Identidad de Género

Identidad de Género
genero
Para entender el término identidad de género, es necesario remitirnos a otros conceptos relacionados, y que muchas veces generan confusión, tales como: sexo, género y expresión de género. Esto debido a que dichos conceptos pertenecen a dimensiones relevantes de la personalidad humana.
Cuando hablamos de sexo, de acuerdo al Comité de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW)[1], hacemos referencia a las a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Es decir, aquellas que son físicamente atribuibles al momento del nacimiento. De otro lado, el término género hace referencia a lo socialmente atribuido de acuerdo a las diferencias biológicas a las que se refiere el sexo: hombre/mujer. El género incluye las funciones y atributos socialmente asignados a los hombres y mujeres, lo que genera relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres.
Por su parte, la identidad de género, de acuerdo al documento “Principios de Yogyakarta sobre la Aplicación de la Legislación Internacional de Derechos Humanos en Relación con la Orientación Sexual y la Identidad de Género”[2], se refiere a la vivencia propia, interna e individual del género, la misma que puede corresponder o no al sexo biológico de nacimiento. Así pues, como la identidad de género puede o no corresponder al sexo de la persona, ésta puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de intervenciones médicas o de otra índole, lo cual está referida a la vivencia personal del propio cuerpo, y a la expresión del género asumido, tal como la vestimenta, modo de hablar, entre otras.
Por ejemplo, una persona puede nacer biológicamente mujer e identificarse como tal, de manera libre, siendo considerada una persona cisgénero. Sin embargo, hay casos en los que el sexo biológico no corresponde con la identidad de género que la persona ha decidido vivir y expresar, por lo cual será considerada transgénero. Dichas categorías configuran la identidad de género.
Cabe precisar, que dicho concepto no debe confundirse con la orientación sexual, la cual está referida a la capacidad de toda persona de sentir atracción física, emocional y sexual por personas de género distinto al suyo, o del mismo género, así como la capacidad de mantener relaciones sexuales con éstas personas[3]. Dentro de este concepto, entran a tallar categorías como heterosexual, gay, lesbiana, entre otros.

[1] Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación general N°28 relativa al Artículo 2 de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW/C/GC/28, 16 de diciembre de 2010, párr. 5.
[2] Principios de Yogyakarta., p. 6, nota al pie 1 y 2. Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género, 2006.
[3] Ídem.

Escrito por Consejo Editorial

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Directora: Alexandra Fuster Neira Consejo Editorial: Alondra Morales, Magally Reupo, Lesly Pacheco.