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Panorama Fintech: ¿Qué servicios ofrecen y que retos legales plantean?

INTRODUCCIÓN

El último “Reporte de Indicadores de Inclusión Financiera de los sistemas financiero, de seguros y de pensiones” revela que el número de canales de atención que el sistema financiero pone a disposición de los consumidores financieros es 141 puntos por cada 1000 km2. Quiere decir que en un perímetro de 100 km2 los consumidores financieros pueden hallar 141 puntos para realizar sus operaciones.

Si se toma en cuenta que el distrito de Lince mide 3.03 km2 y el de Los Olivos 18.25 km2, nos daremos cuenta que aún hay mucho pan por rebanar.

Frente a esta realidad, las fintech aparecen como una solución unánime. ¿Por qué?

Fintech es un neologismo formado por la unión de los términos “finanzas” y “tecnología”. Se utiliza para denominar a empresas que ofrecen servicios financieros a través de tecnologías modernas.

Como principal ventaja para el mercado, las fintech facilitan el acceso al mundo financiero (digital), toda vez que cualquier persona con acceso a internet o telefonía (servicios públicos básicos) está en la posibilidad de gozar de estos servicios, desde cualquier ubicación y sin necesidad de trasladarse. Al respecto, considerando que el 82% de la población peruana de 6 y más años de edad usa Internet mediante un teléfono celular, eso es una excelente noticia en términos de inclusión financiera[1].

Asimismo, estos negocios se caracterizan por la rapidez y eficiencia para solucionar problemas frente a las rigideces de la banca y compañías de seguros tradicionales, pues crean programas que privilegian el volumen en la captación de clientes antes que el precio o la tarifa y, mediante el uso de la tecnología, prescinden de oficinas o la contratación de personal excesivo (Silva, 2017).

En efecto, el abaratamiento de los costos de transacción hace que las fintech se consideren una oportunidad para la inclusión financiera y la mayor eficiencia en la generación y distribución de productos financieros.

Visto así, las fintech lucen como una panacea. No obstante, es preciso gestionar adecuadamente los riesgos que atañen a la oferta de sus servicios. Warren Buffet solía repetir: “Predicting rain doesn't count. Building arks does” (Predecir la lluvia no cuenta. Construir arcas sí). En ese sentido, se debe ponderar las ventajas que propiciarían las fintech frente a la seguridad que debe proporcionarse a los  consumidores financieros.

En armonía con lo expuesto, el presente artículo ofrece un panorama respecto a los servicios que ofrecen las fintech -hay más de 1230 operando en América Latina y más de 124 en el Perú (Vodanovic, 2019)- así como los retos que en materia legal involucran.

 I. FINTECH Y SUS SERVICIOS

 Las fintech ofrecen un abanico variado de servicios. Veamos algunos.

  •  Financiamiento participativo (Crowdfunding):

Mediante este servicio ofrecen un sistema de financiación por medio del cual proyectos empresariales pueden ver la luz gracias a las microaportaciones que los inversores particulares realizan (Gallardo, 2016).

Gallardo también identifica que existen diversos tipos de crowdfunding:

  1. De donación (donation-based crowdfunding), en el cual los inversores donan su dinero sin ningún tipo de contraprestación, siendo que a partir del dinero recaudado se financian proyectos de carácter social o humanitario;
  2. De préstamo (lending-based crowdfunding), siendo que quienes realizan las microaportaciones reciben una contraprestación monetaria. El financiado debe devolver el monto prestado más el interés;
  3.  De recompensa (reward crowdfunding), en cuyo caso las personas interesadas pueden aportar dinero a la nueva compañía y recibir a cambio algún producto o servicio que la compañía tiene planeado ofrecer en el futuro. La recompensa variará en función de la cantidad de dinero aportada; y,
  4. De inversión (equity crowdfunding), consiste en ofrecer, a cambio de las aportaciones de dinero a la startup, acciones de la empresa. Los inversores forman parte de la sociedad financiada. Evidentemente, la contraprestación no es inmediata sino que la empresa debe lanzarse y generar réditos.

Mediante crowdfunding se financió la película “Anomalisa” de Charlie Kaufman y Duke Johnson, habiéndose recaudado $406,237 de los participantes. La película, valga decirlo, recibió buenas críticas en Internet y ganó muchos premios en festivales de cine.

Cabe indicar que mediante Decreto de Urgencia N° 013-2020 del 23 de enero de 2020 se ha regulado el financiamiento participativo en nuestro país, habiéndosele definido como la actividad en la que a través de una plataforma se pone en contacto a personas naturales domiciliadas en el país o personas jurídicas constituidas en el país, que solicitan financiamiento a nombre propio, denominados receptores, con una pluralidad de personas naturales, jurídicas o entes colectivos, denominados inversionistas, que buscan obtener un retorno financiero.

  • Ahorros (savings)

Mediante este servicio ofrecen sistematizar el ahorro de las personas. Por ejemplo, la fintech Yuntas ofrece organizar el dinero de forma individual o colectiva en cualquier momento y en cualquier lugar. En los casos de ahorro colectivo, permite crear un pozo común (de hasta S/ 10,000) para una causa común. Por su parte, la fintech recibe una retribución del 3% del acumulado de cada pozo.

 

  • Plataforma de ahorros (Market place savings)

Mediante este servicio permiten ahorrar, pero no directamente en ellas sino poniendo el mercado más cerca de los consumidores financieros. Por ejemplo, la fintech Tasatop ofrece subastas de depósito a plazo fijo, en donde las instituciones financieras compiten ofreciendo mejores tasas a los consumidores financieros.

  •  Créditos on line (lendings)

Mediante este servicio ofrecen financiamiento. Para ello, a través de una plataforma ponen a disposición del consumidor financiero una determinada cantidad de dinero que este se obliga a restituir.

Entre otras, está Latin Fintech S.A.C., quien con su nombre comercial “Andy”, ofrece préstamos online. Como ventajas, esta fintech señala textualmente: “evaluación crediticia y respuesta en segundos. Todo en línea”; “sin garantías, ni papeleos, ni visitas a agencias”; y, “menores tasas, mayores importes y más facilidades para clientes recurrentes”[2].

  • Pagos (payments)

Mediante este servicio ofrecen a los comercios poder aceptar pagos en línea con tarjetas de crédito, débito o prepagadas, de forma rápida y segura.

En nuestro país funciona “La mágica”, una forma de manejar dinero de manera electrónica, la cual se ofrece como una alternativa a la cuenta bancaria, donde se puede recargar una tarjeta prepagada y hacer pagos (compras en línea, pagos de facturas o compras diarias y retirar dinero de cajeros).

Cabe indicar que algunas fintech ofrecen también la transferencia de fondos por canales alternativos como facebook.

  • Remesas (remittances)

Mediante este servicio ofrecen realizar remesas, vale decir, envíos de dinero al exterior. Por ejemplo, en nuestro país funciona “Remesend”, una plataforma virtual de envío de dinero que utiliza un esquema Peer-to-Peer para realizar las transferencias a nivel internacional

  •  Gestión de finanzas personales (Personal finance management)

Mediante este servicio ofrecen, a través de la tecnología, que las personas mejoren el control y orden de sus finanzas personales.

Por ejemplo Unicuenta, una fintech que permite que las personas controlen sus gastos y puedan recibir alertas al exceder sus consumos.

  • Gestión de finanzas empresariales (enterprise finance management)

Mediante este servicio ofrecen plataformas para el manejo financiero de una empresa. Permite la gestión de las ventas, facturación, compras, almacén, productos y servicios, clientes, proveedores, gastos, caja chica, entre otros.

Al respecto, Susii es una fintech que ofrece una plataforma web que incluye servicios de ventas e inventario.

  • Insurtech

Mediante este servicio ofrecen emplear la tecnología para mejorar el modelo de negocio de seguros actual.

Así, por ejemplo, ZUM es un sistema de administración de pólizas para distribuidores de seguros.

  • Plataformas de criptomonedas

Mediante este servicio ofrecen la comercialización de criptomonedas. Una criptomoneda, criptodivisa o criptoactivo es un medio digital de intercambio que utiliza criptografía para asegurar las transacciones, controlar la creación de unidades adicionales y verificar la transferencia de activos.​​​ Las criptomonedas son un tipo de divisa alternativa y de moneda digital.

Buda es una fintech que permite la comercialización de criptomonedas tales como bitcoins, ethereum y otras criptomonedas.

  •  Cambio de divisas

Mediante este servicio ofrecen cambiar divisas (por ejemplo, soles en dólares), evitando la inseguridad de las calles.

Rextie es una plataforma digital de cambio de divisas. Exige que el consumidor financiero cuente con un correo electrónico de referencia y con una cuenta activa en soles y dólares. En el caso de empresas solo exige el número de RUC y la referencia del representante legal.

  •  Puntaje crediticio (Creditscoring)

Mediante este servicio ofrecen un método automatizado de calificación de créditos. Es un sistema que pretende automatizar la toma de decisiones en cuanto a la viabilidad o no de una operación de financiación. Tras analizar la información vertida en el sistema, el 'credit scoring' da como resultado una probabilidad de entrar o no en impagos en caso de dar la financiación.

Por ejemplo, la web Kalifica permite que una persona conozca el score de otras personas y tome decisiones acertadas.

  • Inversiones (investments)

Mediante este servicio ofrecen asesoría a inversionistas. Así por ejemplo, la fintech Risko ofrece analizar riesgos con diferentes modelos técnicos para ello (Modelo de optimización de Markowitz-Sharpe; Modelo de optimización Conditional Value-at-Risk; Inclusión de restricciones de inversión; Aversión al riesgo de Arrow-Pratt; Uso de carteras de referencia (benchmarks); Descomposición de riesgo Contribution VaR; Pronóstico Monte-Carlo de activos y carteras; Modelo de Brinson de atribución de desempeño, etc).

 II. ASPECTOS LEGALES DE LAS FINTECH

La regulación de las fintech debe ponderar el fomento de la  inversión, la estabilidad del sistema financiero y la protección del consumidor financiero.

Algunos ítems ya están claros en el mercado: i) Capacidad para contratar: Los servicios que ofrecen las fintech se encuentran dirigidos únicamente a personas que gocen de capacidad para celebrar contratos legalmente vinculantes; ii) Empleo de contratos electrónicos: El contrato electrónico, de naturaleza moderna, tiene como variante que la oferta y la aceptación se transmiten por medio de equipos electrónicos de tratamiento y almacenamiento de datos conectados a una red de telecomunicaciones (Vattier, 2001); y, iii) Privacidad de la información: Si bien los usuarios facilitan determinados datos de carácter personal, su información personal debe procesarse y almacenarse en servidores o medios magnéticos que mantengan altos estándares de seguridad y protección tanto física como tecnológica.

Otros ítems constituyen más bien elementos a ser considerados para cumplir con la protección de los consumidores financieros y usuarios finales:

  1. Riesgos para consumidores: Muchos nuevos proveedores de recursos financieros no están siendo suficientemente regulados y podrían no cumplir satisfactoriamente requerimiento de transparencia de información;
  2. Ciberdelincuencia: Entendemos por ciberdelincuencia los actos dirigidos contra la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los sistemas informáticos, redes y datos informáticos, así como el abuso de dichos sistemas, redes y datos, mediante la tipificación de esos actos. Al respecto, es posible que ciberataques puedan afectar la infraestructura de las instituciones financieras, consumidores y autoridades;
  3. Sobreendeudamiento: De acuerdo a lo dispuesto por el Reglamento para la Administración del Riesgo de Sobre Endeudamiento de Deudores Minoristas, aprobado por Resolución SBS N° 6941-2008, debemos entender por sobreendeudamiento al nivel de endeudamiento en el sistema financiero que, por su carácter excesivo respecto de los ingresos y de la capacidad de pago, pone en riesgo el cumplimiento de las obligaciones de un deudor. Al ser más fácil acceder a créditos digitales, ello puede causar que los prestatarios estén más expuestos, particularmente sin adecuada capacidad financiera;
  4. Protección de datos personales: bajo los alcances de la Ley de protección de datos personales, Ley N° 29733, la protección de datos de los clientes implica velar porque los datos de los clientes no queden expuestos por problemas técnicos o, incluso, por ciberataques; y,
  5. Lavado de activos: en junio de 2019, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) publicó nuevas directrices sobre cómo regular los activos digitales. Incluso, el premio nobel Paul Krugman ha señalado: “Hace poco, mi peluquero me preguntó si debería invertir todos sus ahorros en bitcoines. (…)Así que la respuesta para mi peluquero es “No, no debería comprar bitcoines”. Todo este asunto va a terminar muy mal y mientras más pronto, mejor”(Krugman, 2018).

Finalmente, es preciso indicar que las fintech emplean tecnología cuyos alcances no se han explorado completamente, tales como: el big data[3], blockchain[4], machine learning[5], APIs[6], Id y contratación digital[7], cloudcomputing[8], ciberseguridad[9], sandbox[10], entre otros.

 III. CONCLUSIONES

Existe un gran número de fintech que ofrecen servicios diversificados y que generan mucho interés en el público. Para que sigan la senda de ser un vehículo para la inclusión financiera en el país, es preciso brindar a los inversionistas la seguridad jurídica que requieren para el desarrollo del sector. Sin perjuicio de lo señalado, se debe gestionar adecuadamente los riesgos que atañen a la oferta de sus servicios.


  Bibliografía

  1. Gallardo, Eva. ¿Qué es y cómo gestionar el crowdfunding? Editorial: Universitat Oberta de Catalunya (UOC). 2015.
  2. Krugman, Paul. Bubble, Bubble, Fraud and Trouble". The New York Times, 01/29/18.
  3. Silva, Magali. El acelerado crecimiento de las fintech y los desafíos para su regulación. Revista Moneda N° 171. 2017.
  4. Vattier Fuenzálida, Carlos. En torno a los contratos electrónicos. Contratación contemporánea. Contratación electrónica y tutela del consumidor. Lima, Palestra Editores.
  5. Vodanovic Legal. El panorama de las fintech en el Perú. Hacia un nuevo ecosistema colaborativo. Disponible en

[1] Información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) elaborado en base a la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del cuarto trimestre del 2018.

[2] Portal “www.holaandy.com” de Latin Fintech S.A.C.

[3] La cantidad de datos crece de forma continua a una velocidad sumamente rápida. Todos los tipos de datos, en cualquier formato, que se usan para obtener información valiosa y generar valor se consideran big data. La analítica de big data consiste en la práctica de aplicar modernas herramientas de software de analítica a todo tipo de datos, incluidos los datos no estructurados, semiestructurados y estructurados, al igual que el procesamiento en lotes y la transferencia en tiempo real. El propósito de la analítica de big data es descubrir información valiosa e irregularidades, además de comprender mejor el rendimiento del negocio y el comportamiento de los clientes. Esta información valiosa impulsada por la analítica puede usarse para modelar los resultados comerciales, aumentar la ventaja competitiva, mejorar las decisiones financieras y desarrollar proyecciones más concisas.

[4] El blockchain es una tecnología que permite la transferencia de datos de una manera completamente segura gracias a una codificación muy sofisticada. Se suele comparar con un libro de contabilidad de una empresa donde están registradas todas las entradas y salidas de dinero. Pero, en este caso, es un libro de acontecimientos digitales. Esta transferencia no necesita de un intermediario que compruebe y apruebe la información, sino que está distribuida en diversos nodos independientes (usuarios) entre sí que la registran y validan. Así, una vez que la información es introducida no podrá ser borrada, solo se podrán añadir nuevos registros. Además, no será legitimada a menos que la mayoría de ellos se pongan de acuerdo para hacerlo. Básicamente, el blockchain, elimina a los intermediarios, descentralizando toda la gestión. El control del proceso es de los usuarios y son ellos los que se convierten parte de un enorme banco con miles, millones de nodos, cada uno de los cuales se convierte en partícipe y gestor de los libros de cuenta del banco.

[5] Machine Learning es una disciplina científica del ámbito de la Inteligencia Artificial que crea sistemas que aprenden automáticamente. Aprender en este contexto quiere decir identificar patrones complejos en millones de datos. La máquina que realmente aprende es un algoritmo que revisa los datos y es capaz de predecir comportamientos futuros. Automáticamente, también en este contexto, implica que estos sistemas se mejoran de forma autónoma con el tiempo, sin intervención humana.

[6] Una API es un conjunto de definiciones y protocolos que se utiliza para desarrollar e integrar el software de las aplicaciones. API significa interfaz de programación de aplicaciones. Las API permiten que sus productos y servicios se comuniquen con otros, sin necesidad de saber cómo están implementados. Esto simplifica el desarrollo de las aplicaciones y permite ahorrar tiempo y dinero. Las API le otorgan flexibilidad; simplifican el diseño, la administración y el uso de las aplicaciones, y proporcionan oportunidades de innovación, lo cual es ideal al momento de diseñar herramientas y productos nuevos (o de gestionar los actuales). A veces, las API se consideran como contratos, con documentación que representa un acuerdo entre las partes: si una de las partes envía una solicitud remota con cierta estructura en particular, esa misma estructura determinará cómo responderá el software de la otra parte.

[7] Es aquel en que la oferta y la aceptación se transmiten por medio de equipos electrónicos de tratamiento y almacenamiento de datos conectados a una red de telecomunicaciones. Es aquella firma electrónica que utilizando una técnica de criptografía asimétrica, permite la identificación del Signatario y ha sido creada por medios que éste mantiene bajo su control, de manera que está vinculada únicamente al Signatario y a los datos a los que refiere, lo que permite garantizar la integridad del contenido y detectar cualquier modificación ulterior (Art. 6° del Reglamento de la Ley de Firmas y Certificados Digitales).

[8] Cloud Computing es adquirir un estilo de computación que provee capacidades relacionadas a IT (Information Technology) de manera escalable y amoldándose a las necesidades de cada compañía.

[9] La ciberseguridad se define como una capa de protección para los archivos de información, a partir de ella, se trabaja para evitar todo tipo de amenazas, las cuales ponen en riesgo la información que es procesada, transportada y almacenada en cualquier dispositivo.

La ciberseguridad trata de trabajar en robustos sistemas que sean capaces de actuar antes, durante y después , no sirve solo para prevenir, sino también dar confianza a los clientes y al mercado, pudiendo así reducir el riesgo de exposición del usuario y de los sistemas.

[10] Un sandbox es un mecanismo de seguridad para disponer de un entorno aislado del resto del sistema operativo. Sus ventajas son: i) Usar programas que tienen el potencial de comprometer la seguridad de nuestro sistema operativo como por ejemplo un navegador web, Skype, un lector de pdf, un keygen descargado de Internet, etc.; y, ii) Crear un entorno de pruebas para ejecutar programas o un código que acabamos de crear.

Escrito por Jorge Antonio Machuca Vilchez

Jorge Antonio Machuca Vilchez

Magíster en Derecho Bancario y Financiero (PUCP). Diplomado en Derecho de Consumo por la Universidad de Castilla – La Mancha. Egresado de la Escuela Profesional de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Docente en la Escuela de Postgrado de la Universidad Pacífico, Universidad Privada del Norte (UPN) y en el IFB. Actual Director de Iuris Dictio (2016 - a la fecha).