Prescripción de la deuda tributaria para mercancías importadas hacia una zona de tratamiento aduanero especial

I. Marco legal de la zona de tratamiento aduanero especial.

Colombia y Perú tienen lazos comerciales de larga data debido – entre otros factores – a un proceso de integración económica desarrollándose con éxito Acuerdos Comerciales que hoy nos permite participar competitivamente en la aldea global de los negocios internacionales.

Así tenemos que mediante el Decreto Supremo N° 015-94-EF se dictaron medidas para dar cumplimiento a las obligaciones del Convenio de Cooperación Aduanera con Colombia, (en adelante PECO), acuerdo comercial que se encuentra vigente desde 1938.

Conforme a lo señalado en el numeral 4) del Articulo VIII del PECO, las mercancías importadas con aplicación del arancel común anexo al mencionado Convenio[2], las mercancías serán exclusivamente para el uso y consumo en los territorios señalados en su artículo I, vale decir la Zona de Tratamiento Aduanero Especial, la misma que por parte del Perú comprende a los Departamentos de Loreto, San Martín y Ucayali; y por parte de Colombia comprende a la Comisaría Especial del Amazonas y la Intendencia del Putumayo.

La particularidad de crear esa Zona de Tratamiento Aduanero Especial radica en que el internamiento de las mercancías negociadas en el PECO a otros territorios no comprendidos dentro de dicha zona se deberá observar las disposiciones generales vigentes en cada país, por cuanto constituye una Zona de Tratamiento Común.

Similar tratamiento tributario podemos encontrar en la Ley de Promoción de la Inversión en la Amazonía, Ley N° 27037 que tiene el objeto de promover el desarrollo sostenible e integral de la Amazonía, estableciendo para tal efecto entre otras medidas, la exoneración del IGV e IPM aplicable a la importación de bienes que se destinen al consumo en la Amazonía[3], precisándose en el artículo 18° del Reglamento de la Ley de la Amazonía, beneficio que corresponde a la importación que realicen las empresas ubicadas en la Amazonía[4] para el consumo de los bienes en la misma zona.

De las normas expuestas anteriormente, se puede colegir que las mercancías nacionalizadas al amparo del PECO y de la Ley N° 27037, fueron importadas a territorio nacional gozando de un tratamiento tributario especial, el cual consistió en otorgarle a dichas mercancías rebajas o inafectaciones, pero bajo la condición de permanecer dentro de la zona de tratamiento especial y que dichas mercancías sean de uso o consumo.

En ese sentido, invocamos el artículo 50° de la Ley General de Aduanas[5] que contiene un mandato claro referido a las importaciones de mercancías que ingresan a una zona de tratamiento aduanero especial. Razón por la cual, transcribimos a continuación dicha norma, donde se menciona los siguiente:

“Artículo 50º.- Importación a zonas de tratamiento aduanero especial

Las mercancías extranjeras importadas para el consumo en zonas de tratamiento aduanero especial se considerarán nacionalizadas sólo respecto a dichos territorios.

Para que dichas mercancías se consideren nacionalizadas en el territorio aduanero deberán someterse a la legislación vigente en el país, sirviéndoles como pago a cuenta los tributos que hayan gravado su importación para el consumo”.

(Énfasis añadido)

II. Plazo mínimo de permanencia

La cuestión que debemos dilucidar es el aspecto temporal, es decir por cuanto tiempo deben permanecer las mercancías en dicha zona de tratamiento aduanero especial, para no perder los beneficios tributarios y aduaneros concedidos desde su ingreso.

Revisando la normatividad especial que regula la Ley de Amazonía, podemos afirmar que no se ha previsto un plazo mínimo de permanencia, transcurrido el cual, el importador que se acogió a los beneficios de dicha ley pudiera quedar liberado de su obligación del uso y consumo exclusivo de las mercancías en la zona de tratamiento tributario especial, obligación que, en consecuencia, no caducaría y debería mantenerse sin límite temporal.

Asimismo, hay que tener presente que la obligación tributaria la cual vincula a la Administración Aduanera con el dueño o consignatario de la mercancía, se basa en que las mercancías extranjeras importadas se considerarán nacionalizadas solo respecto al territorio que comprende la zona de tratamiento aduanero especial.  Obligación que nace con la numeración de la declaración aduanera de mercancías (DAM) de importación para el consumo y concluye con el otorgamiento de los beneficios tributarios concedidos al amparo de la Ley de Amazonía al llegar a dicha zona, manteniéndose intacta y bajo sus propias reglas mientras las mercancías permanezcan dentro del área delimitada para ese fin.

Lo expuesto anteriormente, coincide con la opinión doctrinaria expuesta por el jurista German Pardo Carrero[6] “La obligación tributaria aduanera se predica respecto de quien ha realizado la importación o exportación que da origen a que se causen los tributos establecidos por la ley. Constituye un vínculo de carácter personal entre el Estado, acreedor, y el obligado al pago o deudor”.

En ese sentido, y en aplicación de la norma VIII del Título Preliminar del Código Tributario[7] que prohíbe que en vía de interpretación se puedan extender las disposiciones tributarias a personas o supuestos distintos de los señalados en la ley, podemos señalar que no hay posibilidad de reconocer la prescripción de la obligación tributaria aduanera, para aquellas mercancías que se acogieron a los beneficios de la Ley N° 27037.

Por tales consideraciones, se debería autorizar el traslado de la mercancía nacionalizadas al amparo de la Ley de Amazonía a una zona de tributación común, previa emisión de una Liquidación de Cobranza para el cobro de tributos diferenciales y/o exigir la presentación de una garantía, cuando corresponda, independientemente de la fecha de numeración de la DAM de importación para el consumo.

Distinto es el razonamiento si se trata de mercancías que ingresaron a la zona de tratamiento aduanero especial al amparo de las normas del PECO, dado que para este supuesto resulta aplicable las disposiciones contenidas en el artículo 210° del Reglamento de la Ley General de Aduanas[8] (RLGA) que señalan lo siguiente:

“Artículo 210º.- Mercancía importada con inafectación o exoneración

La mercancía importada con inafectación o exoneración no podrá ser transferida o cedida por ningún título, ni destinada a fin distinto del que originó dicho beneficio, dentro del plazo de cuatro (4) años contados a partir del día siguiente de la numeración de la declaración. En caso que se transfieran o cedan antes del plazo señalado en el párrafo anterior, se deberán pagar previamente los tributos diferenciales.

No están comprendidos en los párrafos anteriores, aquellos casos en que por Acuerdos, Tratados o Convenios Internacionales, o por disposiciones especiales se establezcan plazos, condiciones o requisitos para la transferencia o cesión de dichos bienes”.

         (Énfasis añadido)

En consecuencia, en caso de verificarse la transferencia o cesión de la mercancía importada con inafectación o exoneración tributaria dentro de los cuatro años contados a partir del día siguiente de la fecha de numeración de la declaración, por disposición del artículo 140° de la Ley General de Aduanas[9] concordado con el artículo 210° del RLGA, corresponderá el cobro de los tributos diferenciales que gravan su importación.

Ahora bien, realizando una interpretación en contrario sensu, resulta perfectamente válido interpretar que no correspondería el cobro de los tributos diferenciales en caso de verificarse la transferencia o cesión de la mercancía importadas con inafectación o exoneración, después de haberse vencido los cuatro años contados a partir del día siguiente de la fecha de numeración de la declaración de importación.

III. A manera de conclusiones. 

Respecto a la Ley de Amazonía, es necesario realizar las siguientes precisiones[10]:

a) El Artículo 2 de la Ley N° 30896[11] prorroga por única vez hasta el 31 de diciembre de 2019 la exoneración del impuesto general a las ventas por la importación de bienes que se destinen al consumo de la Amazonía. Lo dispuesto en la citada ley no es de aplicación para la región Loreto que se regulará por sus propias normas.

b) El Artículo 3 de la Ley N° 30896 deja sin efecto, a partir del 1 de enero de 2020 la click here exoneración del impuesto general a las ventas por la importación de bienes que se destinen al consumo de la Amazonía, con excepción de las partidas arancelarias de los capítulos 84, 85 y 87 del Arancel de Aduanas cuya exoneración se ampliará hasta el 31 de diciembre de 2029. Lo dispuesto en la citada ley no es de aplicación para la región Loreto que se regulará por sus propias normas.

c) De conformidad con el Literal b) del Artículo 2 de la Ley N° 30897[12], la exoneración del impuesto general a las ventas por la importación de bienes que se destinen al consumo de la Amazonía a que se refiere la presente disposición, con excepción de las partidas arancelarias de los capítulos 84, 85 y 87 del arancel de aduanas comprendidas dentro del beneficio cuya exoneración se ampliará hasta el 31 de diciembre de 2028. Lo dispuesto en la citada ley entró en vigencia a partir del 1 de enero de 2019.

Efectuada las presiones respecto a la vigencia de los beneficios tributarios estipulados en la Ley de Amazonía, podemos afirmar que independientemente de la fecha en que se haya numerado la DAM de ingreso al Perú, procede generar la Liquidación de Cobranza para efectuar el cobro de tributos diferenciales y/o presentación de garantía para autorizar el traslado de la mercancía desde una zona de tributación especial hacia una zona de tributación común, sólo tratándose de mercancías que ingresaron acogiéndose a la Ley de Amazonía.

En cambio, en el supuesto de mercancías que se acogieron a los beneficios del PECO, no corresponde el cobro de los tributos diferenciales[13] en caso de verificarse la transferencia o cesión de la mercancía importadas con inafectación o exoneración habiéndose vencido los cuatro años contados a partir del día siguiente de la fecha de numeración de la declaración de importación.

Finalmente, sostenemos que una mercancía importada hacia determinada zona de tratamiento aduanero especial debe permanecer en dicho territorio para gozar de los beneficios y exoneraciones tributarias previstas en la ley, correspondiendo el cobro de los tributos diferenciales en el supuesto que se traslade a una zona de tributación común; salvo que exista una norma expresa que indique el plazo mínimo de permanencia; y éste haya vencido al momento de producirse el traslado.


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Bibliografía

[1] Abogado. Maestro en Derecho. Doctor en Educación. Especialista en Derecho Aduanero y Comercio Internacional. Docente en Escuelas de Posgrado PUCP, USMP, UPC y UNMSM.

[2] El procedimiento para el ingreso de las mercancías negociadas con destino y para uso exclusivo a la zona de aplicación del mencionado Convenio, se encuentra regulado mediante  el artículo 1 del Decreto Supremo N° 015-94-EF, donde se establece que pueden ser importadas por las Intendencias de Aduana Marítima, Aérea del Callao y de Paita, e ingresar a la zona de tratamiento especial a través de las Intendencias de Aduanas de Pucallpa, de Iquitos o de Tarapoto, precisándose que el pago efectuado por dicha importación será considerado como pago a cuenta sujeto a regularización en  las aduanas autorizadas de destino.

[3] Tercera Disposición Complementaria de la Ley de la Amazonía.

[4] Conforme con lo señalado en el numeral 3.1 del artículo 3° de la Ley N° 27037, para efectos de esa Ley la Amazonía comprende:

“a)  Los departamentos de Loreto, Madre de Dios, Ucayali, Amazonas y San Martín.

  1. b) Distritos de Sivia, Ayahuanco, Llochegua y Canayre de la provincia de Huanta y Ayna, San Miguel, Santa Rosa y Samugari de la provincia de La Mar del departamento de Ayacucho.
  2. c) Provincias de Jaén y San Ignacio del departamento de Cajamarca.
  3. d) Distritos de Yanatile de la provincia de Calca, la provincia de La Convención, Kosñipata de la provincia de Paucartambo, Camanti y Marcapata de la provincia de Quispicanchis, del departamento del Cusco.
  4. e) Provincias de Leoncio Prado, Puerto Inca, Marañón y Pachitea, así como los distritos de Monzón de la provincia de Huamalíes, Churubamba, Santa María del Valle, Chinchao, Huánuco y Amarilis de la provincia de Huánuco, Conchamarca, Tomayquichua y Ambo de la provincia de Ambo del departamento de Huánuco.
  5. f) Provincias de Chanchamayo y Satipo del departamento de Junín.
  6. g) Provincia de Oxapampa del departamento de Pasco.
  7. h) Distritos de Coaza, Ayapata, Ituata, Ollachea y de San Gabán de la provincia de Carabaya y San Juan del Oro
  8. Limbani, Yanahuaya, Phara y Alto Inambari, Sandia y Patambuco de la provincia de Sandia, del departamento de Puno.Distritos de Huachocolpa y Tintay Puncu de la provincia de Tayacaja del departamento de Huancavelica.
  9. j) Distrito de Ongón de la provincia de Pataz del departamento de La Libertad.
  10. k) Distrito de Carmen de la Frontera de la provincia de Huancabamba del departamento de Piura.”

[5] Ley General de Aduanas aprobada con Decreto Legislativo N° 1053 y normas modificatorias.

[6] Pardo Carrero, German (2009). Tributación Aduanera. Legis Editores. Colombia. Página 295.

[7] Texto Único Ordenado del Código Tributario aprobado mediante D.S. N° 133-2013-EF y normas modificatorias.

[8] Reglamento aprobado por el Decreto Supremo N° 010-2009-EF y modificatorias.

[9] Artículo 140º.-  Nacimiento de la obligación tributaria aduanera:

    La obligación tributaria aduanera nace:

  1. a) En la importación para el consumo, en la fecha de numeración de la declaración;
  2. b) En el traslado de mercancías de zonas de tributación especial a zonas de tributación común, en la fecha de presentación de la solicitud de traslado;

   (…)”

[10] Resulta necesario señalar los plazos de vigencia de las normas que conceden beneficios tributarios a la Amazonía, por cuanto el inciso c) de la norma VII del Título Preliminar del TUO del Código Tributario señala que Toda exoneración, incentivo o beneficio tributario concedido sin señalar plazo de vigencia, se entenderá otorgado por un plazo máximo de tres (3) años”.  

[11] Ley N° 30896, Ley que promueve la inversión y el desarrollo de la Región Amazónica publicada en el Diario Oficial El Peruano el 28 de diciembre de 2018.

[12] Ley N° 30897, Ley de Promoción de la inversión y desarrollo de la Región Loreto publicada en el Diario Oficial El Peruano el día 28 de Diciembre de 2018.

[13] Reciben la denominación de tributos diferenciales dado que, al momento de calcularse el monto de estos tributos, se debe obtener la diferencia entre el monto de la carga tributaria que corresponde a la importación de la mercancía que ingresa a una zona de tributación común, restando los tributos rebajados que pudiera haber pagado al ingresar a la zona de tratamiento aduanero especial.

Escrito por Javier Oyarse Cruz

Javier Oyarse Cruz

Abogado. Maestro en Derecho. Doctor en Educación. Experto en Derecho Aduanero y Negocios Internacionales. Docente en Escuelas de Posgrado PUCP, USMP, UPC y UNMSM.

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