A propósito del quinto año de emitido el fallo de la Corte Internacional de Justica en el caso Perú c. Chile. Análisis de las posturas y el desenlace.

Sánchez Vicente, José Martín[1]

L

as relaciones de la República del Perú (Perú) con la República de Chile (Chile) pueden ser estudiadas desde una etapa precolonial hasta la actualidad, teniendo como principal énfasis los sucesos ocurridos después de la independencia de ambos países. Es desde este punto en el cual, ambos Estados, progresivamente han ido estableciendo sus límites geográficos. Pese a ello y como ha ocurrido en otros Estados, los límites no siempre se dan de manera clara, o estos no existen; en consecuencia y amparado por el derecho internacional público, es que los Estados adscritos a la Organización de las Naciones Unidas, que han ratificado el Pacto de Bogotá[2] tienen como recurso, acudir ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ)[3] para resolver este tipo de controversias.

En concordancia con la facultad de los Estados de acudir ante la CIJ es que el 16 de enero del 2008, se inicia el proceso nombrado “Case Concerning Maritime Dispute (Perú v. Chile)”, en el cual el Perú demanda a Chile, por un lado, en lo referido a la no existencia de una delimitación marítima entre ambos Estados, y, de otro lado, al reconocimiento de una extensión de mar que Chile la considera parte del alta mar.

Este caso representaría el recurso optado por el Perú, luego de que este, intentara una negociación bilateral sobre los límites marítimos con Chile, que en consideración de este último: “los respectivos derechos sobre zonas marítimas de Chile y Perú han sido completamente delimitados mediante acuerdo”[4].

Perú y Chile estuvieron representados por el Sr. Allan Wagner[5] y Sr. Alberto van Klaveren Stork[6] respectivamente, ambos estuvieron a la cabeza de sus respectivos equipos que presentaron ante la CIJ un caso complicado en tanto los temas de fondo versan sobre tratados y costumbre, ambas fuentes principales del derecho internacional público.

El proceso tardaría alrededor de 6 años, en el cual se llevaron a cabo las fases escrita y oral del caso, hasta la deliberación, elaboración y pronunciamiento del fallo el 27 de enero del 2014, durante la presidencia de Ollanta Moisés Humala Tasso (Perú) y Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique (Chile).

Por lo expuesto buscaré analizar las posturas defendidas por ambos Estados, así como también el fallo emitido por la CIJ, sucesos que en razón de haberse cumplido el pasado 27 de enero del 2019, cinco años desde su emisión, y con una gran cantidad de investigaciones sobre el tema[7], hacen posible la realización de este ensayo que se desarrollará primero con la presentación de los antecedentes al “Case Concerning Maritime Dispute (Perú v. Chile)”, en segundo lugar se analizarán las posturas de ambos países, continuando con el tercer apartado se analizará del fallo de la CIJ, finalmente en el cuarto lugar se expondrá una consideración final.

1. Antecedentes al “Case Concerning Martime Dispute (Perú v. Chile)”

El tema sobre el cual gira la demanda presentada por el Perú es básicamente sobre los límites geográficos que todo Estado tiene, y que con el paso de su creación se van determinando en tratados que ponen en manifiesto de forma clara y detallada los límites que tienen estos con sus vecinos más próximos. Partiendo de esta situación es preciso detallar que el Perú obtuvo su independencia en 1821 y Chile la obtuvo en 1818, durante un proceso de liberación de parte de las colonias españolas para con esta. Por ello lo que ocurrió en los próximos años para ambos Estados, ciertamente fue mucha inestabilidad, propio de los nuevos Estados.

Con posterioridad se empezaron a delimitar los espacios geográficos de los nuevos Estados, que como en muchos casos de la región en determinadas zonas no se llegó a completar dicha delimitación que produjo con el tiempo, demandas como la que realizó el Perú.

Un punto esencial en este proceso es la llamada Guerra del Pacífico, que se inició en 1879, con la declaratoria de Guerra de Chile hacia Perú y la República de Bolivia, concluyendo con la victoria de Chile sobre los mencionados Estados, cesando oficialmente las hostilidades mediante el Tratado de Paz y Amistad entre las repúblicas de Perú y Chile, firmado por los representantes de Chile, Jovino Novoa Vidal, y el Perú, José Antonio de Lavalle, el 20 de octubre de 1883, en Lima, tomando posesión de Tacna y Arica, que eran parte del Perú por un periodo de diez años y que luego se tendría que hacer un plebiscito para definir el destino de, en ese entonces, provincias de Tacna y Arica. Por una serie de inconvenientes no se llevo a cabo el mencionado plebiscito, por ello y mediante la intermediación del presidente de los Estados Unidos de América, se celebró el Tratado de Lima de 1929[8], en el cual se destaca el fin de la disputa entre Perú y Chile sobre las provincias de Tacna y Arica, pasando este último a dominio chileno, sumado a una compensación monetaria que chile canceló al Perú, estableciéndose también que se constituya una Comisión Mixta de Límites, a fin de determinar y marcar la frontera acordada por medio de una serie de hitos[9]. En su Acta Final de 1930 se detalla la ubicación de los 80 hitos que habían sido colocados sobre el terreno para demarcar la frontera terrestre.

Entrando al tema marítimo en 1947, tanto Perú como Chile, unilateralmente proclamaron zonas marítimas de 200 millas marina de extensión, en una época en la cual esta proyección se limitaba a pocas millas. Chile lo hizo mediante la Declaración Presidencial, donde manifiesta: “protección y control sobre todo el mar comprendido dentro del perímetro formado por la costa con una paralela matemática proyectada en el mar a doscientas millas marinas de distancia de las costas continentales chilenas”[10] y el Perú lo hizo a través del decreto supremo 781 en el que:

declara que ejercerá dicho control y protección sobre el mar adyacente a las costas del territorio peruano en una zona comprendida entre esas costas y una línea imaginaria paralela a ellas y trazada sobre el mar a una distancia de doscientas (200) millas marinas, medida siguiendo la línea de los paralelos geográficos. (sic)[11]

Con posterioridad Perú, Chile y la República de Ecuador negociaron una serie de instrumentos, referenciados por las partes. De estos, cuatro fueron adoptados en 1952[12], seis fueron adoptados 1954[13], dos acuerdos en 1967[14]. Siendo en total 12 instrumentos legales que, en el marco de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar fueron entregadas por los Estados mencionados a la secretaria de las Naciones Unidas[15], resaltando el hecho de que los dos acuerdos de 1976 no fueron inscritos por propia decisión de los Estados de desistir de este hecho, puesto que los mismos trataban materias de organización interna. Este hecho es importante en el sentido de que:

Ninguna de las partes en un tratado o acuerdo internacional que no haya sido registrado conforme a las disposiciones del párrafo 1 de este Artículo, podrá invocar dicho tratado o acuerdo ante órgano alguno de las Naciones Unidas. (sic)[16]

2. Posturas de Perú y Chile

2.1 Postura Peruana

Los inicios de la postura peruana para llegar a la presentación de la demanda ante la CIJ, comienza a través de la misión diplomática del embajador Bákula en 1986[17], en la cual se pretende iniciar una negociación bilateral en cuanto al límite marítimo entre Perú y Chile, a través de un memorando, que obtiene una respuesta de parte de la Cancillería Chilena en la cual hace mención de que harían estudios sobre el particular. Este hecho fue recordado por el ya fallecido embajador al manifestar que: “El canciller de Chile me dijo: Eso es correcto. Ese es un problema que tenemos que estudiar. No lo podemos dejar para las calendas griegas. Me dijo: ¿Por qué no pasa usted un memorando?”[18].

Con posterioridad, el Perú propuso en julio del 2004, la realización de una negociación bilateral sobre este tema (Límites marítimos), a lo que Chile respondió: “no resulta procedente referirse a negociaciones sobre convenios vigentes, que han establecido el límite marítimo”[19]. De esta respuesta se rescata que Chile manifiesta la existencia de “convenios”, sin duda algo que no manifestó en el memorando enviado en 1986.

Bajo estas circunstancias es que Perú redacta la demanda en enero del 2008, en la cual propone la no existencia de un tratado que haya establecido los limites marítimos, esto resulta inusual, puesto que se está reclamando la no existencia de un derecho u obligación, cuando usualmente ocurre en sentido contrario. Por ello, el Perú acertadamente manifiesta a lo largo del proceso que: “el establecimiento de un límite marítimo permanente es una cuestión de gran importancia y el acuerdo no puede ser fácilmente presumido”[20]

Esta posición inicial, da como consecuencia que Chile, al negar los argumentos peruanos, tendría que demostrar la existencia de los tratados que limiten marítimamente a ambos Estados, según lo manifestado por la CIJ en el sentido de que: “es el litigante que busca establecer un hecho quien tiene la carga de la prueba de demostrarlo”[21]

Con posterioridad y siendo consistente en ello, la postura peruana solicitó que la CIJ determine que:

  • La delimitación entre las respectivas zonas marítimas entre la República del Perú y la República de Chile es una línea que se inicia en el «Punto Concordia» (definido como la intersección con la línea de bajamar de un arco de 10 kilómetros de radio, el cual tiene su centro en el primer puente sobre el Río Lluta del ferrocarril Arica-La Paz) y que es equidistante de las líneas de base de ambas Partes, hasta un punto situado a una distancia de 200 millas marinas de dichas líneas de base, y
  • Más allá del punto en que el límite marítimo común termina, el Perú tiene el derecho a ejercer derechos soberanos exclusivos sobre un área marítima ubicada hasta una distancia de 200 millas marinas de sus líneas de base. (sic)[22]

2.1 Postura Chilena

La concepción chilena en cuanto a los límites marítimos tiene un establecimiento zanjado desde hace varias décadas a través de tratados válidos celebrados por ambas partes y que se han mantenido en armonía con el pasar de los años.

Inicialmente, se debe hacer referencia a las proclamaciones hechas por Chile y Perú en 1947 de la cual se puede entender que se limitaría en el sur del Perú por una línea que siguiera la línea del paralelo de latitud correspondiente al punto donde termina su frontera con Chile.

Siguiendo esta idea, debemos mencionar que en 1997, el vicealmirante (r) Guillermo Faura Graig, publica un libro titulado: “El mar peruano y sus límites”, en el que manifiesta: “En nuestros límites en el Océano Pacífico se observa la inconveniencia de medir las doscientas millas sobre los paralelos geográficos. Debemos modificar nuestra demarcación marítima, ampliando nuestra soberanía y jurisdicción al espacio omitido que se encuentra frente a nuestras costas”[23]

Similar hecho se da en 1985, en la que el embajador Bákula publica la obra: “El dominio marítimo del Perú”, en cual considera que:

La marcación a través de esta fórmula (los paralelos) solamente puede resultar adecuada si la línea de la costa desde la cual se inicia la medición es perpendicular al paralelo. Es lo que sucede en el caso de Chile cuya costa tiene una orientación general N-S y los paralelos geográficos son prácticamente líneas perpendiculares a ella, mientras que para el Perú la orientación general de sus costas es SE-SW entre los meridianos 70 ºW y 81 ºW. (sic)[24]

Estos datos expresados en los libros peruanos resultan parte de la crítica a la existencia de una limitación marítima que no era favorable para el Perú. Lo que constituye un acercamiento al entendimiento de chile sobre la situación sobre los limites marítimos con el Perú.

Es por ello por lo que, al sustentar la posición chilena ante la CIJ, este hace alusión con especial realce a los instrumentos internacionales realizados en 1952 y 1954, lo cual a su consideración establecen los límites marítimos entre Perú y Chile, ante ello, el tema se debería centrar sobre la aplicación e interpretación de tratados vigentes entre ambos Estados.

Finalmente, la postura chilena estableció que la CIJ decida que:

  • los respectivos derechos sobre zonas marítimas de Chile y Perú han sido completamente delimitados mediante acuerdo;
  • aquellos derechos sobre zonas marítimas están delimitados por un límite que sigue el paralelo de latitud que pasa a través del hito más cercano al mar del límite terrestre entre Chile y Perú, conocido como Hito No. 1, el cual tiene una latitud click here de 18°21’00’’ S en el Datum WGS84; y
  • Perú no tiene ningún derecho a ninguna zona marítima que se extienda hacia el sur de dicho paralelo. (sic)[25]

Ilustración 1[26]

3. Fallo de la CIJ

El fallo emitido el 27 de enero del 2014, inicia en sus primero 23 párrafos, relatando la historia procesal del caso, indica cuales fueron los pedidos de las partes, describe de forma general la geografía general de las costas de Perú y Chile, explica el contexto histórico, para que finalmente presente una visión panorámica de las posiciones de las partes. Esta parte inicial del fallo se puede enmarcar en lo desarrollado precedentemente en este ensayo, por tanto, iniciaremos a partir del párrafo 24 del fallo en el cual se determinará sobre la existencia o no de un límite marítimo como alega Chile. Para lo cual, la CIJ hará mención de los instrumentos legales proporcionados por las partes y por consiguientes ya expuestos en este ensayo, pasando así a exponer las decisiones tomas por la CIJ.

Para comenzar, la CIJ analiza las proclamaciones hechas por Perú y Chile en 1947, en la cual: “el párrafo 3 de la Declaración de Chile prevé el establecimiento de zonas de protección […] considerando que estas pueden ser modificadas de cualquier manera según los intereses y necesidades de Chile en el futuro”.[27] En esa línea es redactada la proclamación peruana, dejando en claro la existencia de un lenguaje condicional. Sin embargo, tampoco se puede afirmar que a raíz de esas proclamaciones surgió una costumbre bilateral, regional u otro argumento similar.

La posición de la CIJ está acorde a lo expuesto por el Perú en el sentido de que:

Nosotros habíamos identificado, desde el inicio, que el Convenio de 1954 constituía un elemento difícil de manejar por su mención al paralelo como límite marítimo, por lo que buscamos acotarlo en nuestros alegatos, incidiendo en que este acuerdo tuvo carácter provisional y específico, en la medida que estaba dirigido a evitar incidentes y multas a pescadores que tenían escasos conocimientos de náutica, con embarcaciones de pequeño porte y que no poseían instrumental para ubicarse correctamente en el mar, por lo que faenaban cerca de la costa y, por tanto, la zona de tolerancia montada en el paralelo no podía extenderse a gran distancia y mucho menos hasta las doscientas millas. (sic)[28]

Sin embargo, la CIJ establece un hecho no propuesto por las partes, en el extremo de que en el Convenio de 1954 se reconoció la existencia de un acuerdo tácito sobre los límites marítimos. La CIJ determina también que no hay ninguna indicación sobre la naturaleza del límite marítimo, tampoco indica la extensión de esta, salvo la disposición que expresa que el límite marítimo se extiende más allá de las 12 millas marinas de la costa. Este hecho se constituye en el primer caso en el cual la CIJ ha determinado la existencia de un acuerdo legal tácito entre dos Estados.

Establecida la existencia de un acuerdo tácito entre las partes, la CIJ prosiguió a determinar la extensión del mencionado acuerdo tácito, basándose en dos argumentos concretos. En primer lugar, emplea la información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, concluyendo que las especies de la época generalmente se encontraban dentro de un rango de 60 millas marinas de la costa. Se le otorga importancia al hecho de que Ilo se encuentra a 120 kilómetros al norte del término del límite terrestre, mientras que Arica tan solo a 15. También se hacen mención de las embarcaciones que debían partir de esos puertos. En segundo lugar, se alude a múltiples declaraciones de Estados sobre zonas marítimas realizadas entre 1945 y 1950 y a la labor de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU. Por lo tanto: “la Corte considera que la evidencia a su disposición no permite concluir que el límite marítimo acordado a lo largo del paralelo se extienda más allá de 80 millas marinas desde su punto de inicio”[29]

Posteriormente la CIJ determinó que el punto de inicio para el límite marítimo es: “la intersección del paralelo de latitud que pasa por el Hito 1 con la línea de bajamar”[30].

Terminando con el fallo se destaca el hecho de que, si bien la CIJ pudo establecer las coordenadas, este opto por no hacerlo. A pesar de ello, las partes a la fecha lo han realizado de manera pronta y ejemplar, destacando el hecho de que la controversia entre ambos Estados no fue sino una oportunidad para entrelazar lazos de amistad, cooperación y buena vecindad.

4. Consideración final.

Para entender la controversia marítima entre Perú y Chile, es necesario hacer un recuento desde la Independencia de ambos países, pasando por diversos hechos particulares de cada Estado, para entender como es la geografía de cada uno de ellos.

Asimismo, es preciso recordar que las controversias internacionales, son situaciones en las que los Estados presentan posturas que no pretenden alterar las buenas relaciones entre ellos, sino más bien se busca aclarar temas que podrían estar difusos o faltos de esclarecer.

En este caso, tanto Perú como Chile presentaron posturas razonables desde sus respectivos puntos de vista, y la CIJ hizo justicia en su fallo, puesto que la defensa peruana fue sólida y no adoleció de ciertas falencias que tuvo la postura chilena.

Sin embargo y pese a que, en mayor medida, la CIJ dio una sentencia favorable hacia los intereses peruanos. Se debe entender el fin de esta controversia en su real dimensión, que es la de entrelazar lazos más profundos con el vecino país de Sur, a fin de asegurar una próspera cooperación internacional.


Fuente de la imagen:https://peru21.pe/politica/haya-cinco-datos-entender-fallo-favor-peru-142469

Bibliografía

[1] Estudiante Universitario del 6to año de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica.

[2] También conocido como Tratado Americano de Soluciones Pacíficas, suscrito el 30 de abril de 1948.

[3] El artículo 92 de la Carta de la ONU, tratado constitutivo de dicha organización internacional establece que «[l]a Corte Internacional de Justicia será el órgano judicial principal de las Naciones Unidas; funcionará de conformidad con el Estatuto anexo, que está basado en el de la Corte Permanente de Justicia Internacional, y que forma parte integrante de esta Carta». El Estatuto de la CIJ cuenta, entonces, con naturaleza de tratado internacional. Por su parte, el Estatuto (artículo 30.1) faculta a la Corte a aprobar su Reglamento.

[4] Discurso del agente de Chile ante la CIJ, embajador Alberto Van Klaveren, en su presentación final el 14 de diciembre de 2012. Transcripción CR 2012/36, p. 47 (http://www.icj-cij.org/docket/ files/137/17234.pdf).

[5] Director de la Academia Diplomática del Perú Javier Pérez de Cuéllar, presidente de la Asociación Civil Transparencia, ex-Ministro de Relaciones Exteriores, ex-Ministro de Defensa, ex-Secretario General de la Comunidad Andina.

[6] Embajador, ex- Viceministro de Relaciones Exteriores, Profesor de la Universidad de Chile.

[7] Moscoso de la Cuba, P. (2014). Análisis de los principales elementos de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia en el caso de la controversia marítima (Perú c. Chile) a la luz de las posiciones de las partes. Revista de la Facultad de Derecho, 4(73), 47-93. Ahumada, A., & Rivas Pardo, P. (2010). La cuestión marítima : Chile y Perú en La Haya (Programa Defensa y Seguridad No. 37). Buenos Aires. Ranson García, J. (2014). EL FALLO DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA SOBBRE EL LÍMITE MARÍTIMO ENTRE CHILE Y PERÚ. SUS EFECTORS. Revista Enfoques: Ciencia Política y Administración Pública, XII(21), 45-68. Arenas Riveros, R., & Rivas Pardo, P. (2017). La relación bilateral entre Chile y el Perú: La propuesta del fallo de la Corte Internacional de Justicia como punto de inflexión histórico y su posterior fracaso. Si Somos Americanos. Revista de Estudios Transfronterizos, 17(1), 113-139. Villanueva Pasquale, R. (2017). Diferendo marítimo (Perú v. Chile): el germen del acuerdo tácito en las argumentaciones peruanas. Revista Electrónica de Estudios Internacionales, (34), 35. https://doi.org/10.17103/reei.34.09 Parodi Nebreda, D. (2014). EXTENSIÓN DE LA FRONTERA MARÍTIMA ENTRE PERÚ Y CHILE. LA EQUIDAD COMO CONCEPTO DECISORIO. DISPUTA MARÍTIMA, PERÚ V. CHILE CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA. Revista de Derecho – Universidad Católica del Norte, 21(2), 495-510.

[8] También conocido como Tratado Rada y Gamio – Figueroa Larrín.

[9] Artículo Tercero del Tratado de Lima de 1929.

[10] Articulo 3 de la Declaración Presidencial del 23 de junio de 1947.

[11] Artículo 3 del Decreto Supremo 781 del 1 de agosto de 1947.

[12] Santiago, agosto de 1952. Conferencia sobre Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur.

[13] Lima, diciembre de 1954. Convenio Sobre Zona Especial Fronteriza Marítima.

[14] Quito, mayo de 1967.Relativos al funcionamiento de la Comisión Permanente del Pacífico Sur.

[15] Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

[16] Inciso 2 del artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

[17] Período presidencial 1985-1990 de Alan Gabriel Ludwig García Pérez.

[18] Memorando Bákula: Documento clave que Chile quiere desvirtuar. (2012, diciembre 06). Recuperado de: https://rpp.pe/politica/actualidad/memorando-bakula-documento-clave-que-chile-quiere-desvirtuar-noticia-546810

[19] Nota de la ministra de Relaciones Exteriores de Chile al ministro de Relaciones Exteriores del Perú de 10 de septiembre de 2004 (http://www.congreso.gob.pe/comisiones/2008/seguimiento-demandaperuana/ documentos/NotaMinistroRREEChile-10-09-2004.pdf).

[20] «Controversia territorial y marítima entre Nicaragua y Honduras en el Mar Caribe (Nicaragua c. Honduras)». I.C.J. Reports 2007, p. 735, párrafo 253.

[21] «Actividades Militares y Paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua c. Estados Unidos de América), Jurisdicción y Admisibilidad». I.C.J. Reports 1984, p. 437, párrafo 101.

[22] Discurso del agente del Perú ante la CIJ, embajador Allan Wagner, en su presentación final el 11 de diciembre de 2012. Transcripción (compte rendu) CR 2012/34, p. 44 (http://www.icj-cij.org/ docket/files/137/17220.pdf).

[23] Faura, G. (1977, p. 185). El mar peruano y sus límites. Lima: Edit. Imprenta Amauta.

[24] Bákula, J.M. (1985, p. 378). El dominio marítimo del Perú. Lima: Fundación J. L. Bustamante.

[25] Discurso del agente de Chile ante la CIJ, embajador Alberto Van Klaveren, en su presentación final el 14 de diciembre de 2012. Transcripción CR 2012/36, p. 47 (http://www.icj-cij.org/docket/ files/137/17234.pdf).

[26] Anónimo. (04 de setiembre del 2014). La frontera marítima Perú-Chile y el triángulo terrestre. Latin America Hoy Blog de información sobre América Latina y el Caribe. Recuperado de https://latinamericahoy.es/2014/09/04/la-controversia-en-la-frontera-maritima-peru-chile-y-el-triangulo-terrestre/

[27] «Controversia marítima (Perú c. Chile). Sentencia», párrafo 41

[28] Novak, Fabián. «Entrevista al embajador Allan Wagner, agente del Estado peruano en el diferendo marítimo entre el Perú y Chile ante la Corte Internacional de Justicia». Agenda Internacional, XXI, 32 (2014), p. 16 (http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/agendainternacional/article/view/9875/10291)

[29] «Controversia marítima (Perú c. Chile). Sentencia», párrafo 117.

[30] «Controversia marítima (Perú c. Chile). Sentencia», párrafo 176.

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