La lección de Los Fabulosos Cadillacs: de “Mal bicho”, la dignidad, la igualdad y la no discriminación

“Mal bicho
todos te dicen sos
Mal bicho
así es como te ves”

Mal bicho – Los Fabulosos Cadillacs

Probablemente al escuchar por primera vez una canción como “Mal Bicho” de los Fabulosos Cadillacs lo último que se nos viene a la mente es estar frente a una canción que puede contener algo más que un ritmo que antoja saltar a la pista de baile. Al escucharla más a fondo, puede que por segunda o tercera vez, es inevitable comprender que cuenta una historia. Quizá de lo que muchos no se han dado cuenta aún es qué involucra la historia de “Mal bicho”: ¿Habla sobre rebelarse contra injusticias? Pues sí. ¿Y hace alusión a oscuros periodos de la historia del mundo como lo fueron las múltiples dictaduras que enfrentó América Latina? También. ¿Y qué involucra la lucha de poderes, la elección de unos sobre otros, la discriminación, la imposición de la violencia sobre la paz? Creo firmemente que no puede referirse a más que a la violación de tres principios que son base en el Derecho Constitucional: la dignidad de la persona, la igualdad y la no discriminación.

Por todo lo expuesto, y arriesgándome a que, como siempre, me digan que intento ver más de lo que realmente está ahí, para esta edición de Breaking The Law he decidido analizar “Mal bicho” desde un punto de vista jurídico y contarles un poco de lo que yo encuentro ahí, como para recordar que toda expresión de arte, incluso ese clásico del rock en español, que no propiamente es rock, que de vez en cuando tocan en bares, discotecas y que todos hemos escuchado más de una vez, tiene un trasfondo mucho más profundo del que pensábamos.

  1. “La canción que es valiente, es canción para siempre”. Acerca de los creadores y la creación: Los Fabulosos Cadillacs y “Mal bicho”

Los Fabulosos Cadillacs, tal como rezan muchos artículos y libros, es una banda de ska argentina que nació en la década de 1980. Con un inicio un tanto accidentado tras su primer disco titulado “Bares y fondas”, fueron escalando a través de los años a pasos agigantados hacia el reconocimiento internacional con canciones como “El Genio del Dub”, “Mi Novia se Cayó en un Pozo Ciego”, “Contrabando de Amor”, “Manuel Santillán, el León”, “El Matador”, entre muchas otras. Tras seis álbumes de estudio, altos y bajos en su carrera, una fama bien ganada y un público más que fiel para ese entonces, llega en el año 1995 “Rey Azúcar”, álbum inspirado en el libro “Las venas abiertas de Ámerica Latina” del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Con tintes obviamente políticos, un ritmo que combina géneros como el reggae, el rock y el ska, “Rey Azúcar” es considerado uno de los álbumes más importantes de Los Fabulosos Cadillacs. Y es precisamente este álbum el que contiene la canción que es materia de análisis de este artículo: “Mal bicho”. Destacada por la crítica y una de las canciones más recordadas por los fans del grupo, “Mal bicho” no solo tiene un ritmo contagioso, sino también un mensaje obvio: es imperativo rebelarse contra la violencia, contra la discriminación, contra aquellos que por intereses propios son capaces de crear situaciones desafortunadas para los demás.

Quizá el mejor retrato de lo que expresa la canción sea el vídeo[1] que la acompaña, y es que con una crudeza implacable se muestran imágenes reales producto de diversas dictaduras en el mundo: protestas, personas siendo apuntadas con armas por fuerzas estatales en plena calle, niños huyendo; además, también se muestran a algunos de los dictadores más recordados como Adolf Hitler, Benito Mussolini, Augusto Pinochet y una parodia alusiva a Jorge Rafael Videla, dictador argentino que se mantuvo en el poder desde el año 1979 hasta 1981 y cuyo régimen se caracterizó por el “terrorismo de Estado” y, por ende, violaciones sistemáticas de Derechos Humanos.

Queda claro entonces que el término “Mal bicho” hace alusión principalmente a estas figuras, y a todo aquel que se les asemeje, y ello queda demostrado en estrofas de la canción como la siguiente:

“Que me hablás de privilegios

De una raza soberana

Superiores, inferiores

Minga de poder!

Cómo se te ocurre que algunos son elegidos

Y otros son para el descarte

Ambiciones de poder”

Ya que está en claro la inspiración histórica y política de la canción, tomando en cuenta las consecuencias que los regímenes aludidos pueden haber tenido sobre la población de los países afectados por las imposiciones de un gobierno guiado por un dictador, hechos que además han pasado a la historia del mundo, pasemos a analizar los principios-derechos a los que se hace alusión de manera especial en la canción: la dignidad, la igualdad y la no discriminación.

  1. “¡Discriminar! Eso no está nada bien, ante los ojos de Dios todos somos iguales”. La dignidad, la igualdad y la no discriminación en “Mal bicho”

La base del ordenamiento peruano es, por supuesto, su Constitución. Y es justamente el primer artículo de dicho cuerpo normativo el que nos interesa analizar primero:

Artículo 1.- La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”.

Según este precepto, entendemos que todo Estado carecería de legitimidad si la dignidad de quienes lo integran se viera menoscabada por acciones que vinieran del mismo Estado o si no se brindaran las adecuadas garantías para salvaguardar dicho valor intrínseco de la persona humana. Y es así como lo ha entendido el Tribunal Constitucional en el caso “Karen Mañuca Quiroz Cabanillas”[2] al exponer que

“8. En ese sentido, este Tribunal debe establecer que la realización de la dignidad humana constituye una obligación jurídica, que no se satisface en la mera técnica de positivización o declaración por el Derecho, sino que lo poderes públicos y los particulares deben garantizar el goce de garantías y niveles adecuados de protección a su ejercicio; y es que, la protección de la dignidad es solo posible a través de una definición correcta del contenido de la garantía.”

Ahora, si bien pudiera llegar a entenderse que la dignidad funciona más que nada como un criterio interpretativo al momento de aplicar el Derecho, nada es más lejano a ello. En la misma sentencia, el Tribunal dejó en claro que la dignidad posee un doble carácter: sí, es un principio, pero también es un derecho que posee exigibilidad autónoma[3].

Por otra parte, la click here igualdad y la no discriminación los encontramos contenidos dentro de la Constitución peruana en el artículo 2 inciso 2, que estipula:

“Artículo 2.- Toda persona tiene derecho:

2). A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole”.

Primero partamos por entender en qué consiste el principio-derecho a la igualdad. La igualdad, como todo concepto jurídico, ha evolucionado hasta complejizarse y entenderse compuesta en tres sentidos, que según Fernando Valdés Dal-Ré vienen a ser: a). la igualdad en la ley, primera noción de igualdad nacida en la revolución francesa y que hace referencia a la “proscripción de los privilegios”; b). la igualdad ante la ley, que nace de la doctrina norteamericana de la “equal protection clause” y que quiere decir que el legislador no debe hacer diferencias injustificadas o arbitrarias; c). igualdad en la aplicación de la ley, es decir, la actividad del Estado debe asegurar que la ley se aplique a todos por igual siempre y cuando se encuentren en la misma situación.[4]

Así explicada, la igualdad se puede ver vulnerada de múltiples maneras. En cuanto a la no discriminación, según Valdés Dal-Ré se desprende en sus inicios como un “postulado deducible del principio de igualdad”, sin autonomía; sin embargo, la evolución de dicho principio-derecho lo ha dotado de un contenido propio, al punto que para que exista una discriminación no basta con un trato desigual, lo cual vulneraría en sí el derecho a la igualdad, sino que debe existir un motivo prohibido, el cual se reconocerá por estar referido a condiciones de marginación o grupos vulnerados y marginados de manera continua en el tiempo[5].

Ahora, ¿cómo identificamos la vulneración de todos estos derechos en “Mal bicho”? La letra de la canción es sin duda bastante directa, por ejemplo, el fragmento escogido como subtítulo para este apartado:

“¡Discriminar! Eso no está nada bien,

Ante los ojos de Dios todos somos iguales”

Y es que una discriminación directa no solo afectará, por ende, el derecho a la igualdad, sino que también afectará la dignidad de la persona. Tanto en cuanto derechos como principios rectores, la dignidad, la igualdad y la no discriminación se encuentran indubitablemente unidos frente a casos como de los que se habla en la letra de “Mal bicho”.

La alusión directa en el vídeo y de manera indirecta en la letra de la canción a diversas dictaduras alrededor del mundo también trae a colación el tema la violación sistemática de Derechos Humanos. Y aquí hemos de recordar cómo es que los bienes intrínsecos más preciados que justamente se vieron menoscabados durante regímenes de terror como los que dirigieron personajes como Adolf Hitler, Benito Mussolini, Augusto Pinochet o Jorge Videla son justamente la dignidad de las personas, su derecho a la igualdad y no discriminación, entre muchos otros derechos humanos.

  1. Reflexiones finales: “Escucha lo que canto, pero no confundir, es de paz lo que canto”

Como reflexión final, me pregunté al terminar de escribir este artículo si el mundo de hoy aprendió algo de la lección que nos dejaron Los Fabulosos Cadillacs. ¿Es que ya no nos encontramos con más personas o grupos humanos que promuevan la violencia, o amen la guerra, o que no tienen conciencia? ¿Es que ya nadie se detiene a decir quiénes son los mejores, lo que valen la pena, y quiénes no y por lo tanto son prescindibles? Creo que es justamente porque no escuchamos con atención, porque no aprendemos de nuestros errores, que las respuestas a estas preguntas son un no rotundo.

A pesar de ello, no me gustaría despedirme con una línea tan desesperanzadora. Si bien debo admitir que el mundo de hoy no es mejor que el de ayer, que los sucesos parecen repetirse como círculos viciosos de los cuales no podemos escapar, el hecho de que existan cada vez más personas conscientes de que necesitamos un cambio me anima. Y para todos ellos dejo este último fragmento de la canción, tan icónico como importante y que, sin duda, hemos de tomar como guía para nuestras acciones:

“Yo no voy

A la guerra

A la violencia

A la injusticia

Y a tu codicia

Digo no, digo no

Digo no, digo no, digo no

Digo no, digo no

Digo no, digo no, digo no

Paz en el mundo

Que haya paz en el mundo”.


[1] Para visualizar el vídeo de la canción “Mal bicho”, ingresar a: https://www.youtube.com/watch?v=P_6V-JTGn_M

[2] EXP. N.° 2273-2005-PHC/TC. http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2006/02273-2005-HC.html

[3] Ibídem.

[4] VALDÉS DAL-RÉ, Fernando. “Del principio de igualdad formal al derecho material de no discriminación”.

[5] Ibídem.

Escrito por Génesis Vargas Canales

Presidenta del Consejo Directivo de la Asociación Civil Foro Académico. Estudiante de décimo ciclo de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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