Algunas reflexiones sobre el desarrollo de las centrales hidroeléctricas y los caudales ecológicos

El Perú es un país donde el principal medio para generar energía ha sido la central hidroeléctrica. Hasta los años noventa representaba el 90% de energía eléctrica producida, decreciendo hasta en un 72% para el año 2007, y hasta un 52% para el 2011 (Mancada: 211).

La causa de este descenso se debe al impulso estatal del gas natural como una herramienta para el desarrollo de energía eléctrica; sin embargo, debido a que este desarrollo es todavía limitado y ante la existencia de un solo yacimiento que permite el abastecimiento, aún se siguen impulsando el desarrollo de las centrales hidroeléctricas.

Así, tenemos el Plan Energético Nacional 2010-2040 y el Plan Referencial de Electricidad 2008-2015 como instrumentos declarativos de objetivos políticos para cada subsector, en el caso del Plan Energético Nacional y el Plan referencial son de carácter indicativo sobre las expectativas de centrales[1].

Para el desarrollo de estas centrales, hay un tema clave y es la disponibilidad hídrica que se requiere para la implementación de estos proyectos. En ese sentido, las licencias de uso de agua juegan un rol importante para la provisión de este recurso como insumo para el desarrollo de las centrales hidroeléctricas.

En este punto es que se introduce el tema de los caudales ecológicos, entendido como el volumen mínimo que deben tener las cuencas hidrográficas para que los procesos ecológicos se sigan dando, y para que estas fuentes puedan seguir brindando los servicios ecosistémicos que nos proveen.

En ese sentido, podemos decir que este tema adquiere relevancia en la medida que el mantenimiento de los estándares mínimos del caudal son necesarios para la conservación de la biodiversidad y los procesos ecológicos. Es decir, debe permitir a los organismos desarrollarse y mantener a su población en buen estado.

En la medida que hay una asociación inescindible entre el desarrollo de los proyectos hidroeléctricos y la disponibilidad hídrica, en el presente artículo señalaré la importancia de los caudales ecológicos en temas energéticos.

Por tanto, mencionaré de manera breve las características generales que presentan estas centrales, y algunos conceptos y definiciones para poder entender la importancia de los caudales ecológicos o de los también entendidos como caudales mínimos en la implementación de estos proyectos energéticos.

Características de las centrales hidroeléctricas en el Perú

Las centrales hidroeléctricas en el Perú son: a) de pasada o “pass through” o b) Pie de Presa. El primer tipo son aquellas en las que existe una gran distancia entre el punto de captación y el punto de devolución de las aguas; en cambio, esto no ocurre en las de  Pie de Presa, en las cuales la distancia entre los puntos mencionados resulta ser de la pared de embalse, es decir, de varios cientos de metros[2].

En ese sentido, las centrales hidroeléctricas son de dos tipos (Serra 2015: 33):

  1. Hidroeléctricas de pasada: No existe cierre total del río o una acumulación apreciable de agua río arriba de las turbinas. Las turbinas deben aceptar el caudal disponible del río, que implica las variaciones de estación, o si el aprovechamiento es imposible, el agua sobrante se pierde por rebosamiento. Pueden tener pequeños reservorios de regulación diurna o estacional y reservorios aguas abajo para regular el agua de irrigación, cuando existe una irrigación (…)[3].
  2. Hidroeléctricas de cierre o embalse: Se acumula un volumen considerable de líquido aguas arriba de las turbinas mediante la construcción de una o más presas que forman lagos artificiales. El embalse permite graduar la cantidad de agua que pasa por las turbinas y, en consecuencia, puede producirse energía eléctrica durante todo el año, aún en el caso de que el río se seque por completo durante algunos meses. Además, se puede entregar la energía en el momento en el que el mercado la necesita, por ejemplo durante la noche, cuando se consume mayor electricidad. Las centrales de embalse exigen una inversión, de capital mayor que las de pasada, pero en la mayoría de los casos permiten usar toda la energía disponible y producir kilovatios-hora más baratos (…)[4].

Para la implementación de estos proyectos se incluyen algunos componentes como las obras subterráneas, túneles de trasvase y presas de derivación pequeñas. Se debe tener en cuenta que estos proyectos aprovechan las altas caídas y emplean reservorios relativamente pequeños.[5]

La energía hidroeléctrica es electricidad generada aprovechando la energía del agua en movimiento. El agua que utilizan proviene de los ríos y otras cuencas hidrográficas que se convierten en insumos para el desarrollo de estos proyectos.

Debido a la generación de energía,  la implementación de estas centrales aún mantiene vigencia, por lo que -pese a la actual importancia que se le ha dado al desarrollo del Gasoducto Sur Peruano- el Estado ha desarrollado el Plan Energético nacional 2010-2040 dentro de sus políticas de planificación nacional a largo plazo.

Definiciones en torno a los caudales ecológicos

Se puede definir el caudal ecológico como el volumen de agua por unidad de tiempo necesario en un curso fluvial para garantizar la conservación de ecosistemas fluviales. Esto también está asociado al caudal mínimo de agua que es necesario dejar en el río para garantizar la conservación de los ecosistemas que alberga y para mantener su comportamiento hidráulico y servicios fluviales (Del Castillo y Llerena 2012: 3).

Respecto a la legislación nacional, la ley N° 29338, Ley de Recursos Hídricos, al hacer referencia a las condiciones para el otorgamiento de licencias de uso de agua menciona el concepto de caudal ecológico. Así, el artículo 53 inciso 2 de la norma señalada, establece lo siguiente: “que la fuente de agua a la que se contrae la solicitud tenga un volumen de agua disponible que asegure los caudales ecológicos, los niveles mínimos de reservas o seguridad de almacenamiento y las condiciones de navegabilidad, cuando corresponda y según el régimen hidrológico”[6] (lo resaltado en cursivas es nuestro).

Asimismo, es necesario señalar el Decreto Supremo N° 001-2010-AG, Reglamento de la Ley de Recursos Hídricos, el cual desarrolla en tres artículos el tema de caudal ecológico. De esta manera, el artículo 153, inciso 1 del mencionado Reglamento, define a los caudales ecológicos como “el volumen de agua que se debe mantener en las fuentes naturales de agua para la protección o conservación de los ecosistemas involucrados, la estética del paisaje u otros aspectos de interés científico o cultural”.

De igual manera, el inciso 2 del mismo artículo señala que es la Autoridad Nacional del Agua (ANA), en cumplimiento del principio de sostenibilidad, la que establecerá los caudales de agua necesarios que deban circular por los diferentes cursos de agua, así como los volúmenes necesarios que deban encontrarse en los cuerpos de agua para que se asegure la conservación y el mantenimiento de los ecosistemas acuáticos.

Por su parte, el artículo 154 del Reglamento de la Ley de Recursos Hídricos, hace referencia a las variaciones que pueden presentarse a lo largo del año en los caudales ecológicos, por lo que se debe evitar la extracción de agua en los ríos en los periodos en que no existen condiciones para el mantenimiento de los ecosistemas acuáticos.

Finalmente, el artículo 155 del mismo Reglamento, señala que las metodologías para la determinación de caudales ecológicos serán establecidas por la ANA.

En suma, los artículos señalados dan cuenta del concepto que se tiene sobre el caudal ecológico, entendido como el volumen de agua necesario que se debe mantener en las fuentes naturales de agua para la conservación de los ecosistemas involucrados, la belleza paisajística, la conservación de la biodiversidad y en general para el mantenimiento de todos los procesos ecológicos.

Importancia de los caudales ecológicos

La importancia de este tema radica en responder a la pregunta de por qué necesitamos caudales ecológicos, pregunta que trataremos de resolver a continuación.

Se puede decir que “el propósito de los caudales ecológicos es conservar al menos algunos de los patrones naturales de los flujos a lo largo de todo un río, de modo que las personas, los animales y las plantas corriente abajo puedan subsistir y continuar utilizando sus recursos. Por consiguiente, su propósito es lograr el uso razonable de los recursos hídricos” (Guía WWF 2010: 6).

Es necesario tomar en cuenta la importancia del agua de los ríos, lagos y humedales, así como los servicios que presta a la población siendo utilizada para diferentes actividades: para beber, para la pesca, para la industria, la navegación, la recreación, y actividades culturales. Sin embargo, si bien brinda todos estos servicios, es más común que las personas vean a los ríos solo como proveedores de agua y como drenajes, lo que ha hecho que muchos de estos pierdan sus cauces y flujos con grandes contenidos de aguas residuales que pasan a ser focos de enfermedades y una fuente permanente de riesgos para la salud humana y el ambiente (Guía WWF 2010: 6).

click here justify;">En esa línea, conviene señalar los principios asociados a los caudales ecológicos que revelan su importancia (Arthington y Bunn 2002):

  1. El caudal es el principal determinante del hábitat físico de las corrientes.
  2. El desarrollo de las especies ribereñas se debe sobre todo a los regímenes de caudales naturales.
  3. La conectividad del caudal en todo el río y sus llanuras aluviales son esenciales para la conservación de las poblaciones ribereñas.
  4. Los regímenes de caudales alterados facilitan el crecimiento y la propagación de especies introducidas en el río.

Por tanto, los caudales ecológicos son importantes para la subsistencia de todos los organismos, en tanto base que permite la conservación de los servicios ambientales que brindan los ríos, lagos y humedales a las personas.

Por otro lado, en relación a la importancia de los caudales ecológicos y tomando en cuenta el principio de prevención, es necesario mencionar la Resolución Jefatural N° 090-2016-ANA, Resolución que aprueba los Términos de Referencia del Contenido Hídrico que deben cumplirse en la elaboración de los estudios ambientales.

Esta Resolución señala dentro del ámbito “Línea base” que se debe describir la oferta hídrica, la demanda hídrica; y describir el consumo actual del agua en el marco del proyecto. Al describir este consumo actual del agua se deberá tomar en cuenta el caudal ecológico, considerando los valores que requieren ser mantenidos en la fuente de agua que se encuentran dentro del ámbito de influencia directa e indirecta del proyecto.

Asimismo, se deben elaborar modelos conceptuales de la calidad del agua, así como fijar los objetivos del manejo para cada proceso ecológico, por lo cual esta Resolución Jefatural señala el tratamiento que se le debe dar a la fuentes de agua en aras de preservar el volumen necesario que debe existir en el recurso hídrico.

Ante esta situación, la construcción de hidroeléctricas puede ser perjudicial para los ecosistemas acuáticos. Sin embargo, el Estado peruano se puede inspirar de la definición dada por la Declaración de Brisbane durante el décimo simposio internacional de ríos y caudales ambientales, en donde se menciona que el caudal ecológico es el caudal mínimo que debe ser dejado en el río durante la operación de la hidroeléctrica y debe incluir la cantidad, periodicidad y calidad del agua que es requerida para sostener los ecosistemas de agua dulce y estuarios y, en consecuencia, el bienestar humano que depende de ellos[7].

Vinculación de los caudales ecológicos y las centrales hidroeléctricas.

En la generación energética, a través del desarrollo de las centrales hidroeléctricas, entra el tema de los caudales ecológicos. Así, para el otorgamiento de una concesión, uno de los requisitos es la aprobación de la disponibilidad hídrica que tiene una vigencia de dos años.

Hay tres elementos que se incluyen en la resolución de aprobación: i) punto de captación y de entrega; ii) caudal utilizable; y iii) caudal ecológico.

Es necesario señalar que hay cuatro etapas en los proyectos hidráulicos:

  1. Estudios de disponibilidad hídrica: en el que se señala la cantidad o volumen utilizable sobre la cuenca hidrográfica. Estos estudios no le dan exclusividad al titular para el uso de la cuenca porque pueden haber otros estudios sobre la cuenca en la misma zona geográfica, elaborado por terceros.
  2. Aprobación de la disponibilidad hídrica: con esta resolución de aprobación ya se obtiene una concesión definitiva.
  3. Ejecución de la obra.
  4. Licencia de aguas: para el uso que se le dará a las fuentes naturales de agua para la central hidroeléctrica.

Debido a la magnitud de estos proyectos, el titular de la actividad necesita utilizar grandes cantidades de volúmenes de agua para su proyecto, por lo que es necesario que consiga la aprobación de la disponibilidad hídrica, con una vigencia de dos años, quedando en duda la renovación del plazo[8].

Por otro lado, se debe tener en cuenta que no todas las centrales hidroeléctricas tienen las mismas características, ya que depende de la capacidad de las mismas. Así, en un rango de 0-500 KW, no se requiere alguna autorización o título habilitante. En el rango de 500-20 KW, las centrales son consideradas como centrales que requieren concesión para los recursos de energía renovables. Finalmente, de 20 KW en adelante, las centrales requieren de una concesión definitiva de generación.

Conclusiones

  1. Las centrales hidroeléctricas siguen siendo consideradas como proyectos importantes para la generación de energía en el Perú, lo cual se evidencia con las políticas de planificación nacional propuestas para los años 2010-2040.
  1. Las centrales hidroeléctricas pueden producir impactos directos o indirectos, siempre con consecuencias sobre los recursos hídricos y las especies relacionadas a esta fuente natural, por lo que es necesario entender la importancia del caudal ecológico.
  1. Para el desarrollo de estos proyectos, es necesario que se realicen estudios de disponibilidad hídrica y la posterior aprobación de tales estudios, en el que se determinen los puntos de captación y el volumen utilizable; punto donde entra a tallar el tema del caudal ecológico.
  1. El caudal ecológico puede definirse como el volumen de agua por unidad de tiempo necesario en un curso fluvial para garantizar la conservación de ecosistemas fluviales. Se entiende que es el volumen mínimo de agua necesario en el río para garantizar la conservación de los ecosistemas que alberga y para el mantenimiento de su comportamiento hidráulico.
  1. La importancia del caudal ecológico radica en los siguientes principios asociados: i) el caudal es el principal determinante del hábitat físico de las corrientes; ii) el desarrollo de las especies ribereñas se debe a los regímenes de caudales naturales; iii) la conectividad del caudal en todo el río y sus llanuras aluviales son esenciales para la conservación de las poblaciones ribereñas; y, iv) los regímenes de caudales alterados facilitan el crecimiento y la propagación de especies introducidas en el río.

[1] Ídem.

[2] Ídem.

[3] SERRA, José. “Impactos ambientales de la generación hidroeléctrica”. En Propuestas para mejorar los procesos de evaluación ambiental y social de hidroeléctricas en el Perú”. Lima: DAR, 2015.

[4] Ídem.

[5] MONCADA, Enrique y El Desarrollo Hidroeléctrico en el Perú. Report N° 53719-PE. Banco Mundial: 2010.

[6] Ley N° 29338. Ley de Recursos hídricos.

Artículo 53°.- Otorgamiento y modificación de la licencia de uso.

(…)

Para ser otorgada se requiere lo siguiente:

(…)

  1. que la fuente de agua a la que se contrae la solicitud tenga un volumen de agua disponible que asegure los caudales ecológicos, los niveles mínimos de reservas o seguridad de almacenamiento y las condiciones de navegabilidad, cuando corresponda y según el régimen hidrológico

[7] Serra, José. Ob. Cit.

[8] El tema de la renovación del plazo es actualmente un punto debatible. La Ley de aguas y si reglamento señalaba que era posible la renovación; sin embargo, la Resolución Jefatural N° 007-2015-ANA que reglamenta los derechos de agua, no contempla la prórroga. Cabe señalar que las últimas resoluciones del Tribunal de Recursos Hídricos apuntan a reconocer la prórroga del plazo.

Escrito por Andrea Lino Suárez

Andrea Lino Suárez

Abogada por la PUCP, con segunda especialidad en derecho ambiental y de los recursos naturales por la misma casa de estudios.
Actualmente se desempeña como especialista legal en el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

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