Acoso sexual bajo la lupa: a propósito de la denuncia contra el congresista Lescano

En estos días, ha causado revuelo la denuncia por acoso sexual interpuesta contra el legislador de Acción Popular, Yonhy Lescano. Una periodista, que prefiere mantener su nombre en reserva, denunció al congresista por el supuesto delito de acoso sexual ante la Procuraduría del Congreso de la República.

En medio de esta denuncia, se difundieron conversaciones que mantenían estas dos personas vía WhatsApp, en las que podemos encontrar mensajes del congresista cargados de doble sentido y por la otra parte, mensajes de una periodista que nunca da lugar a una relación fluida con este tipo de mensajes.

Al respecto, el congresista aceptó que, efectivamente, hay mensajes que constituyen acoso sexual, pero negó que fueran de su autoría, pues él habría prestado su celular en el momento en que estos fueron enviados[1]. Dada la polémica del caso, que involucra a un alto funcionario público, y la actual agitación por el tema de la violencia contra la mujer, antes de decaer en comentarios polémicos, es menester refugiarse en las normas jurídicas que comprenden la problemática. En ese sentido, en la presente editorial, se examinará la configuración del delito de acoso sexual en la normativa de nuestro país.

Mediante el Decreto Legislativo N°1410, de fecha 11 de septiembre de 2018, el gobierno peruano incorporó como delito el acoso, acoso sexual, chantaje sexual y difusión de imágenes, materiales audiovisuales o audios con contenido sexual al código penal, así como modificó el procedimiento de sanción del hostigamiento sexual[2]. Medidas que, se sostenían en la necesidad del gobierno por “garantizar una lucha eficaz contra las diversas modalidades de violencia que afectan principalmente a las mujeres a lo largo de todo su ciclo de vida” (Artículo 1 del DL).

En efecto, debemos admitir que todavía somos un país dominado por el machismo, en el cual las mujeres se encuentran en constante peligro, sino, basta recordar que el primer día del año lo iniciamos con dos mujeres asesinadas por sus parejas[3]. En efecto, estamos seguros de que conversaciones como la del congresista Lescano con la periodista son frecuentes, solo que quedan absorbidas por la costumbre (que no necesariamente es correcta), la inacción por parte de las autoridades, o la inacción del agraviado o agraviada, que considera que su situación no será tomada en cuenta. En tal sentido, si bien el caso del congresista de Acción Popular, Yonhy Lescano, debe seguir su curso conforme a ley y con el debido respeto de sus derechos como ciudadano, esta situación se presenta como un momento idóneo para difundir hasta qué punto un mensaje de texto puede ser tolerado y en qué punto este se convierte en acoso sexual y transgrede los derechos de otra persona. Para ello, emplearemos dos artículos básicos del Código Penal incorporados mediante el Decreto Legislativo N°1410:

1ro: Artículo 151-A.- Acoso: El que, de forma reiterada, continua o habitual, y por cualquier medio, vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto o cercanía con una persona sin su consentimiento, de modo que pueda alterar el normal desarrollo de su vida cotidiana, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años, inhabilitación, según corresponda, conforme a los incisos 10 y 11 del artículo 36, y con sesenta a ciento ochenta días-multa (…).

*Esta pena aplica aun cuando la conducta no hubiera sido reiterada, continua o habitual.

Este artículo básicamente señala que, si un individuo busca entrar en contacto o acercarse a una persona sin que esta lo consienta y como resultado de ello, afecte negativamente el desarrollo normal de su día a día, este individuo estaría cometiendo acoso.

2do: Artículo 176-B.- Acoso sexual: El que, de cualquier forma, vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto o cercanía con una persona, sin el consentimiento de esta, para llevar a cabo actos de connotación sexual, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de tres ni mayor de cinco años e inhabilitación, según corresponda, conforme a los incisos 5, 9, 10 y 11 del artículo 36 (…).

Este artículo podría englobarse dentro de la categoría de acoso, solo que delimita con mayor precisión el carácter sexual del acoso, y varía sus penas y agravantes.

Para ejemplificar y entender mejor estos dos artículos, nos enfocaremos brevemente en el caso click here del parlamentario Yonhy Lescano. Al respecto, a la luz del Artículo 151-A, podemos señalar que algunos mensajes enviados desde el celular del congresista, tal y como él reconoce, se configuran como acoso, ya que las conversaciones de carácter sexual que este pretendía entablar no fueron consentidas por la periodista en ningún momento, lo que también sustenta su abogada, Brenda Álvarez[4].

(Fuente: Perú21)

Por otro lado, el acoso es sexual acorde con el Artículo 176-B dada la connotación sexual explícita de los mensajes enviados por el congresista a la agraviada, como se puede evidenciar en la captura del chat mostrado arriba. Finalmente, respecto al medio por el cual se comete el delito de acoso, este puede ser por cualquiera, incluso tecnológico: como a través de WhatsApp, por ejemplo, como sucedió con el caso de Lescano.

Si bien a ello se suman diversos factores a evaluar como la relación que existía entre Lescano y la periodista, entre otros; la tarea de la presente editorial no es la investigación y el seguimiento del caso, que será tarea de nuestro Congreso, el Ministerio Público y los órganos competentes. Por el contrario, el objetivo de la presente, como ha sido mencionado, es difundir aspectos básicos del delito de acoso sexual. En ese sentido, si bien hay mucho-muchísimo-más información respecto al delito de acoso sexual, consideramos que es básico conocer lo expuesto hasta aquí para combatirlo y no dejar seguir pasando como normal esta situación que afecta la tranquilidad de miles de personas, pero en nuestro país, sobre todo mujeres.

Tengamos en cuenta que es posible frenar la violencia y que en tiempos donde la tecnología nos absorbe y a nuestras relaciones, es necesario fijar límites allí también para una convivencia en la que podamos desarrollarnos sin miedos absurdos. Hace poco, el congresista Mamani ha perdido la inmunidad parlamentaria por un caso de violencia contra una mujer, así que podemos decir que la revolución ha comenzado y seremos testigos de grandes cambios en las relaciones interpersonales entre peruanos, pues se ha decidido exterminar el machismo.

 


*Escrito por Jesus Daniel Villanueva Saire

Bibliografía:

Imagen: https://peru21.pe/politica/yonhi-lescano-son-comprometedores-chats-involucran-congresista-yonhy-lescano-463058

[1] https://elcomercio.pe/politica/yonhy-lescano-reconoce-acoso-sexual-parte-chat-niega-autoria-nndc-noticia-613424

[2] https://app.vlex.com/#PE/search/jurisdiction:PE/acoso+sexual/vid/738311029

[3] https://www.americatv.com.pe/noticias/actualidad/feminicidios-2019-uno-uno-crimenes-contra-mujeres-n353912

[4] https://peru21.pe/politica/abogada-periodista-relacion-lescano-periodista-fuente-464150?foto=1

Fuente de Imagen:

https://www.google.com/search?q=ACOSO+LESCANO&rlz=1C5CHFA_enPE817PE817&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwi3q5GqsYrhAhUOtlkKHSz5AQsQ_AUIDigB&biw=1280&bih=642#imgrc=rMJry1zNUhLI1M:

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