Lo que nos dejó la campaña electoral 2016…

La recta final en la competencia por llegar a ocupar el sillón presidencial los próximos cinco años ha desatado un serie de insultos, desplantes, tachas, desplazamientos, votos y anti-votos entre los candidatos. En esta editorial, y dado que se ha terminado con la primera parte del proceso electoral, realizaremos una línea de tiempo de los sucesos que han marcado estas elecciones que, para muchos, puede ser criticada/calificada como semi- democráticas.

051

9 de marzo. Imposible no empezar mencionando la decisión del pleno del Jurado Nacional de Elecciones de excluir al candidato Julio Guzmán del partido “Todos Por el Perú” debido a las irregularidades administrativas en la inscripción de la fórmula presidencial. Literalmente, el inciso 51 de la sentencia que puso fin a su carrera en estas elecciones dice: “este supremo tribunal electoral resuelve que la fórmula presidencial presentada por el partido Todos por el Perú es resultado de un procedimiento incongruente con sus normas internas”. Por su parte, el representante del partido “Todos Por el Perú”, Richard Aleman, dijo que es cierto que el Jurado Nacional de Elecciones tiene el deber de velar por la democracia interna dentro de su partido, pero ésta no ha sido vulnerada pues los errores presentados son contra normas estatutarias menores, no tan graves ni con tanta trascendencia como para que se excluya al candidato. A pesar de las alegaciones expuestas, el Jurado Electoral Especial no revocó su decisión.

Pasando a un análisis más a nivel social, a los ojos de la población había intereses individuales (probablemente de otros partidos políticos) de por medio al excluir al candidato Julio Guzmán, quien estaba obteniendo gran aceptación entre los electores y, tal y como mostraban las encuestas, parecía indicarse como favorito para ganar o para pasar a una segunda vuelta.

En el caso de César Acuña, candidato por el partido Alianza Popular, se determinó su exclusión del proceso electoral por haber regalado dinero a la población de Chosica durante una actividad, lo cual está expresamente prohibido por la actual Ley Electoral. La resolución cita el artículo 4, inciso 29: “resulta de especial gravedad que un candidato entregue dinero, lo cual se considera inapropiado. Es evidente que el candidato presidencial César Acuña incurrió en una conducta prohibida pues resulta abiertamente transgresora en los principios de equidad y competitividad y siendo catalogada como grave”. Sumado a ello, el candidato Acuña ya estaba siendo investigado por un presunto plagio del libro completo del autor peruano Otoniel Alvarado Oyarce. Traemos a colación este aspecto que confirma que la política no divide aspectos, cualquier mínimo error será ventilado para disminuir la aceptación del candidato entre los electores. Finalmente, Acuña no figuró más en estas elecciones.

451745_101644

24 de marzo 2016. Suceso con sabor a corrupción: El Jurado Electoral Especial rechazó la exclusión de Keiko Fujimori al determinar que no incurrió en conducta prohibida al entregar dinero o dádivas durante la campaña. El JEE publicó la resolución después de la medianoche y a puertas de un feriado largo como Semana Santa, quizá para no recibir críticas o confrontaciones a sus argumentos débiles que determinaron la no exclusión de la candidata Keiko Fujimori luego que uno de sus representantes entregara dinero dentro de un sobre a los ganadores de una actividad cultural que realizó la agrupación fujimorista Factor K en febrero de este año.  Preguntémonos entonces: ¿La ley aplicada por igual? ¿Qué diferencia hay entre las dádivas entregadas por Acuña y las de Fujimori? Por todos estos sucesos es que las elecciones presidenciales peruanas están en el ojo de la prensa internacional y de Instituciones Internacionales que velan por la democracia. Es el caso del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien consideró que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no ofrece las garantías necesarias a los candidatos de los comicios presidenciales.

¿Qué más nos deja esta campaña electoral? Queremos repasar rápidamente los perfiles de los principales candidatos, los insultos y guerra que se desató en el camino hacia el día de hoy 10 de abril.

kjsdjhd

Verónika Mendoza es, quizá, la candidata joven y muy bien preparada que caló en ese sector de la sociedad que apuesta por la izquierda y por un rostro nuevo político. Mendoza ha sabido conservar una línea de tolerancia respecto de los ataques e insultos que recibía por parte de sus rivales políticos. Sin embargo, su supuesta simpatía con el régimen chavista, la aparición de su letra en las famosas agendas de Nadine, y la presencia de miembros de su partido vinculados al MRTA click here le ha creado anti votos.

Por su parte, Alfredo Barnechea ha impresionado a los electores por su notable intelecto, y el desprecio de otros tantos por su carácter y desaire hacia ciertos gestos de la población durante los recorridos que hizo como parte de su campaña. ¿Quién diría que un pedazo de chicharrón podría costarle su lugar en la segunda vuelta? No nos engañemos, somos un país populista que valora más al candidato que se pone un chullo y baila un ritmo contagioso, que un candidato que propone viables propuestas para combatir los principales problemas que aquejan a nuestra sociedad.

PPK es uno de los candidatos cuyos errores le están pasando factura en una baja de aceptación en las encuestas. Se califica de “autogol” el que por sus “pecados en la lengua” haya perdido cierta aceptación entre los electores que no pasan por alto sus insultos despectivos hacia una mujer y, hace algún tiempo, hacia la población andina.

Por último, Keiko Fujimori ha tratado de desligarse del recuerdo de los errores históricos cometidos por su padre. Es una pesada mochila anaranjada que provoca mucho rechazo entre los pobladores de las provincias principalmente azotadas por el terrorismo durante el gobierno de su padre. Sin embargo, es muy acertado y astuto el mantenerse al margen de la pelea entre insultos y respuestas de sus rivales.

Estamos viviendo el cierre de un era en la que la actual política se ejerce a través de las redes sociales y ésta tiene una influencia rápida y aparentemente eficaz sobre los electores. Pero no podemos cegarnos, al pueblo peruano le encanta las actitudes populistas, siempre le daremos un plus al candidato que nos regale “el polito”, “la bolsa de azúcar”, “un sobre con dinero” y que baile con un chullo a un ritmo contagioso. Ahí radica, creemos, el motivo que nos impide dar el siguiente paso en el ejercicio pleno de la democracia: ¿la mayoría de la población realmente evalúa las propuestas de los candidatos? Evidentemente, gran parte de la población se inclinará por un candidato que beneficie sus intereses.

Al momento de publicarse este artículo, ya tendremos dos candidatos para la segunda vuelta electoral, o quizá tengamos la sorpresa de un(a) ganador(a) absoluto(a). Punto a parte de ello, la finalidad de este artículo es sencillamente sintetizar los sucesos que marcaron esta campaña electoral, la cual ha sido criticada como una de las campañas más desordenadas y cuestionadas, tal vez, en la historia de la últimas décadas en nuestro país. Este artículo informativo quizá sirva en una reflexión para el futuro, y esperamos que en una posible segunda vuelta votemos con conciencia y consideración a nuestro país, que ya muy golpeado ha sido por gobernantes aprovechados.


 (*) Artículo redactado por María Elsa Yaipén.

Escrito por Consejo Editorial

Consejo Editorial

Directora: Alexandra Fuster Neira
Consejo Editorial: Alondra Morales, Magally Reupo, Lesly Pacheco.

¿Qué opinas del artículo?

comentarios