La Operación Libertad y la situación actual de Venezuela

1. La Operación Libertad nos ha vuelto a replantear la lucha de restablecer la democracia por un lado contra un régimen oficialista que afirma serlo, sin embargo ¿existe una observancia obligatoria de tener gobiernos democráticos en el marco del Derecho Internacional? y en el supuesto de una respuesta afirmativa ¿ello sería motivo suficiente para no cuestionar la legitimidad del uso de las armas por parte de Guaidó? 

Desde un enfoque puramente jurídico, la democracia desde lo establecido en la Carta Fundacional de la OEA es un régimen de gobierno a proteger. Entonces ¿cuál es el problema de la lucha en favor de la democracia? El problema radica en que esta lucha ha colisionado con otros principios como el principio de no intervención, lo cual ha impedido avanzar en esta materia.  

De hecho, desde la Guerra Fría, no se ha podido desarrollar la protección a la democracia en un sentido amplio por el mismo contexto internacional de ese momento. Por eso, no es casualidad que los primeros grandes instrumentos que surgen en el espacio interamericano para proteger la democracia aparecen entre los noventas. 

En ese sentido, la Declaración de Santiagola Cláusula Democrática serán los primeros instrumentos interamericanos que después de casi cuarenta años van a intentar crear mecanismos de sanción contra los países que han caído o han incurrido en rupturas abruptas del orden constitucional – nombre con el que se hacía referencia a la democracia en ese momento, suspendiendo sus derechos mas no sus obligaciones.  

Sin embargo, durante el transcurso de los noventas, la comunidad internacional y la región se dieron cuenta que había otras formas en las que se podía afectar la democracia. El gobierno de Fujimori fue un ejemplo claro ya que su gobierno sin ser uno dictatorial afectaba a la democracia. Por eso, la Carta Interamericana del 2001 es importante porque no solo incorpora el concepto de ruptura abrupta – sinónimo de golpe de estado – sino también el concepto de alteración del orden constitucional, supuesto que calza perfectamente para el gobierno de Fujimori, Chávez y Maduro, haciendo el énfasis en que hoy en día el caso del gobierno de Maduro ya no es una simplemente una alteración sino a todas luces una ruptura del orden constitucional.  

Ahoraa pesar de todo lo anteriormente mencionado, el principio de no intervención impone ciertos límites. Al tal punto que la posición del Estado mexicano en la actualidad se resume en la no intervención sobre asuntos internos, el cual de alguna manera predomina frente a la defensa externa de la democracia. Asimismo, otros países como Rusia y China también han tomado dicha posición, lo cual no da a entender que esta coalición jurídica todavía sigue presente en la actualidad, pero bajo opiniones divergentes.  

Particularmente sobre los últimos acontecimientos, yo tengo una preocupación y no está dirigida hacia la legitimidad del levantamiento militar – al parecer frustrado – de Guaidó sino hacia la dirección que tomará el conflicto venezolano porque obviamente la estrategia de la oposición venezolana y parte de la comunidad internacional es fracturar las alianzas de poder que sostiene Maduro, fracturar el soporte militar de su gobierno. 

Y eso se ha venido sosteniendo hace varias semanas. Precisamente, cuando Guaidó sacó la Ley de Amnistía ¿qué buscaba? Facturar esa unidad, cuando Estados Unidos amenazó con el uso de la fuerza ¿qué trataba de hacer? Facturar esa unidad, cuando se trató de ingresar ayuda humanitaria ¿qué se buscaba? Lograr que los militares provinciales de la Frontera dejaran ingresar aprovisiones de primera necesidad por las mismas condiciones que vive la población venezolana, lo cual al final no ocurrió. 

Entonces, hay un proceso lentoun intento de fracturar esa unidad y lo que vimos hace unos días es precisamente otra manifestación. 

Sin embargo, este proceso de fracturación me causa muchos temores ya que puede por un lado fracturar la unidad militar de Maduro o por otro lado generar un enorme destello de violencia, el cual no hará más que desencadenará más destellos de violencia como los que estamos precisamente observando: levantamientos armados, el desconocimiento de la autoridad dictatorial, protestas masivas en las calles, presiones por parte de la comunidad internacional, etc.  

Sin duda, todo esto genera una situación grave de violencia cuando creo que no es necesario porque existen otros caminos alternativos para no jugar ese riesgo. Por ejemplo, un camino alternativo muy interesante es el propuesto por el Grupo de Contacto, el cual ha alegado un camino de dialogosupeditado desde un primer momento a elecciones controladas y verificadas por la comunidad internacional. Asimismo, creo que sería prudente que el Grupo de Contacto y el Grupo de Lima actuarán de manera conjunta, como lo menciono hace unos días el Grupo de Lima.  

 2. Bajo el principio de no intervención, ¿no considera que este tipo de cooperación podría intervenir el ámbito de asuntos internos de un gobierno?, lo que, por otro lado, nos llevaría a replantearnos los cuestionamientos hacia la Operación Libertad y su conexión con una intervención de indirecta por parte de Estados Unidos ¿se ha vulnerado el principio de no intervención en este supuesto?

No. Precisamente, para no afectar al principio de intervención, lo que la región estipula y desarrolla es son acciones multilaterales, es decir, que eso no pase por las decisiones unilaterales de los Estados, sino por decisiones multilaterales. Lamentablemente, la OEA – el foro por excelencia que debe velar por estas situaciones, aunque también lo podría hacer UNASUR, pero como ya sabemos la situación en la que sen encuentra la mantiene prácticamente paralizada, ha demostrado que no ha podido hacer frente al problema venezolano por muchas razones, por ejemplo, carece de los votos necesarios para poder activar la Carta Democrática Interamericana en el caso venezolano ¿por qué? Porque Venezuela todavía mantiene alianzas con otros países, a los cuales les brinda petróleo. 

Por esa razón, nace el Grupo Lima, el grupo Lima nace como una alternativa multilateral de países que son parte de la OEA, pero en razón de la incapacidad de la OEA, formaron un grupo separado para tratar el tema de la crisis venezolana de alguna manera; otro espacio multilateral propiamente dicho para que haga frente a lo que pase en Venezuela. 

Regresando al problema original: hasta qué punto las acciones de un Estado pueden significar la violación del principio de no intervención. Yo creo que acá los límites son muy delgados y estrechos y personalmente creo que Estados Unidos ya ha sobrepasado algunos de ellos. 

Yo estoy convencido de que la simple amenaza del uso de la fuerza – que es lo que hemos visto recurrentemente – es una amenaza indirecta, significa una violación a la soberanía, así como al principio de no intervención y al click here principio del no uso de la fuerza – principios que van de la mano con el concepto de soberanía. Ahora, obviamente esta línea sería traspasada aún más si estados unidos decide – lo cual veo algo improbable – utilizar el uso de la fuerza en sentido estricto.  

Por otro lado, también he escuchado y leído que una intervención podría ser válida, ser considerada legal o lícita si el gobierno de Guaidó – que es el reconocido por parte de la comunidad internacional – invita a otros Estados a intervenir. Como sabemos, el uso de la fuerza se justifica en ciertos escenarios; la ONU menciona dos: la autorización y la legitima defensa, pero a ello se puede adicionar el pedido expreso de un gobierno que admita el ingreso de tropas extranjeras. 

Sin embargo, ¿Guaidó tiene el mando de Venezuela? No lo creo; yo entiendo que muchos países lo han reconocido su gobierno, así como otros también han reconocido el gobierno de Maduro. Es más, tengo la impresión que el reconocimiento del gobierno de Guaidó es un reconocimiento más político, pero en efecto el gobierno de Guaidó no tiene ningún tipo de control en el Estado venezolano. Su control es mínimo. En ese sentido, no tiene ningún sentido reconocer un gobierno que no tiene control sobre su territorio, es más una acción política que una realidad.  

Por eso, no se puede suponer que un gobierno que no tiene un control efectivo – así este reconocido por la comunidad internacional – pueda autorizar el uso de las armas; me parece un supuesto completamente al margen del derecho internacional. 

Entonces, el debate en torno al principio de no intervención esta allí y obviamente va a depender en que parte uno se sitúa, pero si algo es cierto es que Estados Unidos ya paso esa valla. 

3. ¿Qué cree que es lo que sigue? me refiero a los avances paulatinos que ha ido teniendo el gobierno de Guaidó, el reconocimiento de la comunidad internacional, el apoyo de una oposición con un plan detrás así como el “apoyo” de altos agentes militares ¿no nos estamos acercando a un desenlace definitivo del régimen de Maduro?

Eso tiene que verse como parte de un proceso largo. Lo que sucede es que se ha estado levantado falsas expectativas desde un inicio, desde que surgió Guaidó como una alternativa, todos creyeron que ya era el fin del chavismo. 

Recuerdo las marchas del 2017. Esas marchas paralizaron Venezuela durante tres meses, fallecieron varias personas, hubo costos fueron incalculables, pero a pesar de todo no lograron tumbar al régimen. Estoy seguro que “todos” estamos convencidos que no hay régimen que haya resistido a tanta represión durante tres meses, pero el chavismo lo hizo, considerando que el chavismo en ese entonces tenía casi 20 años en el poder y ya había pasado por algunas fragmentaciones 

Entonces, cuando surge Guaidó se dijo que era el fin del chavismo – una vez más; de hecho, lo mencionan cada vez que Guaidó hace algo. Sin embargo, a pesar que nadie duda que el chavismo con Maduro se ha debilitado bastante, es definitivamente otro escenario que Maduro salga del poder.  

Yo pienso que debemos ver esto como una carrera de mediano a largo plazo, lo que ha pasado solo es un escalón más de esa carreraAhora, el hecho que Maduro salga mañana del poder no significa que la oposiciólo va a reemplazar; nadie sabe cómo será la transición, si va a hacer liderada por los militares que fueron chavista por mucho tiempo, si la salida de Maduro implicará la entrada de otro chavista al poder, si habrán condiciones para realizar elecciones democráticas, si la oposición se va a juntar en un solo bloque o permanecerá dividida, si va a ver un real apoyo en todo esto de parte de la comunidad internacional.  

Hay muchas preguntas que nadie sabe cómo responder. De hecho, la salida de Maduro no asegura una transición segura ni estabilidad para el Estado venezolano sino – como lo dije al inicio – una situación aún más violenta 

Estamos punto de llegar una situacióen la cual un régimen está contra la espada y la pared, está siendo cuestionado constantemente, con muchas rupturas militares, con grandes marchas civiles, la cual nos llevaría a un escenario de más violencia incluso sin la necesidad de la intervención de Estados Unidos. Sin duda, un escenario complejo con múltiples opciones, pero muy incierto. Yo estoy seguro que en algún momento el régimen de maduro caerá, pero desde un inicio sido muy consciente de que este proceso tomará más tiempo. 

Entrevista realizada el 3 de mayo de 2019

Escrito por Oscar Vidarte Arévalo

Oscar Vidarte Arévalo

Profesor asociado al Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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