Análisis de la gestión del riesgo de desastres producidos por las lluvias intensas

I.  INTRODUCCIÓN

Según la revisión del Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (PLANAGERD 2014-2021), las lluvias intensas pueden definirse como “una precipitación de agua líquida en la que las gotas son más grandes que las de llovizna. Proceden de nubes de gran espesor, generalmente de nimbo – estratos” (2014: 15).

En ese contexto, las inundaciones se producen por los desbordes laterales de las aguas de los ríos, lagos y mares cubriendo temporalmente los terrenos bajos, adyacentes a sus riberas, llamadas zonas inundables. Así, desde el mes de setiembre hasta el mes de mayo de cada año se desarrolla la temporada de lluvias y/o periodo lluvioso, que se presenta en gran parte del territorio nacional; sin embargo, se dan con mayor incidencia en la sierra y selva peruana (PLANAGERD 2014-2021: 15).

De acuerdo al PLANAGERD, los efectos adversos afectan la infraestructura de las viviendas, así como de otro tipo de construcciones, como el deterioro de puentes y carreteras, afectando -de esta manera- las principales vías de comunicación que utilizan muchas ciudades. De igual manera, se ve afectado el sector agropecuario, principal fuente de alimentos e ingresos económicos en las zonas rurales, impactando a los grupos más vulnerables debido a que pierden la base de su subsistencia.

En esa línea, el Perú presenta condiciones de vulnerabilidad reflejado por la temporada de lluvias intensas, lo que afecta principalmente a las poblaciones vulnerables de la sierra y selva del país; razón por la cual se hace necesario gestionar adecuadamente el riesgo de desastres, siendo el fin último la prevención.

De esta manera, el problema público que se analizará es el bajo nivel de prevención de los gobiernos locales en la gestión del riesgo de desastres; considerando que las lluvias intensas son un fenómeno natural que azota regularmente nuestro país y que genera externalidades negativas en el aspecto socio-económico de la población.

Por tanto, se hace necesario desarrollar el conocimiento del riesgo, que producen las lluvias intensas, fortaleciendo la investigación científica y técnica; y el análisis del riesgo de desastres generando información estandarizada de público conocimiento.

Asimismo, es importante la implementación de planes relacionados al ordenamiento y gestión territorial considerando también el manejo y la gestión sostenible de las cuencas hidrográficas; además de la generación de un sistema de información catastral prioritario que condicione el otorgamiento de licencias de edificación y habilitación urbana y rural.

Cabe mencionar que la estrategia de planificar la Gestión de Riesgos de Desastres no es nueva, ya que desde el año 2004 se habló de un “Plan Nacional de Prevención y Atención de Desastres”; sin embargo, hasta ese entonces, esta estrategia de planificación no se articulaba en el marco de una gestión de proceso.

Es recién en el año 2011 que, mediante la Ley Nº 29664, se crea el “Sistema Nacional de Riesgos de Desastres” (SINAGERD), como un sistema interinstitucional, sinérgico, descentralizado, transversal y participativo; con la finalidad de identificar y reducir los riesgos asociados a peligros o minimizar sus efectos; así como, evitar la generación de nuevos riesgos, preparación y atención ante situaciones de desastre mediante el establecimiento de principios, lineamientos de política, componentes, procesos e instrumentos de la Gestión de Riesgos de Desastres.

Asimismo, mediante esta ley, se crea el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), como un organismo público integrante del SINAGERD, responsable técnico de coordinar, facilitar y supervisar la Política Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres .En atención de estos mandatos, dicha entidad en el año 2014 -en trabajo conjunto con la demás instituciones del sistema- formularon el Plan Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres (PLANAGERD 2014 – 2021), el cual se elaboró en el marco de las Políticas del Estado N° 32 y 34 de la Ley Nº 29664 y su Reglamento, así como de la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres aprobada como una política nacional de obligatorio cumplimiento para las entidades del Gobierno Nacional.

En ese contexto, es importante señalar que una de las herramientas necesarias para el cumplimiento de sus funciones, es tener la base de datos del mapeo o sistema cartográfico del territorio nacional, que permita reunir, analizar medidas y datos del territorio; las que deberán ser representadas gráficamente en diferentes dimensiones lineales con la finalidad de determinar las zonas vulnerables y de evacuación ante un riesgo de desastre.

Es así que una adecuada cartografía implementada en la plataforma web del Sistema de Información para la Gestión del Riesgo de Desastres (SIGRID) facilitará el Plan de Ordenamiento y Planificación del Territorio, en el que se incluyan mecanismos normativos para la zonificación del uso del suelo según escenarios de riegos, a fin de cubrir un escenario de prevención de desastres en tres tiempos: antes, presente y futuro.

II.  PROBLEMA PÚBLICO

Se ha identificado que, en este caso, el problema público es el bajo nivel de prevención de los gobiernos locales en la gestión del riesgo de desastres producidos por las lluvias intensas.

III. ALTERNATIVAS DE POLÍTICA

Frente a la problemática señalada, en el presente trabajo, se proponen las siguientes alternativas:

  • Mejorar la articulación intersectorial en la prevención del riesgo de desastres:

Articular estratégicamente procesos de gestión de riesgos ante desastres naturales producidos por las lluvias intensas en los planes de desarrollo, ordenamiento territorial y acondicionamiento territorial. Estas acciones se deben realizar mediante la planificación y presupuesto de prevención, a través de la articulación del CENEPRED, PCM, Ministerio de Defensa, gobiernos regionales, distritales y locales, SENAMHI, empresas del sector privado y las poblaciones afectadas por el mencionado fenómeno natural.

De igual manera, es necesario el establecimiento de lineamientos, objetivos y acciones estratégicas, así como, identificación de zonas en riesgo por desastres naturales producidos por las lluvias intensas para la implementación de programas de prevención que consideren zona demográfica, clima, población en riesgo, variables endógenas y exógenas.

click here justify;">Finalmente, es prioritario fomentar la cultura de prevención en las autoridades con el fin de identificar y prevenir el riesgo de desastres naturales causados por las lluvias intensas.

  • Elaboración de una adecuada zonificación del territorio: previa coordinación con el área responsable de la gestión del riesgo de desastres o de defensa civil de cada gobierno local, el CENEPRED efectuará un adecuado mapeo o sistema cartográfico del territorio nacional con riesgo de inundabilidad con la finalidad de determinar las zonas vulnerables ante un riesgo de desastre natural.

En esa línea, la información cartográfica de suelos será un insumo básico en los estudios de evaluación y proyecto de inversión en la prevención del riesgo de desastres, y estará disponible a través de una página web, como el ya existente Sistema Integrado de Prevención del Riesgo de Desastres (SIGRID), a fin de que pueda ser visualizado por cualquier ciudadano.

Este sistema cartográfico facilitará el Plan de Ordenamiento y Planificación territorial incluyendo mecanismos normativos para la zonificación del uso del suelo, según los escenarios de riesgo.

  • Fortalecimiento del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres:

Si bien es cierto el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres (SINAGERD), responde a una política creada por el Estado para abordar temas de prevención (ante la posibilidad latente de producirse eventos de orden natural) tiene como eje principal articular con otras entidades públicas una cultura de prevención. Sin embargo, desde su creación, se puede advertir que no ha sido debidamente implementada, ya que cada institución involucrada tiene sus propias reglas de juego.

Asimismo, es preciso señalar que actualmente, en base al Decreto Supremo N° 018-2017-PCM, el CENEPRED se encuentra adscrito al Ministerio de Defensa, pero la rectoría la mantiene la Presidencia del Consejo de Ministros; acción que lejos de proponer mejor coordinación, causa confusión y hace más compleja la búsqueda de resultados.

En ese sentido, se hace necesario fortalecer el ente rector que trabaje de manera conjunta e intersectorial; monitoreando el trabajo de los gobiernos locales con una adecuada asistencia técnica, dando lineamientos, políticas, guías metodológicas y actuando de manera prospectiva en una adecuada cultura de prevención.

VI. ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN

Determinada y realizada la evaluación de la política pública, hemos tomado conocimiento de que en la actualidad el Sistema Integrado de Prevención del Riesgo de Desastres – SIGRID no cuenta con una adecuada zonificación y mapas cartográficos; esto conlleva a la falta de control sobre las zonas vulnerables producidas por las lluvias intensas. En adición a ello, el uso del sistema no es amigable, complicándose la comprensión de su manejo para la población que no cuenta con una preparación técnica y/o especializada.

Esta estrategia se selecciona en base a la necesidad inminente de reducir las pérdidas materiales e inmateriales que dejan los desastres naturales producidos por intensas lluvias, mediante una adecuada y actualizada cartografía, a fin de mejorar y fortalecer el Sistema Integrado de Prevención del Riesgo de Desastres – SIGRID.

La implementación de este mapa cartográfico será monitoreada por la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Defensa; asimismo, contará con la evaluación de CENEPRED y las municipalidades distritales durante la implementación de la misma para ver si las actividades están en camino y ayudan a identificar los problemas no anticipados o barreras; y así, rápidamente mitigar los riesgos.

A través de esta estrategia se busca realizar acciones de prevención antes de su activación; identificar cartográficamente las zonas de activación de las lluvias intensas para que ninguno cierre parcial ni totalmente la carretera central.

CONCLUSIONES

  • En el presente trabajo se ha identificado como problema público el bajo nivel de prevención de los gobiernos locales en la gestión del riesgo de desastres producidos por las lluvias intensas.
  • La estrategia de intervención está orientada en la implementación de mapas cartográficos actualizados que indiquen la calidad del terreno y la distribución de la propiedad de las zonas vulnerables o propensas a lluvias intensas en los distritos más afectados.
  • El producto escogido, en el presente trabajo, es la presentación del Nuevo Mapa Cartográfico Actualizado para Zonas de Vulnerabilidad producidas por lluvias Intensas: contribuirá al logro del objetivo

 


(*) Fuente de la imagen: el comercio.pe

 

Escrito por Andrea Lino Suárez

Andrea Lino Suárez

Abogada por la PUCP, con segunda especialidad en derecho ambiental y de los recursos naturales por la misma casa de estudios.
Actualmente se desempeña como especialista legal en el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

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