Yuyanapaq: Para recordar

 

En memoria de Mamá Angélica y de todas las víctimas.

La semana que pasó el Perú se vistió de luto por el lamentable fallecimiento de Angélica Mendoza de Ascarza, conocida como Mamá Angélica; mujer luchadora por los derechos de familiares y víctimas del conflicto armado interno que azotó al país entre los años 1980 y 2000. Mamá Angélica dedicó más de 34 años a la búsqueda de desaparecidos a raíz del secuestro y desaparición de uno de sus hijos a manos de militares en el cuartel ayacuchano Los Cabitos en el año 1983. Este reciente acontecimiento impulsó a quien escribe estas líneas a recordar impactantes sucesos que se vivieron en las décadas del Conflicto Armado Interno, que dejó como resultado más de 69 mil víctimas en nuestro país, a través de un relato fotográfico.   

En memoria de ella y de todas aquellas personas que aún tienen sed de justicia, hoy rompemos con el tradicional contenido de la sección “Breaking The Law” y les presentamos un análisis entre el derecho y la exposición fotográfica “Yuyanapaq: Para recordar”. Para que las generaciones que vivieron el terror a manos de grupos subversivos no sientan que las hemos olvidado; y para que las generaciones de hoy conozcan la historia de su país y jamás se repita. Aquí vamos.

Sobre la exposición fotográfica

La Comisión de la Verdad y Reconciliación inauguró el 9 de Agosto del 2003 la exposición fotográfica “Yuyanapaq: Para Recordar”. Se trata de una muestra que narra de manera gráfica los 20 años de violencia que vivió nuestro país y que contiene una selección de más de 200 fotografías. Hoy se encuentra en exhibición en el sexto piso del Ministerio de Cultura, a cargo de la Defensoría del Pueblo.

La exposición fotográfica fue un preámbulo al Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación; Salomón Lerner Febres, Presidente de la mencionada Comisión, expresó en la inauguración de la misma: “He afirmado que esta exposición de imágenes es, fundamentalmente, una continuación de las audiencias públicas que presentamos al país en meses pasados. Lo es, principalmente, porque ambas actividades tienen como centro la reivindicación de las víctimas. En efecto, si en las audiencias quisimos hacer llegar al país las palabras silenciadas del dolor, hoy queremos que él vea con detenimiento y con respeto esos rostros que antes no ha querido mirar”[1]. Detenimiento y respeto, quizá sea la disposición que todo visitante de la galería debería tener para comprender a cabalidad cada una de las historias que están detrás de las fotografías.

Cronología de la violencia

A la Comisión de la Verdad y Reconciliación le fue encomendada la investigación de los hechos de violencia y las violaciones a los derechos humanos ocurridos entre mayo de 1980 y noviembre de 2000. Es así que recogió miles de testimonios, realizó un sinnúmero de entrevistas, y consultó bibliotecas y archivos diversos; pero no bastaba, el soporte visual resultó ser el complemento idóneo para el discurso escrito. “Por eso Ernesto Jiménez, varias de cuyas imágenes aparecen […], puede afirmar: «tomé aquellas fotos para hacer justicia»”[2]. Sin duda, las imágenes “hablan”.

Por otro lado, el derecho a la memoria entendido como “un legítimo derecho individual y colectivo, el cual está reconocido jurídicamente, que puede ser entendido como el derecho a entender y elaborar el pasado”[3], y claro, para conocer la verdad; se necesita otros complementos que puedan generar estímulos y recuerdos, para que, posteriormente, puedan ser transmitidos a nuevas generaciones que no fuimos testigos directos de tales crimines de lesa humanidad. Esta es, sin duda, la principal finalidad que hay detrás de la implementación de Yuyanapaq, tal es así que la galería cuenta con grabaciones de testimonios. “Los documentos visuales que aquí aparecen, por ejemplo, nos sorprenden y son a la vez emblemáticos, porque sintetizan el dolor, la soledad, el desarraigo; […] vemos, […] el dolor insoportable de las viudas, pero también una mano que enjuga sus lágrimas, unos brazos o un pecho que contienen su pena. […] Menos dramáticas, pero tal vez más terribles, son las imágenes de soledad. Una mujer frente a un cadáver envuelto en una sábana en la morgue de Ayacucho. El desamparo final de un ataúd entrando al sepulcro. Más allá sólo queda el grado cero: los que no tuvieron sepulcro ni ataúd”[4].

La Comisión de la Verdad y Reconciliación realizó una división del proceso en cinco periodos[5]. El primer periodo titulado como “Inicio de la violencia armada” que data desde el 17 de mayo de 1980 al 29 de diciembre de 1982, tiempo en el cual se suscitaron los primeros violentos acontecimientos: Integrantes de Sendero Luminoso queman 11 ánforas electorales en la localidad de Chuschi, Ayacucho (17 mayo de 1980); en las calles del centro de Lima, aparecen perros muertos colgados de los postes de alumbrado público, con el cartel: “Teng Hsiao Ping, hijo de perra” (26 de diciembre de 1980); en Lima, cuatro personas irrumpen en los estudios de Radio La Crónica y obligan al operador a difundir una proclama llamando al pueblo a “la lucha armada” (agosto 1981); ante la ola creciente de atentados, las Fuerzas Armadas asumen el control interno del departamento de Ayacucho (29 de diciembre de 1982); etc.

El segundo periodo fue titulado como “La militarización del conflicto” que data desde 29 de diciembre de 1982 al 19 de junio de 1986. Se suscita el asesinato de ocho periodistas en la comunidad campesina de Uchuraccay, Ayacucho (26 de enero de 1983), y culmina con la matanza de los penales de Lima y Callao – Lurigancho, El Frontón y Santa Bárbara (18 y 19 de junio de 1986). Seguidamente, el tercer periodo fue titulado “Despliegue nacional de la violencia” desde el 19 de junio de 1986 hasta el 27 de marzo de 1989 con click here el ataque de Sendero Luminoso al puesto policial de Uchiza.

El cuarto periodo fue titulado “Crisis extrema: ofensiva subversiva y contraofensiva estatal”, el cual concluye con la captura de Abimael Guzmán y de altos dirigentes de Sendero Luminoso. Finalmente, el quinto periodo fue titulado “Declive de la acción subversiva, autoritarismo y corrupción”, el cual se inicia con el escenario posterior a la captura de Guzmán (nueva legislación antiterrorista, arrepentimiento masivo, acuerdo de paz, entre otros) y se extiende hasta el fin del gobierno de Alberto Fujimori.

Relato visual

A continuación, exponemos algunas imágenes que relatan visualmente el conflicto armado interno en las últimas décadas del siglo XX, las cuales pueden apreciarse en la exposición fotográfica YuyanapaqEl 26 de diciembre de 1980, aparecen perros muertos colgados de los postes de alumbrado público de algunas esquinas del centro de Lima. Los animales portaban carteles con la inscripción: “Teng Hsiao Ping, hijo de perra”.

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Foto: Carlos Bendezú

Revista Caretas

“Fausto”, con tan sólo 8 años de edad fue capturado, en julio de 1989, por los ronderos de la comunidad de Ccahuasana, en la selva de Ayacucho. Desde los cinco años fue entrenado por los subversivos a servir de mensajero de Sendero Luminoso.

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Foto: Revista Caretas

Siete Periodistas: Jorge Sedano, Amador García, Luis Mendívil, Félix Gavilán, Pedro Sánchez, Willy Retto y Edmundo de la Piniella, antes de perecer en la masacre de Uchuraccay.

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Foto: Octavio Infante, también fue víctima.

Revista Caretas

Exhumación de los restos de los ocho periodistas asesinados en Uchuraccay, Ayacucho, el 26 de enero de 1983. Ellos habían viajado a las punas de Huanta a investigar el levantamiento de los campesinos contra Sendero Luminoso.

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Foto: Diario Oficial El Peruano

Angélica Mendoza de Ascarza muestra, en junio de 1984, una nota enviada por su hijo desde la prisión antes de ser desaparecido un año atrás en Ayacucho. Ella fundó, el 12 de setiembre de 1983, la Asociación Nacional de Familiares Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú, ANFASEP.

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En el Hospital Regional de Ayacucho, Celestino Ccente, un campesino natural de Iquicha, Huanta, se recupera de las heridas que le infligieron los senderistas en 1983. La tela cubre un corte perpetrado con machete.

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Foto: Óscar Medrano

Revista Caretas

 

Entierro de un policía fallecido en Lima durante una incursión de Sendero Luminoso ocurrida en 1984. Foto: Vera Lentz. 

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 Yuyanapaq akinta kusanapak manamakanakuspa

Para no olvidar y vivir sin resentimientos

J.L.A.

Recogido del cuaderno de uno de los visitantes de la muestra Yuyanapaq.


[1] Consulta: 02 de setiembre de 2017. Enlace: http://www.cverdad.org.pe/apublicas/p-fotografico/discurso.php.

[2] IDEHPUCP. Citado por Carlos Iván Degregori. Caso – comisionado de la CVR. pp. 20. Consulta: 03 de setiembre de 2017. Enlace: http://idehpucp.pucp.edu.pe/yuyanapaq/.

[3] CABRERA, Lizandro. “El derecho a la memoria y su protección jurídica: avance de investigación”. Consulta: 03 de setiembre de 2017. Enlace: http://www.bdigital.unal.edu.co/38022/1/40321-180998-1-PB.pdf.

[4] IDEHPUCP. Carlos Iván Degregori. Caso – comisionado de la CVR. pp. 21. Consulta: 03 de setiembre de 2017. Enlace: http://idehpucp.pucp.edu.pe/yuyanapaq/.

[5] IDEHPUCP. “Yuyanapaq, para recordar”. Enlace: . http://idehpucp.pucp.edu.pe/yuyanapaq/.

Escrito por María Elsa Yaipén Bautista

Miembro de la comisión de Actualidad Jurídica de la Asociación Civil Foro Académico. Estudiante del onceavo ciclo de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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