Próximos a elecciones presidenciales: Un gran dolor de cabeza a raíz de la precariedad de los partidos políticos

A crowd gathers at the closing campaign rally of Presidential candidate Alan Garcia of the American Popular Revolutionary Alliance, or APRA, in Lima, Thursday, April 6, 2006. Peruvians will vote to elect a new president Sunday. (AP Photo/Luis Iparraguirre)

Hace poco estuvo circulando por las redes sociales un vídeo de Keiko Fujimori en el cual daba una charla en la Universidad de Harvard. Tales declaraciones, por supuesto, generaron cierta sorpresa colectiva, y no exactamente por su presencia en tal centro de estudios, sino por lo distante de su postura –a favor- frente a temas aún en debate en la escena nacional como es el de la Unión Civil, sobre la cual se había manifestado en contra. Todo ello me llevó a pensar en lo volátil que pueden resultar las posturas de los candidatos cuando están en campaña y la debilidad de los partidos políticos a los que pertenecen.

Las elecciones presidenciales son el próximo año y, mal que bien, debemos elegir entre alguno de los tantos candidatos que postulen.  Para muchos, es un verdadero dolor de cabeza el tener que elegir a alguno de ellos, ya que usualmente nos vemos en la encrucijada de abstenernos y votar en blanco o tener que elegir al “mal menor”. Para colmo de males, tenemos que ser espectadores de la época de campaña electoral, que en realidad debería ser una época en la que podamos decidir a conciencia nuestro voto y analizar los pro y contras de los candidatos; sin embargo, la realidad es otra y tenemos que soportar los puyazos entre candidatos, las innumerables promesas de los candidatos sin decir cómo las lograrán, etc.

En nuestro país, los partidos políticos atraviesan una crisis, la cual genera graves consecuencias en las elecciones presidenciales. Así, en época de campaña electoral, los candidatos tienen un discurso y una serie de promesas no serias –ya que si lo fueran tendrían un plan para poder cumplirlas- , que –en el caso sea elegido como presidente- en el desarrollo de su gobierno no llegan a concretar y que, peor aún, se dejan de tener como objetivos y cambian de discurso. Es por ello que, partiendo de dicha problemática, en las siguientes líneas se analizarán ciertos casos relevantes de la escena nacional que evidencien las falsas promesas y los cambios de discurso con los cuales los candidatos manejan sus campañas electorales, evidenciando a su vez, la crisis de los partidos políticos.

¿Qué son los partidos políticos y cuál es su importancia?

Para definir qué son los partidos políticos, debemos partir de su regulación en nuestro ordenamiento. Así, la actual Constitución Política del Perú en el Artículo 35 establece que:

“Los ciudadanos pueden ejercer sus derechos individualmente o a través de organizaciones políticas como partidos, movimientos o alianzas, conforme a ley. Tales organizaciones concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular (…)”. (El resaltado es nuestro).

A partir del artículo citado, podemos señalar que la regulación constitucional de los partidos políticos es bastante escasa y defectuosa. Primero, ya que a diferencia de la Carta Magna de 1979, que otorgaba cuatro numerales para su regulación, la presente carta solo le dedica uno. Asimismo, lo ubica como un elemento dentro del universo de las “organizaciones políticas”, sin saber si son sinónimos o semejantes a los otros elementos como son los “movimientos” y “alianzas”.[1]

Además de la regulación constitucional, está la Ley 28094 del año 2003, cuyo objetivo principal es el de crear condiciones para la constitución y fortalecimiento de los partidos políticos. Así, otorga derechos y obligaciones a cumplir.

Una vez vista la regulación de los partidos políticos, cabe remitirnos a su esencia. Los partidos políticos canalizan las demandas de la población, de manera que son los medios para que éstas sean acogidas. Es decir, son los puentes entre las grandes masas de personas y el poder político. Por otro lado, limitan ambiciones e intereses negativos que puedan surgir por parte de las personas que ejercen funciones dentro de dicho ámbito. En otras palabras, evita los personalismos y debilidad organizativa[2].

Su importancia es indiscutible. Así, es un mecanismo de participación; ya que permite a los ciudadanos participar en la formación de la voluntad política. También señalan direcciones y contenido al Estado, de manera que legitiman el poder del Estado y el orden público. Además, son fuente de democracia ya que es el canal de ejercicio político de los ciudadanos. Asimismo, es aparato orientado de conciencia política en los ciudadanos, de manera que crea propuestas ideológicas y programáticas y, finalmente, es un aparato regulador de intereses ya que los genera, agrega o transforma.[3] Esta breve lista no es taxativa ni mucho menos con ideas independientes, ya que cada punto mencionado en torno a su importancia se relaciona uno con otro, en tanto todo conforma la esencia de los partidos políticos.

¿Cuál es la situación actual de los partidos políticos en el Perú?

Actualmente, en nuestro país no existe un verdadero sistema de partidos políticos, sino uno de candidatos individuales. Para Eduardo Dargent[4], no existen políticos profesionales en el país, sino “amateurs” o improvisados. Así, la no existencia de partidos políticos se evidencia en la no existencia de verdaderos políticos. Por ejemplo, cambiamos cerca del 75% del Congreso cada cinco años y los presidentes regionales y alcaldes tienen tasas de reelección bajísimas.

En cuanto a la actual situación de los partidos políticos, hay una serie de factores que ocasionan su precariedad, los cuales son:[5]

a) La no existencia de partidos consolidados: implica un cambio constante de partidos y a su vez, la fragilidad de los mismos. Un claro ejemplo es el APRA, que si bien es un partido cuya presencia política es bastante antigua, su participación es débil.Así, solo obtuvo un 5.5% de los votos de elección parlamentaria del 2001.

b)Sistema electoral abierto que permite prácticas anti políticas: Durante los años 80s y 90s se permitió obtener solo el 0.8% de votos para ser acreedor de un escaño. Además, para la creación de partidos solo se exigía firmas, sin evaluar la organización interna o de financiamiento.

c) Funcionamiento de partidos como franquicias: La utilización del financiamiento brindado como mera etiquetas, sin descentralizar el mismo.

Los partidos políticos nacionales en acción

A partir de lo señalado en párrafos anteriores, se evidencia que hay una precariedad de los partidos políticos en el Perú. Así, al no existir verdaderos partidos, surgen propuestas improvisadas y nuevos personajes en cada elección, lo cual afecta el ejercicio de control ya que al haber tanta volatilidad, no hay certeza de que pueda darse una suerte de “rendición de cuentas” por parte del personaje en el futuro. Así también, los planes no se realizan a futuro, sino que se hacen con una visión a corto plazo.  Asimismo, las propuestas no responden a un canal de difusión de los intereses de los ciudadanos, sino a una serie de estrategias “individualistas”. Todo esto no se queda en la teoría, sino que, en efecto, el escenario político ofrece mil y un ejemplos de la precariedad de los partidos políticos. En función de ello, haremos un breve recuento de los casos más relevantes de nuestra política que evidencien tal precariedad:

1. Pedro Pablo Kuczynski y su “sancochado” :

El presente caso resulta bastante particular y lleno del folklore propio del escenario político nacional. Cabe resaltar que la denominación de “sancochado” no es nuestra, sino –increíblemente- del propio candidato: “Nos han acusado de ser un sancochado y así es, somos un buen sancochado; es un sancochado, pero un sancochado rico, así es el Perú, una mezcla de muchas cosas”[6].

Pedro Pablo Kuczynski –en adelante PPK- lanzó su candidatura para las elecciones presidenciales del 2011 con “Alianza por el Gran cambio”, que reunía a una serie de figuras –mal que bien reconocidas- de la escena política, tales como Lourdes Flores, César Acuña, Humberto Lay, entre otros. Esta alianza fue creada especialmente para las elecciones del año 2011, evidenciado el factor ya antes explicado de la precariedad de los partidos políticos: la no existencia de partidos consolidados, lo cual, en realidad, no está mal, ya que el hecho de crear un partido per se no es malo, sino el trasfondo del mismo. Así, el crear partidos improvisados para poder participar en una contienda electoral evidencia un alto grado de improvisación. Asimismo, es doblemente dañino el no continuar con el partido creado. Es así que PPK para las elecciones del 2016 –ya anunció su precandidatura- ha creado un nuevo partido denominado “Perú+” con nuevos aliados, entre los cuales figura Salvador Heresi. Entonces, cabe preguntarnos, ¿cuál es la continuidad de su partido?, ¿cuál es el seguimiento de la línea de ideología, de los intereses recibidos de la población para su concreción? Son preguntas que nos ayudan a evidenciar que PPK no tiene una intención de consolidar un partido político a largo plazo, sino uno a corto que le permitan participar de las elecciones.

2. Ollanta Humala y su cambio de color de polo: De rojo a blanco

El cambio de color de polo de las dos campañas electorales en la que participó el actual Presidente de la República no resulta risible o insignificante; al contrario, representa un cambio de plan de gobierno y de la ideología de un partido político.

Así, en la campaña electoral del año 2006 -con el polo rojo-, Ollanta Humala presentó su plan de gobierno como “La gran transformación”, que proponía una serie de cambios radicales tales como “corrupción cero”, el cambio radical de las estructuras económicas del país, una mayor regulación de la minería teniendo como principal punto evitar los conflictos sociales, entre otros[7]. Caso distinto fue la campaña electoral del año 2011-con el polo blanco-, cuyo lema fue “Crecimiento con inclusión”, donde no proponía un cambio radical, sino una serie de modificaciones más moderadas, propias de una regulación y distribución distinta de los bienes. Así, el eje del plan era la “inclusión social”, por lo cual, a diferencia de la campaña electoral pasada, no buscaba cambios de 360 grados sino una mejor distribución. Evidentemente, todos los cambios respondieron a estrategias políticas. No solo hubo un cambio deplan de gobierno, sino un cambio de discurso, una manera distinta de expresarse de Ollanta-más pausado y no tan enérgico-, cambio de lema, de colores, entre otros. No se trata de tachar tales estrategias como malas, ya que al fin y al cabo son estrategias, sino de resaltar el cambio radical de ambas campañas. Un partido político es portador de una ideología, de un conjunto de creencias y un instrumento de canalización de los intereses de los ciudadanos. ¿Qué pasó con Gana Perú? Lo cierto es que los cambios de discurso son usuales en la política y característicos de los partidos políticos, en los que se adaptan a la situación propia de la campaña que les permita ganar más votos. Lo preocupante no está en ello-sin desmerecer la importancia de los discursos cambiantes- sino en el grado de debilidad del partido político.

3. El fujimorismo y sus constantes cambios

Son tantos los cambios de nombres del partido fujimorista que uno únicamente atina a denominarlo –como lo acabamos de hacer-“partido fujimorista”. Lo cierto es que el partido ha adquirido una serie de nombres a lo largo del tiempo: Desde Cambio 90 a Fuerza Popular, pasando por Nueva Mayoría, Vamos Vecino, Perú 2000, Sí Cumple y Alianza por el Futuro. Si bien se podrá decir que un nombre no dice nada, en este caso sí.

El partido fujimorista se encuentra dividido en dos sectores[8]: uno cambiante y el otro duro. El primero es aquel que ha aceptado las reglas del juego y que, por ende, acepta que en el pasado-durante la dictadura de Alberto Fujimori-pudieron haberse empleado otro tipo de mecanismos no autoritarios. En cambio, el sector duro es aquel que no acepta ello y que, hasta el día de hoy, considera que fue la medida más acertada y necesaria para aquel entonces. Es así que, los cambios de nombre responden a las estrategias y posición a tomar para determinada campaña electoral. Por ello es que actualmente, el partido ha pasado a denominarse “Fuerza popular”, teniendo como líder a Keiko Fujimori, que indudablemente busca alejarse de las ideas y acciones de su padre.  Sin embargo, ¿es en serio dicho cambio en la ideología del partido respecto a la de Alberto Fujimori? En lo particular, creemos que no. Para ello, mencionaremos brevemente una serie de frases de Keiko Fujimori en su reciente aparición en la Universidad de Harvard, en el Centro para Estudios Latinoamericanos David Rockefeller[9]:

-Primera frase: “Si bien es cierto que yo no tengo ninguna deuda pendiente, es importante reconocer como presidenta de Fuerza Popular que se cometieron errores graves (…)”. Ello en función al gobierno de su padre, Alberto Fujimori. Lo curioso e importante en esta frase es que solo menciona que se cometieron “errores” más no delitos, precisamente por los cuales su padre se encuentra en prisión.

-Segunda frase: “Yo condeno a los médicos y me solidarizo con todas las mujeres que sufrieron esterilizaciones forzadas”. La frase tiene un corte acusatorio y, por ende, impactante, ya que Keiko Fujimori señala como únicos responsables de las esterilizaciones forzadas a los médicos, cuando en realidad se sabe que dicha medida tenía como fuente una política pública del Ministerio de Salud implementada por el gobierno de su padre.

-Tercera frase: “Estoy a favor de la Unión Civil”. Esta declaración de Keiko Fujimori carece de total credibilidad. Basta remontarnos al debate de la ley en cuestión. Fueron los congresistas de su bancada, tales como Martha Chávez y Carlos Tubino, los que se opusieron al proyecto de manera expresa y activa y, pese a ello, Keiko Fujimori nunca emitió alguna declaración al respecto. Asimismo la misma Martha Chávez quien presentó el proyecto de ley “Unión Solidaria”.

A partir de todo lo mencionado anteriormente, reafirmamos la postura negativa ante la cuestión de si es que el partido fujimorista se ha desligado completamente de la ideología de años anteriores. En todo caso, ante un discurso tan cambiante y camaleónico frente a las situaciones de campaña, ¿cuál es la seguridad para los ciudadanos de utilizar a tal partido para canalizar sus intereses y adoptar una postura, siendo “simpatizante” del mismo? Los partidos políticos están hechos para servir de intermedio entre el poder político y los ciudadanos y, por ende, guardan ciertas posturas, ideologías que los caracterizan como tal, ya que al ser “partidos consolidados”, tienen un carácter permanente y estable en cuanto a posturas, propuestas, planes de gobierno, entre otros.

Conclusión

Tal como lo mencionamos antes, los partidos políticos en el Perú se encuentran bajo una profunda crisis que es fácil de percibir en campañas electorales. Así, en cada campaña aparecen nuevos partidos, dobles discursos y nuevas propuestas totalmente opuestas a las que antes hayan podido ofrecer.Y es que se ha configurado una total desnaturalización de las funciones que tiene un partido político, tales como la de contribuir a la democratización, la participación política, la recepción de demandas e intereses de la población, la de crear conciencia política, entre otros. Y, muy por el contrario, se ha convertido en meros medios para que en cada nueva elección puedan participar de la contienda electoral. Es así que se pierde cierta predictibilidad y seguridad respecto a lo que pueda proponer cada partido en época electoral, lo cual deja a los ciudadanospropensos a obtener grandes dolores de cabeza cada cinco años a pocos meses de las nuevas elecciones.


 * Artículo redactado por Ana Haydeé Lino Suárez

[1] TUESTA, FEERNANDO. Regulación Jurídica de los partidos políticos en el Perú. En: http://pdba.georgetown.edu/Parties/Peru/Leyes/regulacionjuridica.pdf

[2]Dargent, Eduardo. “Un mundo sin políticos”. En: http://larepublica.pe/columnistas/politica-y-partidos/un-mundo-sin-politicos-12-07-2014

[3] Centro de Investigación parlamentaria del Congreso de la República. “Partidos políticos. Camino a una ley. Apuntes y propuestas”. En http://www4.congreso.gob.pe/historico/cip/centro_doc/informes/partidos_politicos.pdf

[4] Artículo de Eduardo Dargent en el Diario La República: : http://larepublica.pe/columnistas/politica-y-partidos/un-mundo-sin-politicos-12-07-2014

[5] TANAKA, Martín. “Situación y perspectiva de los partidos políticos en la Región Andina: el caso peruano”. En: http://www.idea.int/publications/upload/Situacion%20y%20perpectives%20de%20los%20partidos%20politicos.pdf

[6] Declaración extraída del diario El Correo : http://diariocorreo.pe/politica-y-economia/el-sancochado-de-kuczynski-418729/

[7] Información extraída del Plan de Gobierno de Gana Perú 2006-2011, presentado el 2010. : http://www.presidencia.gob.pe/images/archivos/plandegobierno_ganaperu_2011-2016.pdf

[8] Información extraída del Blog Pucp, entrevista a Fernando Tuesta: http://blog.pucp.edu.pe/fernandotuesta/fernando-tuesta-%E2%80%9Cel-fujimorismo-no-ha-logrado-aggiornarse-lo-suficiente%E2%80%9D

[9] Frases extraídas de la charla dada en la Universidad de Harvard : https://www.youtube.com/watch?v=daK4l1PAqP0

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