¿Pueden los congresistas disueltos participar en las elecciones de enero del 2020? Algunas ideas previas sobre el particular

El proceso electoral para elegir nuevos representantes en el Congreso que completen el periodo hasta el 2021 está en marcha. No obstante, aún quedan pendientes temas por determinar, y más aún, uno de gravital importancia: ¿pueden los Congresistas que fueron disueltos postular en las siguientes elecciones de enero 2020?

Somos de la opinión de que sí podrían hacerlo. A continuación, esbozamos dos ideas sobre el particular.

  1. El texto de la Constitución establece que la prohibición de reelección es para el período

La reforma constitucional publicada el 10 de enero de 2019 (Ley No. 30906, Ley de Reforma Constitucional que prohíbe la reelección inmediata de parlamentarios de la república), incorporó en nuestra Constitución el artículo 90-A. Su tenor es el siguiente:

“Los parlamentarios no pueden ser reelegidos para un nuevo período, de manera inmediata, en el mismo cargo”.

En este punto, lo que cabe interpretar, entonces, es qué entender por “período”. Para ello, resulta ilustrativo el artículo 90 de nuestro texto constitucional: “El Congreso de la República se elige por un período de cinco años (…)”. Además, según la Ley Orgánica de Elecciones (Ley No. 26859), las Elecciones para Congresistas se realizan conjuntamente con las elecciones Presidenciales[1] y teniendo en cuenta que el artículo 112 de la Constitución establece que el período constitucional de mandato presidencial es de cinco años, cabe concluir que el período constitucional del mandato congresal es de cinco años.

Así, sostenemos que la interpretación que se debe brindar al término período establecido en el artículo 90-A, debe entenderse como un período constitucional completo. Las elecciones congresales a realizarse en enero del año 2020 permitirán elegir congresistas para que complementen el período constitucional 2016-2021; los congresistas a elegir, por el contrario, no serán elegidos para un nuevo período constitucional, por lo que no caben dentro del supuesto establecido en el artículo 90-A de la Constitución.

  1. Permitir que congresistas disueltos postulen permite cumplir la finalidad constitucional de la disolución

Hace ya cuatro años tuvimos oportunidad de brindar algunas luces sobre cuál es la finalidad constitucional de la disolución del congreso[2]. En dicha ocasión, sostuvimos que “[l]a acción de disolver el Legislativo de esta forma se suele denominar como the right of appeal to the people, esto es, que es el pueblo quien dirime en el conflicto entre el Ejecutivo y el Legislativo”. En efecto, la posibilidad de disolver el congreso (o parlamento) nace de la necesidad de brindar una solución última a una situación de conflicto entre Gobierno-Congreso: recurrir a que el pueblo, mediante sus votos, dirima este conflicto.

Como es posible recordar, la situación política de los últimos años evidenció un latente y permanente conflicto entre ambos poderes del Estado: un procedimiento de vacancia, un presidente forzado a renunciar, varias cuestiones de confianza, interpelaciones constantes, etcétera. Resulta innegable que existía una situación de conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso el cual, llegado el momento de máximo de tensión, permitió que sucediesen los supuestos habilitantes para proceder constitucionalmente con la disolución de este último.

Pero, ¿cómo es que, exactamente, el pueblo es el llamado a dirimir el conflicto Gobierno-Congreso? Lo hace a través del voto: si el pueblo considera que en este conflicto quien tenía razón era el Gobierno, elegirá a Congresistas que tengan posiciones afines o hayan actuado de acuerdo a la posición del Gobierno e, incluso, elegirá más Congresistas para brindarle más respaldo. Sin embargo, si el pueblo considera que quien tenía razón era el Congreso, elegirá más congresistas de oposición dándose la posibilidad de ampliar la cantidad de curules en el Congreso de estos.

En el caso concreto peruano, si el pueblo considera que el actuar de congresistas como Indira Huilca, Gino Costa, Alberto de Belaunde, Marisa Glave, entre otros, click here fue el correcto, el pueblo debería poder volver a elegirlos para completar su mandato e, incluso, elegir más congresistas afines a sus ideas. Del mismo modo, si el pueblo considera que el actuar político correcto fue el de congresistas como Salvador Heresi, Rosa Bartra, Mauricio Mulder, etcétera, el pueblo también debería poder volver a elegirlos ya que así determinará, con sus votos, que quién “tenía razón” en este conflicto Gobierno-Congreso eran ellos.

Todo ello, teniendo en cuenta las características particulares de nuestro sistema presidencial con rasgos parlamentaristas, debería ser habilitante para que los congresistas que fueron disueltos recientemente puedan postular en las elecciones de enero 2020.

Reflexiones finales

Hay quienes se preguntan legítimamente, ¿y si quien hubiese disuelto el Congreso hubiese sido, digamos, quien fue candidata por Fuerza Popular u otro partido político que cuente con gran rechazo? Si hubiese disuelto constitucionalmente el Congreso (o en el futuro lo vaya a hacer) alguien distinto del actual presidente Martín Vizcarra, la finalidad última de la disolución se mantiene: llamar al pueblo a dirimir el conflicto Gobierno-Congreso. Si el pueblo considera que quien tiene razón tras una disolución es el Congreso, elegirá a uno con mayor representación de la oposición el cual tendrá habilitado para realizar, con mayor facilidad, los mecanismos de control y contrapeso hacia el Gobierno.

Queda en manos del Jurado Nacional de Elecciones determinar si los congresistas que fueron parten del congreso disuelto pueden participar en las elecciones del 2020. Esperamos que lo haga prontamente.


Fuente de la imagen:

https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201909101088633892-presidente-de-peru-se-reunio-con-sectores-del-congreso-que-apoyan-adelanto-de-elecciones/

Referencias:

[1] Artículo 20.

[2] VILLENA, Dilmar y CASAFRANCA, Angela. “La disolución del Congreso: ¿mecanismo antidemocrático?”. En Parthenon.pe, 26-04-2015. <http://www.parthenon.pe/publico/constitucional/la-disolucion-del-congreso-mecanismo-antidemocratico/>

Escrito por Dilmar Villena Fernandez Baca

Bachiller en Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Miembro de la Liga Juvenil de Defensa de Internet y de Perspectiva Constitucional. Ex director de la Comisión de Publicaciones de la Asociación Civil Foro Académico.

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