará a cabo los días 7 y 8 de septiembre del presente año.

[2] Como es el caso, en el Perú, de Jorge Silva Santisteban o el mismo Alberto Ulloa Sotomayor, quienes citan ejemplos de la región y que son testigos presenciales de su tiempo.

[3] Destaco la presencia del profesor Eugenio Gómez-Chico, de la Universidad Nacional de Singapur.

Escrito por Pablo César Rosales Zamora

Magister en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por el Instituto Universitario de Investigación "Ortega y Gasset" de Madrid y asesor legal en la Oficina de Derecho Internacional Público del Ministerio de Relaciones Exteriores