Comentarios a la Ley N°30997, ley que modifica el codigo penal e incorpora el delito de financiamiento prohibido de organizaciones políticas

A propósito de la publicación de la ley No. 30997, de fecha 27 de agosto del 2019, les deseo compartir a través de esta columna, los comentarios de una colega que siempre tiene aportes acertados con relación a las normas y su aplicación en el ámbito penal y procesal penal, la Dra. Isabel Espejo Castillo.

Los grandes despates de corrupción en los que se han visto envueltos personajes de nuestra esfera política, asi como corporaciones privadas, nacionales e internacionales, ha traido como consecuencia, una baja más a la ya alicaída confianza de la población en nuestros políticos y sus partidos. Y es que, a raíz de las sendas investigaciones penales contra diversos personajes políticos, en razón de haber recibido, directa o indirectamente, importantes sumas de dinero de empresas privadas, en calidad de donaciones y/o aportaciones, nace el ímpetu de que se regule y/o controle de manera más adecuada el financiamiento con el que operan los partidos políticos, a efectos de criminalizar conductas ilegales que han escapado de la regulación presente, me refiero a la Ley 28094 – Ley de Organizaciones Políticas.

En efecto, a raíz de estas investigaciones penales, se ha puesto nuevamente sobre el tapete el vacío existente en la Ley 28094, con relación a la regulación del dinero que llegan a estas instituciones, ya sea en forma de aportaciones o donaciones, efectuadas por particulares, y que en muchos casos, ni siquiera son identificados; detectándose una cadena de irregularidades que han permitido el ingreso de millones de soles sin que se conozca su fuente, o en otros casos, que existiendo una fuente prohibida, la sanción administrativa resulta ser insuficiente.

Precisamente por ello, como una respuesta a esta ineficiente regulación, ha salido a la luz, la Ley No. 30424 –Ley que modifica el Código Penal– la cual incorpora un nuevo capítulo denominado Delitos contra la participación democrática, en el que se incluyen dos tipos penales que buscan sancionar las acciones ilícitas cometidas por miembros de los partidos políticos que facilitan el ingreso de dinero proveniente de fuentes prohibidas, asi como la falsificación de información sobre los gastos e ingresos. Finalmente, incluye un artículo que busca delimitar las fuentes prohibidas para efectos de la sanción penal.

La inclusión de esta normativa busca dotar de una mayor transparencia a los ingresos y aportaciones que tienen las organizaciones políticas, especialmente, en relación a la identificación de las personas, jurídicas o naturales, que financian las campañas políticas de estos partidos, teniendo como finalidad proteger nuestro sistema democrático, en tanto se busca sancionar penalmente dos conductas que vulneran la transparencia en el manejo de las organizaciones políticas.

  1. Incorporación de los delitos de financiamiento prohibido de organizaciones políticas (articulo 359-a) y falseamiento de información sobre aportaciones, ingresos y gastos de organizaciones políticas (artículo 359-b)

Artículo 359-A. Financiamiento prohibido de organizaciones políticas

“El que, de manera directa o indirecta, solicita, acepta, entrega o recibe aportes, donaciones, contribuciones o cualquier otro tipo de beneficio proveniente de fuente de financiamiento legalmente prohibida, conociendo o debiendo conocer su origen, en beneficio de una organización política o alianza electoral, registrada o en proceso de registro, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años y con sesenta a ciento ochenta días multa, e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1, 2, 3 y 4, del Código Penal.

La pena privativa de libertad será no menor de cuatro ni mayor de seis años y con cien a trescientos días multa, e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1, 2, 3 y 4, del Código Penal, si el delito es cometido por el candidato, tesorero, responsable de campaña o administrador de hecho o derecho de los recursos de una organización política, siempre que conozca o deba conocer la fuente de financiamiento legalmente prohibida.

La pena privativa de libertad será no menor de cinco ni mayor de ocho años y con ciento veinte a trescientos cincuenta días multa, e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1, 2, 3 y 4, del Código Penal, si:

  1. a) El valor del aporte, donación o financiamiento involucrado es superior a cincuenta (50) unidades impositivas tributarias (UIT).
  2. b) El agente comete el delito como integrante de una organización criminal o persona vinculada a ella o actúe por encargo de la misma”.

En relación al sujeto activo del delito, si bien no se establece una condición especial del agente para desarrollar la conducta, siendo que cualquier sujeto puede ser plausible de ser imputado de su comisión; no obstante, se establece como agravante la condición especial del sujeto, es decir cuando tenga la calidad de “candidato, tesorero, responsable de campaña o administrador de hecho o derecho”; entendiéndose que su reprochabilidad se sustenta en el cargo especial que ocupa y el deber de diligencia que ostenta tanto a nivel del partido político que representa, como ante la sociedad.

De otro lado, en relación al verbo rector, la norma establece un listado de conductas que pueden ser subsumidas al delito de financiamiento prohibido, estas son: quien “solicita, acepta, entrega o recibe” aportes, donaciones, contribuciones o cualquier otro tipo de beneficio. Estas conductas no tendrían mayor relevancia la Ley 28094 permite y regula la aportaciones y/o donaciones realizadas por particulares, por ende, permite la recepción, aceptación, entrega y solicitud de estas aportaciones– si no fuera por la adhesión de un elemento que le confiere ilicitud a dichas conductas, esto es elconocimiento y deber de conocimiento de la fuente de financiamiento legalmente prohibida”.

En efecto, la norma penal impone al sujeto el deber de diligencia, en ese sentido, se le impone no solo el deber de conocer no solo el origen del dinero, sino, además, de conocer o preveer que este origen corresponda a una fuente prohibida o no.

Artículo 359-B. Falseamiento de la información sobre aportaciones, ingresos y gastos de organizaciones políticas

“El tesorero, el responsable de campaña, el representante legal, el administrador de hecho o de derecho, o el miembro de la organización política que, con pleno conocimiento, proporciona información falsa en los informes sobre aportaciones e ingresos recibidos o en aquellos referidos a los gastos efectivos de campaña electoral o en la información financiera anual que se entrega a la entidad supervisora será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de seis años e inhabilitación conforme al click here artículo 36, incisos 1, 2, 3 y 4, del Código Penal”.

A diferencia del articulado anterior, aquí si encontramos una condición especial atribuida al autor del delito, dirigiéndolo exclusivamente a los sujetos que ostenten un cargo particular dentro de la organización, esto es “tesorero, el responsable de campaña, el representante legal, el administrador de hecho o de derecho”. Esta condición especial se enmarca en razón de las funciones que ostentan dentro del partido, lo que le irroga una responsabilidad ante ella y ante la sociedad.

Precisamente por ello, aquí ya se exige que el autor del delito tenga conocimiento directo de la fuente prohibida de financiamiento, esto en razón de que, en su condición de “tesorero, el responsable de campaña, el representante legal, el administrador de hecho o de derecho” tiene acceso directo a la información sobre el origen del mismo, y que conociendo sobre ello, decide realizar actos destinados a falsear dicha información. 

2. Incorporación del articulo 359-c que regula las fuentes de financiamiento legalmente prohibidos

Articulo 359-C. Fuentes de financiamiento legalmente prohibidos.

“Son fuentes de financiamiento legalmente prohibidas aquellas que provengan de:

  1. Cualquier entidad de derecho público o empresa de propiedad del Estado o con participación de este, distintas del financiamiento público directo o indirecto a las organizaciones políticas.
  2. Los aportes anónimos dinerarios superiores a dos (2) unidades impositivas tributarias.
  3. Personas naturales condenadas con sentencia consentida o ejecutoriada, o con mandato de prisión preventiva vigente por delitos contra la administración pública, tráfico ilícito de drogas, minería ilegal, tala ilegal, trata de personas, lavado de activos o terrorismo, según información obtenida a través del procedimiento de la ley sobre la Ventanilla Única de Antecedentes para Uso Electoral, en lo que resulte aplicable. La prohibición se extiende hasta diez (10) años después de cumplida la condena.

    4. Los que provengan de personas jurídicas nacionales o extranjeras sancionadas penal o administrativamente en el país o en el extranjero por la comisión de un delito, o que se les haya sancionado conforme a lo señalado en la Ley 30424, Ley que regula la responsabilidad administrativa de las personas jurídicas, o se les haya aplicado las consecuencias accesorias previstas en el presente código.”

Con la incorporación del articulo 359-C, se establece una presunción de conocimiento por parte del sujeto activo de la condición prohibida de la fuente de financiamiento  condición de dinero “legalmente prohibido”, el cual será base primordial para establecer si las conductas descritas en el articulo 359-A y 359-B serán plausibles de ser tipificadas como ilícitas.

Como ven, la presente Ley pretende suplir los vacíos existentes en el Titulo VI de la Ley N° 28094 -Ley de organizaciones políticas- que regula el financiamiento de los partidos políticos, buscando ampliar las fuentes prohibidas de financiamiento y criminalizando conductas que omitan el deber de diligencia ante la solicitud, recepción y/o entrega de aportaciones, donaciones, etc; aun resulta insuficiente, a la luz de los alcances normativos que rigen a las personas jurídicas. A saber:

  • La Ley N° 28094 – Ley de organizaciones políticas – coloca a los partidos políticos como (…) asociaciones de ciudadanos que constituyen personas jurídicas de derecho privado cuyo objeto es participar por medios lícitos, democráticamente, en los asuntos públicos del país dentro del marco de la Constitución Política del Estado y de la presente ley (…)”; la pregunta sería, si los partidos políticos son considerados como personas jurídicas, ¿cual sería la sancion – en el marco de nuestro sistema punitivo – que deberá recaer sobre el partido político propiamente dicho, ante el supuesto de que sus miembros, hayan participado en la comisión de los delitos tipificados?.
  • El contexto punitivo que abarca el presente delito, se encuentra delimitado dentro del marco de una organización política, siendo necesario que los aportes y/o donaciones que se “soliciten, acepten, recepcionen y/o entreguen” se realicen en beneficio del referido partido; no obstante, que sucede si el sujeto activo, quien realizó una solicitud de aportación utilizando el nombre del partido político, pero termina recepcionando el dinero – que proviene de una fuente prohibida – para si mismo, no ingresando a la esfera del partido, en este supuesto, se configuraría este delito, o existiría una atipicidad relativa en torno al tipo penal.

Estas y seguramente otras consideraciones más, aún no han sido respondidas por este nueva inclusión normativa, pero que, conforme avance y se desarrollen los casos, estoy seguro hallarán respuestas a la luz del desarrollo jurisprudencial y doctrinal.


Fuente de la imagen: https://www.transparencia.org.pe/taxonomy/term/198

Escrito por Jorge Luis Ascona Baldeón

Jorge Luis Ascona Baldeón

Abogado litigante con maestría en Ciencias Penales por la Universidad San Martin de Porres y especialista en cumplimiento normativo (Criminal Compliance) por la Universidad Castilla de la Mancha- España.

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