COVID-19: ¿se debería suspender el pago de alimentos?

Es de conocimiento general las dificultades por las que todos estamos pasando en estos días del COVID-19, en el que nos estamos adaptando a estas nuevas disposiciones que dictamina el gobierno para poder salvaguardar la salud de sus ciudadanos. Es así que la mayoría de peruanos se han visto en la necesidad de dejar y/o parar sus trabajos para acatar con el estado de emergencia dictaminando medidas para aminorar las cargas económicas que poseemos, como el pago de deudas en los bancos, negocios, rentas de vivienda, etc.

Sin embargo, quisiera plantear un problema que tiene que ver con el sustento básico de algunas familias y que repercute en la economía de algunos individuos: el pago de las pensiones alimenticias.

Por un lado, deseo explicar la situación de un responsable del pago de la pensión de alimentos, y que es lo que se procedería de no cumplir con su obligación y/o derecho. Según el Art. 247 del Codigo Civil, son alimentos las prestaciones que permiten satisfacer las necesidades de sustento, habitación, vestido, conservación de la salud y educación del alimentario; a lo que es deber de ambos cónyuges contribuir. En el caso de separación de cuerpos, es el juez quien determina la pensión de alimentos correspondiente[1].

De no cumplir con el pago correspondiente de la pensión de alimentos al cabo de 3 meses de manera continua o alternada, la persona pasa a formar parte del Registro de Deudores de Alimentos (REDAM), es así que no podrá tramitar préstamos ante cualquier entidad crediticia, ya que es registrado como mal pagador.

Además estará impedido de participar en cualquier proceso electoral y no podrá salir del país hasta que sea eliminado del padrón [2] (para ingresar a este registro no es necesario que la otra parte haya iniciado un proceso penal).  De querer, el cónyuge o ex-cónyuge puede iniciar un proceso penal, lo cual de seguir con la mora se le podría privar de su libertad hasta por 5 años, dependiendo de la gravedad de la situación.

Por otro lado, cabe resaltar que el pago de la pensión de alimentos debe de ser proporcional a los ingresos del responsable. Por lo cual, si el deudor de la pensión de alimentos sufre algún problema o pierde el trabajo para realizar el pago completo de la deuda, puede solicitar una reducción del monto a pagar.  Eso sí, este impase económico debe ser debidamente justificado, ya que esta reducción económica podría repercutir en la calidad de vida de la persona beneficiada por este monto.

Sin embargo, tomando en cuenta la situación de los ingresos de todos los peruanos, y que la gran mayoría de los ciudadanos son trabajadores independientes, que viven de su día a día, se tendría que tocar el punto inicial en cuestión. ¿Se debería de suspender el pago de alimentos?

No se desea presentar solo puntos en donde no se muestre el otro lado del problema, los cuales son aquellas personas que se quedan vulnerables por la falta de este pago por derecho, ni tampoco eliminar por completo el cobro de ello; sino exponer también las dificultades del cobro de este.

Es por ello que mando a reflexionar más, ya que como mencioné en párrafos anteriores muchas familias saldrían perjudicadas por la evasión del pago y otros por el cobro abusivo de este, comprobándose que debido a las dificultades actuales no presentaría un medio de ingreso fijo.

Con lo señalado, planteo una posible solución a la problemática, la cual sería en primer lugar, la concientización por ambas partes de sus situaciones y en segundo lugar, apoyo del estado para un préstamo básico y/o estándar, no obligado, para las familias que se proveen del cobro de su pensión, lo cual el responsable por módicas cuotas podría ir pagando.

En conclusión, según todo lo expuesto anteriormente, no debería de haber una suspensión del pago de la pensión alimenticia; sino una búsqueda de la mejor medida al refinanciamiento de la economía de cada familia. Es decir, se debe de considerar el estado actual de cada individuo debido a la pandemia, no para dejar de lado sus responsabilidades, sino para considerar una mejor opción para el re-establecimiento de su economía, la de su familia y adoptar de nuevo, paulatinamente, sus responsabilidades sin tener que perjudicarlos, ya que como se razonó, esto podría desatar una cadena de infortunios que desfavorecen a todos.

Escrito por Karina Cárdenas Pomalaza miembro de nuestra asociación Foro Académico y alumna de la Pontificia Universidad Católica del Perú.


Referencias:

[1] https://www.oas.org/dil/esp/Articulos_206_222_247_271_Codigo_de_Familia.pdf

[2] https://larepublica.pe/archivo/642584-todo-lo-que-debe-saber-sobre-juicio-de-alimentos/

Fuente de la imagen:

https://consultingperu.com.pe/wp-content/uploads/2019/02/1532025564936Deudores-alimentarios1-1316×658.jpg

 

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