Accidente en Pasamayo: ¿Qué obligaciones corresponden a NORVIAL S.A. y al Estado en el marco de la Concesión Red Vial N° 5 Ancón – Huacho – Pativilca?

  1. La Curva del Diablo: Un panorama mortal

El 2 de enero de 2017, en horas de la mañana, los medios de comunicación informaron sobre la ocurrencia de un accidente automovilístico en el kilómetro 75 de la variante de Pasamayo, en la zona de Huaral conocida como la Curva del Diablo. Un bus de la empresa de transportes San Martín de Porres se precipitó a un abismo adyacente al serpentín de Pasamayo, tras colisionar contra un tráiler[1].

En el transcurso del día, a cada minuto aumentaba la incertidumbre entre los familiares de los pasajeros, que acudieron a los terminales terrestres para buscar información, algunos con esperanza, otros resignados y con miedo.

En menos de tres días, según reportes del Ministerio de Salud, se registraron 52 muertos y 6 sobrevivientes[2]. Brigadas de la unidad de Rescate de la Policía Nacional, del Ejército Peruano, de la Marina de Guerra del Perú y del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios trabajaron en la recuperación de cuerpos. Aunque las autoridades involucradas en el levantamiento de cadáveres prefirieron no revelar las identidades de los fallecidos, pues el proceso no estaba concluido, algunas de ellas fueron confirmadas por familiares y amigos.

Ahora bien, al parecer, este no habría sido el primer ni el único accidente, sino que la peligrosa vía de Pasamayo habría sido escenario de innumerables accidentes a lo largo de los años. Es así que, solo entre los años 2003 y 2018, se han registrado alrededor de 13 accidentes automovilísticos, y con ello decenas de muertos y heridos[3], sin contar los otros innumerables choques de los que no se ha dado cuenta.

De ahí que quede en el aire- y de seguro en la mente de los familiares de las víctimas- las siguientes preguntas: ¿cuáles son las reales causas de que se produjeran estos accidentes reiteradas veces y en una misma vía?; ¿qué obligaciones corresponden a NORVIAL S.A. como concesionaria de la carretera: Redvial N° 5 Ancón – Huacho – Pativilca y si, en todo caso, cumplió con ellas?; y, finalmente, ¿qué ha hecho el Estado para remediar esta situación, teniendo en cuenta que en 15 años se han producido aproximadamente 13 accidentes mortales? Es así que, en la presente Editorial, se abordarán y desarrollarán cada una de estas preguntas a efectos de poner un poco más claro el panorama de esta problemática.

  1. Peligro en la carretera: ¿Cuáles fueron las causas?

El coronel Franklin Barreto, jefe de la División de Investigación y Accidentes de Tránsito de la Policía Nacional del Perú, dio a conocer los resultados de las investigaciones sobre la caída del bus de la empresa de transportes San Martín de Porres en la Curva del diablo de Pasamayo. Según detalló Franklin Barreto, de acuerdo a las investigaciones policiales, la causa principal del accidente fue la invasión del carril contrario por parte del tráiler[4].

Sin perjuicio de lo anterior, también, se precisó que como factores secundarios que provocaron el accidente se encuentran el exceso de velocidad con el que se trasladaban ambos vehículos, así como la falta de señalización y elementos de seguridad vial en el tramo Serpentín de Pasamayo, según las evidencias, el análisis realizado al reporte del GPS y la inspección técnica en dicha vía[5].

Como a menudo se ha observado, el exceso de velocidad, la ebriedad del conductor o alguna falla mecánica en el vehículo han sido- y lamentablemente, lo siguen siendo- causas de que, a lo largo de estos años, se produzcan accidentes automovilísticos en varias de las carreteras de nuestro país. Sin embargo, no debemos perder de vista que estas no son las únicas razones, sino que un importante factor que, muchas veces, termina pasando por agua fría es el problema de la infraestructura vial.

Si nos detenemos a analizar mejor el escenario del accidente, podremos percatarnos de la existencia de una serie de deficiencias en materia de señalización, personal de seguridad, reforzamiento de infraestructura de seguridad vial, entre otros.

Así, por ejemplo, según señaló el ingeniero David Fairlie, a ambos lados de toda carretera debería haber bermas de entre 50 centímetros y 1,20 m de ancho, de acuerdo al tipo de la vía. No obstante, esto no ocurre en muchas zonas de la ruta Serpentín, tal como lo da a conocer Fairlie: “Las bermas deben estar asfaltadas. Ese espacio permite a los conductores salir de su carril por alguna emergencia y, así, corregir el rumbo. De no estar bien pavimentado, al mismo nivel de la calzada, el chofer puede perder el control del vehículo”[6].

Asimismo, es posible observar que, en varios sectores de esta vía, la única barrera entre los vehículos y el precipicio son bolsas de arena apiladas al costado de la carretera. Al respecto, el general Víctor Rucoba, jefe de la Policía Nacional del Perú, señaló que en el lugar donde se produjo el accidente del bus interprovincial, existe solo un muro de menos de 50 centímetros de alto y que este tipo de muro, en lugar de contener la caída, pudo haberla acelerado. Sumado a ello, manifestó lo siguiente: “Esta ruta debería tener otro tipo de barreras de contención para prevenir accidentes. También debería contar con señales reguladoras como ranuras que sacudan a los conductores dormidos o que viajan a exceso de velocidad”[7].

Entonces, teniendo en cuenta que la ruta Serpentín forma parte de la carretera materia de la concesión Redvial N° 5 Ancón – Huacho – Pativilca, cuáles eran las obligaciones del Concesionario y cuál era el rol que el Estado, a través del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, debía asumir frente a esta problemática.

  1. Concesión Redvial N° 5 Ancón – Huacho – Pativilca

El 15 de enero de 2003, el Contrato de Concesión del proyecto Redvial N° 5 Ancón – Huacho – Pativilca (en adelante, el “Contrato”) fue suscrito entre el Estado Peruano, representado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, en calidad de Concedente; y la empresa Norvial S.A., en calidad de Concesionario[8].

Mediante este Contrato, el Concedente transfirió al Concesionario la potestad para operar, construir, dar mantenimiento y explotar la infraestructura vial del tramo Ancón-Huacho-Pativilca de la carretera Panamericana Norte (en adelante, la “Red Vial N°5”) por un periodo de 25 años.

La vía comprende un total de 182,66 kilómetros concesionados e incluye además el Serpentìn de Pasamayo que cuenta con 22 kilómetros de longitud. La vía se encuentra subdividida en:

  • Ancón – Huacho (103 Km.)
  • Ancón – Puente Chancay (22,40 Km.)
  • Huacho – Pativilca (57,26 km.)

Como Concesionario, le corresponde a Norvial S.A. cumplir con las siguientes obligaciones:

  1. Construcción: El Concesionario se obliga a ejecutar las labores de construcción, correspondientes a la Concesión del Tramo Ancón-Huacho-Pativilca, que serán ejecutadas en 2 etapas, de acuerdo a los alcances de la Sección VI del Contrato.
  1. Mantenimiento: Efectuará las labores de conservación y mantenimiento de la infraestructura vial de la Concesión, que sean necesarias para alcanzar y mantener los parámetros de condición y serviciabilidad exigibles en concesiones viales, las mismas que se encuentran establecidas en los anexos I y II del contrato, respetando igualmente la normatividad vigente sobre mantenimiento de carreteras en todo en lo que no se oponga a los parámetros contractuales[9].

 De hecho, en el Anexo II del Contrato, se precisa que el Concesionario deberá efectuar de manera permanente las siguientes actividades de mantenimiento rutinario:

  • Limpieza de calzadas y bermas.
  • Limpieza de cunetas.
  • Limpieza de alcantarillas.
  • Conservación de puentes y obras de arte.
  • Limpieza y reposición de señales y guardavías.
  • Repintado de las marcas en el pavimento.
  • Replantado y arreglo de las áreas verdes y demás componentes paisajísticos, ornamentales y ambientales integrantes de la Vía.
  1. Explotación: La explotación de la Red Vial N°5 por el Concesionario constituye un derecho, en la medida que es el mecanismo mediante el cual recuperará la inversión que realice en la obra; así como un deber, en la medida en que está obligada a mantener la operatividad del Tramo Ancón-Huacho-Pativilca y prestar el Servicio a los Usuarios dentro de los estándares especificados en el Expediente Técnico y en los anexos del contrato.

Sumando a ello, conforme se dispone en la Cláusula 8.10 del Contrato, click here los servicios obligatorios que debe implementar el Concesionario, en forma gratuita, y de manera oportuna y eficiente, son los siguientes:

  • Proporcionar a la Policía Nacional oficinas y su equipamiento para permitir las labores propias de estas autoridades, incluyendo las de vigilancia y control en forma eficiente y adecuada hasta un monto que no excederá de US$ 40 000.00 dólares.
  • Equipo de auxilio mecánico, con un vehículo de remolque, cada 100 km. para el retiro de vehículos de la vía de circulación hasta la estación de servicio más próxima.
  • Ambulancia y equipo de emergencia cada 100 km., para primeros auxilios y traslado de personas al centro médico más cercano.
  • Sistemas de comunicación en tiempo real de emergencia ubicados a una distancia máxima de 10 km del siguiente. Este sistema al menos deberá permitir la realización de llamadas gratuitas exclusivamente a una central de emergencia.

Mientras que los Servicios Obligatorios por los que se permitirá cobrar al Concesionario son los siguientes:

  • Servicios Higiénicos cada 100 km.
  • Servicio de Auxilio Mecánico y Remolque por distancias mayores a 100 km.
  • Oficinas y equipamiento adicionales para la Policía Nacional.

Ahora bien, de lo señalado en los párrafos anteriores, es posible evidenciar que, a pesar del conocido peligro de circular por el Serpentín de Pasamayo, el Contrato de Concesión no incluyó, en ninguna de sus cláusulas, obligación alguna para instalar elementos de contención y seguridad en esa zona, menos aún la de construir un tercer carril de la variante.

Somos enfáticos al sostener que el Estado tenía conocimiento de los riesgos, puesto que tal como se dispone en la Cláusula 8.3 del Contrato, el Concesionario tiene la obligación de proporcionar al OSITRAN, y simultáneamente al Concedente, informes mensuales sobre los accidentes y ocurrencias relacionadas con la seguridad, consignándose como mínimo el lugar, sentido de circulación, hora, día calendario, condiciones climáticas, número y características de los vehículos involucrados, datos de los choferes y otras personas afectadas, y todo aquel dato que sea relevante en la ocurrencia.

Es así que, entre los años 2003 y 2016, en base a dicha información, el OSITRAN ha elaborado 10 Informes de Desempeño de la Concesión de la Red Vial N° 5. Siendo que el Informe de Desempeño del año 2016 registró que solo durante ese año ocurrieron 572 accidentes, lo que significó un incremento del 7% respecto del año anterior en el cual se registraron 535 accidentes.

En este sentido, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones tenía la obligación de enmendar esta evidente omisión al momento de aprobar los Expedientes Técnicos de la obra, puesto que debía verificar que se contemplase la infraestructura de seguridad necesaria para reducir el riesgo de accidentes. Incluso, tuvo hasta cuatro oportunidades para poder hacerlo, que es la cantidad de adendas[10] que el Estado ha suscrito con el Concesionario, sin embargo, no lo hizo.

Aún más grave es que durante los últimos 14 años, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha percibido el 5.5% de los peajes recaudados por el Concesionario, aproximadamente S/ 56 millones de soles[11]. Conforme a la Cláusula 8.19, dichos recursos debían destinarse a un fondo vial, instrumento clave para que el Estado mejore la infraestructura vial nacional sin depender de limitaciones presupuestales del Ejecutivo. Estos fondos bien podrían haberse utilizado para instalar elementos de contención, sistemas de iluminación u otras soluciones técnicas que redujeran el riesgo de accidentes en Pasamayo, pero ello no ha sido así.

  1. Reflexiones Finales

Esto no hace más que evidenciar que el Estado aún se encuentra inmerso en un círculo vicioso, en el que ha caído una y otra vez a lo largo de los años, celebrando contratos con un diseño defectuoso, ya sea porque no se distribuyeron o previeron bien los riesgos o porque no se diseñó un favorable esquema económico financiero; y suscribiendo posteriormente adendas que o bien no resuelven los problemas o bien los terminan por agrandando. El Contrato de Concesión Red Vial Nº 5: Ancón – Huacho – Pativilca no ha sido la excepción.

El gobierno debe tomar las medidas de corto y largo plazo para remediar esta situación. Es importante que, ahora, el Estado en su calidad de Concedente inicie las respectivas conversaciones con el Concesionario a fin de que se lleven a cabo los correspondientes estudios de infraestructura vial y, de ser necesario, se renegocien términos contractuales a efectos de que se implementen las condiciones más adecuadas en materia de seguridad vial y se atiendan las deficiencias existentes en la carretera concesionada.

Finalmente, resulta sumamente esencial exigir al Estado un mayor sustento y transparencia sobre las prioridades de gasto estatal, pues medir el impacto de las acciones, regulación y omisiones del gobierno son herramientas que faltan en general en el país, pero que son indispensables cuando realmente queremos un país seguro.


Artículo redactado por Samantha Taipe.

(*) Fuente de imagen: El Comercio

[1] La República. Huaral: 48 muertos en ‘La Curva del diablo’ de Pasamayo. Sociedad. 03 de enero de 2018. Enlace: http://larepublica.pe/sociedad/1165779-48-muertos-en-la-curva-del-diablo.

[2] El Comercio. Pasamayo: sube a 52 cifra de muertos en la Curva del Diablo. Accidentes. 04 de enero de 2018. Enlace: https://elcomercio.pe/lima/accidentes/tragedia-pasamayo-cifra-muertos-subio-52-caida-bus-curva-diablo-noticia-486025.

[3] El Comercio. La Curva del Diablo y un mortal historial de accidentes. 03 de enero e 2018. Enlace: https://elcomercio.pe/lima/accidentes/curva-diablo-pasamayo-mortal-historia-accidentes-fotos-noticia-485936.

[4] La República. Pasamayo: PNP confirma las causas del accidente mortal. Sociedad. 04 de enero de 2018. Enlace: http://larepublica.pe/sociedad/1166321-tragedia-en-pasamayo-pnp-confirma-las-causas-del-accidente-video.

[5] Íbidem.

[6] El Comercio. Pasamayo: las razones que hacían mortal el serpentín. Accidentes. 04 de enero de 2018. Enlace: https://elcomercio.pe/lima/accidentes/pasamayo-razones-hacian-mortal-serpentin-noticia-486321.

[7] Íbidem.

[8] Contrato de Concesión de la RED VIAL Nº 5: Ancón – Huacho – Pativilca. Cláusula 2.4. Enlace: https://www.ositran.gob.pe/joomlatools-files/docman-files/RepositorioAPS/0/0/par/000001-TEMP/CARRETERAS/Texto%20actualizado%20Contrato%20RV5_23DIC2015.pdf.

[9] Ídem. Cláusula 7.3.

[10] OSITRAN. RED VIAL Nº 5: Ancón – Huacho – Pativilca. Enlace: https://www.ositran.gob.pe/n5-prueba.html#informes-de-desempe%C3%B1o.

[11] Contrato de Concesión de la RED VIAL Nº 5: Ancón – Huacho – Pativilca. Cláusula 8.19. Enlace: https://www.ositran.gob.pe/joomlatools-files/docman-files/RepositorioAPS/0/0/par/000001-TEMP/CARRETERAS/Texto%20actualizado%20Contrato%20RV5_23DIC2015.pdf.

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