Alternancia y Paridad

Alternancia y Paridad
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La alternancia es un mecanismo que mejora la aplicación de la cuota política de género para lograr una verdadera representación política igualitaria. Este mecanismo garantiza la paridad política (ubicación de candidatos y candidatas en las listas electorales) para una verdadera democratización del poder. “Un sistema electoral de representación proporcional con listas cerradas y bloqueadas en el que se aplique la paridad con alternancia ofrecerá mejores condiciones para el cumplimiento de la aspiración de la igualdad política formulada no solo en términos de oportunidades (igualdad en la postulación) sino también en términos de resultados (posibilidades equivalentes de elección)”[1]
Respecto a nuestra legislación interna, la Ley de Igualdad de Oportunidades (Ley N° 28983), señala que el Estado tiene el rol de “Promover y garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, adoptando todas las medidas necesarias que permitan remover los obstáculos que impiden el ejercicio pleno de este derecho, con el fin de erradicar todas las formas de discriminación”. En ese sentido, es fundamental la aprobación de normas que garanticen los derechos de igualdad entre mujeres y hombres a nivel político.
La alternancia también tiene su sustento en los instrumentos internacionales de derechos humanos suscritos por el Perú. Así, la Convención de las Naciones Unidas para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, señala que los Estados “tomarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la vida política y pública del país” (art. 7) y “que podrán adoptar “medidas especiales de carácter temporal” encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer” (art. 4).
La primera medida de alternancia fue incorporada en el Perú en 1997, estableciéndose inicialmente un porcentaje mínimo de 25% de mujeres u hombres en las listas de candidatos/as al Congreso. Posteriormente, este porcentaje se incrementó al 30%[2] y se amplió la medida para las elecciones para las alcaldías, las regidurías y los gobiernos regionales.
A pesar de existir este porcentaje de cuota, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables y organizaciones de la sociedad civil dan cuenta, por ejemplo, de las ubicaciones rezagadas que ocupan las mujeres al interior de las listas de candidatos lo que les resta posibilidades de resultar efectivamente elegidas[3]; lo que demuestra que por sí sola, la cuota de género es insuficiente para garantizar el pleno ejercicio del derecho a la participación política de las peruanas.

[1] Bermúdez Valdivia, Violeta. “Cuotas, Paridad y Alternancia: una visión comparada” en El Cuarto Femenino N° 27. Movimiento Manuela Ramos, Lima, 2008.
[2] http://www.defensoria.gob.pe/blog/cuota-electoral-de-genero-en-el-peru-participacion-de-las-mujeres-en-el-espacio-politico/
[3] http://www.manuela.org.pe/wp-content/uploads/bsk-pdf-manager/alternancia_RENAMA02-11-2015_182

Escrito por Consejo Editorial

Consejo Editorial

Directora: Lesly Pacheco Consejo Editorial: Nicole Gomez, Indira Ruiz, Katherine Flores, Briggite Vilcapoma, Nadia Ibarra, Mayra Huivin, Meyci Gambini.