¡Desastre ambiental en la Amazonía! : Cuestionamientos en torno al modelo económico en el marco de la Campaña Electoral

Esta semana que se acaba trajo consigo una serie de episodios dignos de aquellos que te hacen pensar: ¿puede pasar algo peor que esto? La respuesta lamentablemente fue afirmativa. Hace un par de semanas la escena política ha tenido como protagonista a Julio Guzmán y su candidatura, que aún pende de un hilo para ser tachada; y siguiendo en el ámbito de la política, el 16 de febrero el Poder Judicial absolvió a Rómulo León, César Gutiérrez y Daniel Saba por el sonado caso de los “Petroaudios”. Si bien estos sucesos efectivamente causan revuelo en la sociedad y, por ende, atraen a los medios, hubo un tercer suceso que poco o nada recibió la atención de los mismos: el derrame de petróleo realizado por PetroPerú en la Amazonía, nada menos importante que los anteriores dos sucesos.

Con esto, no tratamos de desmerecer los dos primeros acontecimientos, sino que cuestionamos lo siguiente: ¿qué realmente es importante para los peruanos? Sabemos que nos encontramos en plena campaña electoral, pero un derrame de petróleo no se encuentra ajeno a las elecciones ni al Estado. Encontramos lamentable que las elecciones se centren en los candidatos y sus cualidades y virtudes; así, por ejemplo, tenemos a una organizadora de millonarios Cockteles, a un “rostro nuevo”, a un lobista, a un plagiador, entre otros, y no calificamos a los candidatos por sus propuestas. Está bien, quizás podrán argüir que quien va a gobernar es “X” persona, pero tampoco podemos olvidar lo esencial que son las propuestas. Nos estamos olvidando del fondo del asunto: ¿cuáles son sus planes de llegar a la presidencia?, ¿qué soluciones ofrecen ante algún aspecto en específico? Y quizás se estén preguntando, ¿dónde queda el derrame de petróleo en todos estos cuestionamientos? Pues el derrame de petróleo representa un desastre ambiental, no ajeno y extraño a nuestro país, pero que, sin embargo, no ha recibido atención debida por parte de la sociedad; en específico, por parte de los candidatos y las políticas de nuestro país.

En la presente editorial, haremos un breve análisis respecto a lo sucedido en nuestra Amazonía y, en función de ello, cuestionaremos el actual modelo económico de nuestro país, así como el modelo extractivista que se tiene sin dejar de lado la campaña electoral, de manera que, a la par, analizaremos qué proponen los candidatos respecto a esta problemática.

Agua teñida de negro: ¿Qué pasó en nuestra Amazonía?

La Amazonía ha sufrido dos derrames de petróleo en los últimos días: el primero sucedió el 25 de Enero en Chiriaco, Amazonas, y el segundo se dio el 3 de Febrero en Morona, Loreto; todo ello debido a la rotura de uno de los troncales petroleros ubicados en estas zonas, el Oleoducto norperuano. ¿La responsable? PetroPerú, empresa estatal, dedicada a la explotación (que implica el transporte, refinación, distribución y comercialización) de petróleo.

De acuerdo a un informe de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana —en adelante AIDESEP— se estima que el daño provocado por los derrames del crudo es equivalente a 2000 barriles[1]. Aún más complejo resulta el caso debido a que, por cuestiones naturales, tales como lluvias y el caudal de los ríos, es que el daño no se queda de manera estática en un solo lugar, sino que, por el contrario, se expande progresivamente.

1525738Fuente: Municipalidad de Imaza

Ahora bien, el daño no solo se debe entender de manera estricta como aquello que contamina los ríos y, en general, la Amazonía, sino también como aquello que afecta directamente a los pueblos indígenas aledaños. De acuerdo a AIDESEP, los afectados son las comunidades de pueblos Achuar, Awajún, Wampis y Chapra[2]. Así, los efectos del derrame son daños a la flora y fauna, así como a la salud e integridad de las personas.

Resulta realmente impactante e indignante los efectos producto del derrame. Resaltamos indignante puesto que los recursos naturales son el medio de subsistencia de las comunidades en mención. Es decir, existe una relación especial de los mismos respecto a la flora, a la fauna y demás recursos naturales a su alrededor; de manera tal que, el hecho de dejarlos sin agua, sin poder pescar, sin sus cultivos, genera el efecto de dejarlos sin medios de subsistencia. Sumado a ello, de acuerdo a la OEFA, el Oleoducto norperuano ha sufrido por lo menos 20 derrames desde el 2011[3]. Evidentemente, hay un abandono por parte del Estado Peruano. ¿Cómo calificar esta omisión del Estado? La figura es compleja; sin embargo, tenemos claro el cuadro: Hace más de un mes se viene gestando los derrames y, recién hace un par de días, el Estado se ha pronunciado y “actuado”, siendo consciente de la gravedad del asunto, donde miles de indígenas han visto gravemente afectada su salud e integridad.

Sumado al escalofriante cuadro, se ha denunciado que PetroPerú ha empleado a niños para el recojo del crudo derramado. Si bien la empresa estatal ha negado las acusaciones, se han presentado pruebas fehacientes por periodistas, tales como imágenes captadas o testimonios, los cuales señalaban que por cilindro recibían un pago de S/.200 soles, e incluso, una lista presentada por AIDESEP de los niños que trabajaron[4].

Un modelo económico estrella: ¿sigue funcionando?

Llama la atención que en plena campaña electoral, casi nadie si quiera cuestione el actual modelo económico por el cual nos regimos. Todos prometen seguir con el crecimiento —ufanándose de que es lo mejor para seguir con el progreso— y no retroceder. Sin embargo, ante tantos desastres ambientales, ¿acaso no es diligente preguntarnos si este modelo es capaz de responder las demandas de todos los peruanos? Sin quitar el crédito a Verónika Mendoza y Alfredo Barnechea, claro está, quienes sí cuestionan y proponen una serie de modificaciones al modelo.

El modelo neoliberal, heredado de la época fujimorista, tiene una serie de matices bastante determinantes, siendo el mercado libre, el más determinante y, en consecuencia, uno en la que el Estado tenga una intervención mínima. Cabe resaltar que este modelo ha sufrido ligeros cambios, como frenos a privatizaciones; sin embargo, consideramos que la esencia sigue siendo la misma.

Al parecer todo pinta bien, ¿será verdad tanta belleza? Creemos que no. Este modelo sigue en vigencia porque funciona, porque permite decir que el crecimiento de nuestro PBI aumentó 10% —lo cual no es cierto, solo recordamos el famoso 10% del documental MarcaPerú[5]— porque permite al Estado sostener que nuestra economía va bien.

¿Y por qué no creemos en la belleza de este modelo? Porque no refleja la realidad de un país entero. El PBI no mide otros aspectos vitales como condiciones laborales o de salud. Así, nos adherimos a la opinión de Alisa Zomer, coordinadora del índice en el Yale Center for Environmental Law and Policy:

“El PIB es muy limitado para entender la salud y el estado ambiental. (…) Se correlaciona bien con aspectos como saneamiento, pero no con indicadores ecosistémicos o de biodiversidad. Cuando miras el PIB no se representa la forma como el desarrollo impacta a las personas”[6].

Así pues, el “crecimiento” del que tanto se celebra, en realidad, no refleja factores tan vitales e importantes como es el bienestar en general. Ahora, a tan solo semanas de haber iniciado el 2016, nos encontramos en una desaceleración económica. Pese a ello, los diarios siguen informando que nuestra economía creció en un 3.96% en el mes de noviembre del año pasado[7] y que el sector de Minería e Hidrocarburos fue el que más aportó al crecimiento, con un 11.26%.

A partir de tales datos, aparentemente el sector de Minería e Hidrocarburos es lo que mantiene “vivo” el crecimiento del país. Como mencionamos hace un par de líneas atrás, no creemos en dicha premisa. Si bien esta actividad “coopera” en gran parte al crecimiento del PBI, esta solo genera un 1% de empleo, aproximadamente. Ahora, lo más importante, las externalidades negativas que genera son realmente riesgosas. Este sector ha generado grandes desastres ambientales al país, daños que no solo afectan a la naturaleza y recursos en general, sino también vidas humanas. Ha generado grandes conflictos socioambientales, los cuales ocupan un 65.5%[8] del total de conflictos en el país.

Con esto no pretendemos decir que la minería debe parar, sino que nos cuestionamos: ¿Qué implicancias tiene el crecimiento para el Estado peruano? ¿Se deben emitir paquetazos ambientales para reactivar la economía? ¿Debemos prolongar entregas de los PAMA a las empresas? ¿Debemos seguir permitiendo que se trabaje con tuberías antiguas o materiales en mal estado las actividades?

Creemos que el Estado tiene una idea errónea del crecimiento económico. La actividad extractiva es una suerte de “minita de oro” para el gobierno, el cual se preocupa por promover sin conceder las garantías necesarias para la conservación del territorio y de la población aledaña. Así, se habla de “consulta previa”, cuando antes de consultar el Estado ya asistió a grandes expominas internacionales a ofrecer territorios sin importar la opinión de los terceros y se hable de “permisologías” y de “trabas” para la inversión, sin analizar los impactos al medio ambiente. Y es que no se puede cosificar el valor del mismo, lo cual parece no entender el Estado. Eso sí, se puede garantizar un actividad que no implique riesgos ni consecuencias negativas.

Todo ello nos lleva a cuestionarnos, ¿está funcionando el modelo económico? La respuesta, a nuestro parecer, es clara. El modelo ya no funciona, el costo ha sido muy alto y, sumado a ello, se han dejado de lado otros sectores productivos. Parecemos olvidarnos del turismo, actividad que desde ya genera más de 1 millón de empleos en el país, actividad que no se encuentra explotada al 100%. Así lo señala Pedro Franke, evidenciado la gran alternativa que representa; siendo capaz de generar aún más empleos no solo en Lima, sino de manera descentralizada y representando el 9% del PBI mundial.

¿Y qué dicen las propuestas socioambientales de los candidatos?

Es preocupante que lo sucedido en nuestra Amazonía no haya sido puesto en el debate electoral, generando poca o nada atención en la campaña. Sin embargo, sin ánimos de ser injustos con los candidatos, revisaremos sus propuestas para tener mayores luces respecto a lo que, de gobernar, harían frente a terribles desastres ambientales como es el derrame de petróleo.

A) Economía y medio ambiente: En ese aspecto, Fuerza Popular, encabezado por Keiko Fujimori, propone una mejora en la fiscalización ambiental, lo cual resulta contradictorio dado a que su bancada aprobó los “paquetazos ambientales”. El partido encabezado por Julio Guzmán, Todos por el Perú, plantea que la clave es tener personas especializadas en los rubros de agua, bosques, etc. En otras palabras, para dicho partido la clave está en el capital humano. Por otro lado, el partido encabezado por Pedro Pablo Kuczynski, Peruanos por el Kambio, insiste en incentivar la industria extractiva, centrando el problema en el ejercicio de la actividad de manera ilegal. Asimismo, plantea un programa para conservación de bosques. Alianza Popular, encabezada por Alan García, señala una “fuerte inversión” para proteger a las poblaciones vulnerables. Sumado a ello, propone la incorporación de un criterio ambiental por la SBS. Vale mencionar, ambas propuestas resultan bastante gaseosas. Por su parte, el partido de la lampa, Acción Popular, encabezado por Alfredo Barnechea, propone una diversificación energética; autodenominándose el “presidente del agua”, promoviendo agua potable en sectores donde no la hay, especialmente en la Amazonía. Finalmente, Frente Amplio, encabezado por Verónika Mendoza, propone una reforma del Ministerio del Ambiente y un cambio de estructura y procedimientos de los estudios de impacto ambiental[9].

B) Consulta Previa: Debemos empezar por aquellos que no incluyen a la Consulta previa dentro de sus planes de gobierno: Alianza Popular, el Partido Nacionalista y Perú Posible. Cabe mencionar que en el caso de Alan García, no existe el factor sorpresa, dado a que recientemente ha vuelto a minimizar los hechos sangrientos en Bagua. El resto de partidos sí hacen mención de la Consulta Previa; siendo necesario acotar dos puntos: primero, en el caso de Todos por el Perú, Julio Guzmán negó en televisión nacional implementarla, señalado que existían “otros mecanismos”. Por otro lado, el caso de Keiko Fujimori resulta cuestionable dado que, en su momento, la bancada fujimorista se negó a aprobarla.

Reflexiones finales

Tal como mencionamos en un inicio, el derrame de petróleo en la Amazonía no se encuentra ajeno a la escena política. Lo sucedido hace días, representa uno de los mayores desastres ambientales que el Perú ha sufrido en los últimos tiempos. Todo ello en plena campaña electoral. Ante ello, debemos hacernos tres preguntas: ¿Generó la atención de los medios? Poco o nada. ¿Y la de los candidatos presidenciales? Tampoco. Como ya mencionamos antes, solos dos candidatos cuestionan el actual modelo: Verónika Mendoza y Alfredo Barnechea. La primera pretende impulsar el sector del turismo como nueva fuente de crecimiento para el país y, a su vez, un profundo respeto por el medio ambiente y la actividad empresarial. En cuanto a Alfredo Barnechea, propone reactivar la economía a partir de la infraestructura; es decir, industrializándolo. Sumado a ello, propone una mayor presencia del Estado, que regule y haga un verdadero mapa de las regalías mineras. Y, la tercera y última pregunta importante, ¿generó un impacto en el Estado? La respuesta vuelve a ser desalentadora, no. Este desastre viene gestándose desde hace poco más de un mes (sin contar con el informe de la OEFA en la que señala que se han producido 20 derrames de petróleo en lo que va desde el 2011 en la misma zona), sin haber tenido respuesta del Estado hasta hace pocos días.

Ya bastante harto hemos cuestionado el actual modelo económico y extractivista, donde resaltamos un erróneo concepto de crecimiento y, en función de ello, una desprotección de nuestros territorios y recursos naturales. Es así que, nos empecinamos en seguir centrándonos en una poca sostenible y desprotegida actividad extractiva, dando las mayores facilidades y garantías para, paradójicamente, las empresas.


(*) Artículo redactado por Ana Haydeé Lino
(*) Fuente de Imagen: Alessandro Currarino
[1] AIDESEP. “Pronunciamiento: Derrame de Petróleo pone en riesgo la vida de los pueblos indígenas”. Fecha de consulta: 19 de Febrero del 2016. http://www.aidesep.org.pe/pronunciamiento-derrame-de-petroleo-pone-en-riesgo-la-vida-de-los-pueblos-indigenas
[2] Íbidem
[3] Para mayor información ingresar a http://www.rumbominero.com/noticias/hidrocarburos/oefa-indica-que-oleoducto-norperuano-ha-sufrido-veinte-derrames-desde-el-2011/
[4] SERVINDI. “Día de protesta contra los derrames que contaminan los ríos amazónicos”. Fecha de consulta: 19 de Febrero del 2016. http://www.servindi.org/actualidad-noticias/19/02/2016/dia-de-protesta-contra-los-derrames-que-contaminan-rios-amazonicos
[5] Ver documental Marca Perú, minuto 12:31 https://www.youtube.com/watch?v=8joXlwKMkrk
[6] Entrevista realizada por Pablo Correa a Alisa Zomer, para el diario El Espectador : http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/el-pib-no-mide-el-impacto-del-desarrollo-alisa-zomer-articulo-615589
[7] Ver noticia en el Diario El Comercio http://elcomercio.pe/economia/peru/inei-economia-peruana-crecio-396-noviembre-2015-noticia-1871314
[8] Para mayor información, ingresar a http://puntoedu.pucp.edu.pe/entrevistas/mineria-pobreza-y-conflictos-sociales/
[9] La República. Foro elecciones 2016: Conoce las propuestas del primer bloque sobre sostenibilidad. Fecha de consulta: 19 de Febrero del 2016 http://larepublica.pe/politica/741860-foro-elecciones-2016-este-miercoles-equipos-de-candidatos-hablaran-sobre-sostenibilidad

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