“Ni un segundo dudé”: Análisis jurídico penal de la canción de los chakales

  1. Introducción

El derecho y en especial las figuras jurídicas que derivan de él están presentes en varios aspectos cotidianos de nuestras vidas, pero también en las representaciones artísticas como el arte y la música, es así que, se analizará la presencia de un tipo de presupuesto delictivo, que si bien ocurre en la vida real, ha sido plasmada en una canción que relata una breve historia que lleva al desenlace trágico tipificado en el art. 109 de nuestro Código Penal.

  • Acerca de los chakales y letra de la canción “ni un segundo dudé”

La banda sonora conocida como “los chakales” empezaría en el año 1997 siendo liderada por Julio Cardozo bajo la firma de la disquera Magenta, esta banda perteneciente a la cumbia argentina y tuvo gran éxito en su país, obteniendo varios hits musicales con un buen recibimiento del público; entre ellos destaca “vete de mi lado”, “la sigo amando” y “ni un segundo dudé”. A pesar de los años, esta banda sigue estando activa de manera intermitente, ya sin el liderazgo de Julio Cardozo, ha logrado consolidarse como uno de los referentes principales del género de la cumbia en el país argentino.

La canción “ni un segundo dudé” perteneciente al álbum “cuidado”, cuyo lanzamiento fue en el año 1997, convirtiéndose rápidamente en un éxito. La letra habla sobre el engaño que sufre un varón por parte de su hermano mayor con su esposa, ahí se relatan los hechos que acaecieron el día del homicidio, las tres personas se encontraban reunidas para cenar, el autor del hecho empezó a libar alcohol y por el exceso de consumo de la bebida alcohólica se quedó profundamente dormido, al momento de despertar de su sueño ve a su esposa y a su hermano manteniendo relaciones sexuales y lleno de ira por lo que estaba ocurriendo ante sus ojos, saca un arma de su cajón y dispara  contra los dos dejándolos sin vida en la habitación. Esta es la parte de la letra donde relata lo ocurrido aquella noche:

mi hermano mayor que vino a cenar

mis hijos no estaban no iba a imaginar

me hicieron tomar mareado dormí

desperté y en una habitación yo los vi

ni un segundo dude y del cajón saque mi arma

ni un segundo dude y los mate sin decir nada,

ni nada

Más adelante, el autor confiesa ante sus hijos haber matado a su esposa y hermano, sin mostrar arrepentimiento por lo ocurrido, pues alega que ambos lo traicionaron burlándose de su persona.  

se rieron de mi con su traición que ni esperaba

se rieron de mí y no me arrepiento yo de nada,

de nada

de repente llegaron mis hijos y me preguntaron

¿dónde está mama?

yo les dije mama se ha marchado

no me perdonen no importa

ella no volverá

….

señoría vengo yo a confesarle toda,

toda la verdad

porque ni el licor me a echo olvidar

y a mí me tortura mi amarga

mi amarga verdad.

  • Emoción violenta y su configuración en el ordenamiento peruano

Tras la explicación de los hechos contenidos en la canción, se puede vislumbrar que, efectivamente el autor conducido por el impacto emocional que tuvo al ver la infidelidad de su esposa y la traición de su hermano, configuró el supuesto contenido en el art. 109 del Código Penal el cual expresa que:

“El que mata a otro bajo el imperio de una emoción violenta que las circunstancias hacen excusable, será reprimido con pena privativa de libertad, no menor de tres ni mayor de cinco años.

Si concurre algunas de las circunstancias previstas en el artículo 107°, la pena será no menor de cinco ni mayor de diez años”.

Es preciso analizar qué es la emoción, para ello Lazarus expone que “las emociones comprenden: un estado mental subjetivo, como el sentimiento de enojo, ansiedad o amor; un impulso a actuar, como huir o atacar, tanto si se expresa abiertamente como si no; y profundos cambios corporales, como un ritmo cardíaco más acelerado o una presión arterial más elevada”1. Por lo que, la emoción violenta que configura el tipo penal sería aquel impulso que tiene el autor de actuar violentamente ante algún hecho repentino, esta emoción influencia directamente la conducta del autor provocando la ejecución de hechos delictivos. Sin embargo, es clara la carga subjetiva que la emoción violenta tiene traduciéndose en una gran dificultad la determinación de si uno u otro supuesto calza o no en la norma, para ello el fundamento décimo de la RN 1882-2014- Lima esclareció el panorama exponiendo dos presupuestos para la configuración del tipo penal, los cuales son:

  1. El intervalo de tiempo sucedido entre la provocación y el hecho; es decir, que el delito tiene que cometerse en un lapso durante el cual el sujeto se encuentra bajo el imperio de la emoción violenta, por lo que no puede transcurrir un largo espacio temporal entre el hecho provocante y su reacción.
  2. El conocimiento previo por parte del autor del homicidio emocional; es decir, que la emoción violenta debe desencadenarse por la aparición súbita de una situación importante para el sujeto. Así, pues, el agente debe actuar en un estado de conmoción anímica repentina; esto es, bajo un impulso afectivo desordenado y violento, en el que no se acepta la premeditación.

Es así que, la Sala Penal Transitoria condiciona la consecución de dos requisitos para poder calificar un hecho delictivo bajo el manto de la emoción violenta, el primero de ellos es el tiempo de reacción ante el hecho acaecido que debe ser breve, ya que se actúa bajo una emoción de corta duración, pero de mucha intensidad y el segundo se refiere a que el acto ilícito no debe ser preconcebido, es decir, que la persona no tuvo que representarse anteriormente la consecución  del hecho debiendo nacer repentinamente por el impulso violento.

Asimismo, el articulo hace mención a las circunstancias excusables, esto es relativo a que “el juez debe estar atento en precisar si el estado de emoción violenta, en que actuó el agente, resulta comprensible y si cualquier otra persona, en las mismas circunstancias caería en tal estado emocional. Es decir, si el homicidio representa un suceso excepcional realizado por una persona bajo la intensa presión de una situación conflictiva de la que ella misma no es culpable”2.

  • Reflexiones finales

En la canción “ni un segundo dudé”, el autor cometió el delito de homicidio matando a su esposa y hermano compelido por una emoción violenta al ver que ambos tenían relaciones sexuales en su hogar, sin dudarlo (como relata la canción) agarró un arma y los mató, sin pensar  ni un segundo en la magnitud de sus acciones. Además,  a pesar de la acción cometida tan abruptamente, el autor no se arrepiente por lo sucedido.

De esta manera, el autor cumple con los presupuestos adoptados en el RN 1882-2014, pues el tiempo entre el conocimiento del suceso y el homicidio fue breve; por lo tanto,  no fue premeditado, ya que recién despertaba cuando el acto delictivo ocurrió.

  • Bibliografía

1. LAZARUS, Richard y Bernice LAZARUS.

2000    “Pasión y razón. La comprensión de nuestras emociones”. Barcelona: Piados.

2. HURTADO POZO, José.

1995    “Manual de Derecho Penal. Parte Especial I. Homicidio”. Lima: Ediciones Juris.