¿Debería aprobarse el Proyecto de Ley que Reconoce Derechos de la Madre Naturaleza, Ecosistemas y Especies?

Parte 1 – Posición a favor

Introducción

Actualmente, nuestro planeta viene siendo amenazado por el cambio climático, siendo testigos de su deterioro progresivo, originado en parte por el aprovechamiento no sostenible de los recursos naturales, así como por el poco cuidado que la humanidad le da a la Madre Naturaleza, los ecosistemas y las especies. Todo ello viene causando afectaciones al estilo de vida de muchas personas, no permitiendo que puedan acceder a una alimentación adecuada. En ese sentido, el Programa Mundial de Alimentos – PMA en el 2018 señaló que «los desastres relacionados con el clima causaron una inseguridad alimentaria aguda a aproximadamente 39 millones de personas en 23 países»[1].

En ese contexto, necesitamos medidas que conserven, valoren, protejan y garanticen el respeto por nuestra Madre Naturaleza, entendida como “el sistema viviente dinámico integrado por la comunidad indivisible, interdependiente y complementaria de todos los sistemas de vida y seres vivos”[2]. Un claro ejemplo de ello es el Proyecto de Ley N° 6957/2020-CR que Reconoce Derechos de la Madre Naturaleza, Ecosistemas y Especies[3] (en adelante “PL”), en el que se les establece como sujetos titulares de protección por parte del Estado y de la población por tener  un valor en sí mismos, pues la protección del medio ambiente no solo se basa en la utilidad de este con los seres humanos, sino por la relevancia que tiene para los demás organismos vivos. La implementación de este PL en el marco normativo peruano es una opción favorable para batallar contra la creciente fragilidad de los ecosistemas, la cual plantea riesgos para la estabilidad social, ambiental, económica que puede afectar a millones de seres vivos que dependen de estos para asegurar sus medios de subsistencia.

Si bien es cierto que hoy en día existen normas nacionales y entidades que tienen el objetivo de velar por la restauración, fiscalización y cuidado del medio ambiente, somos conscientes de que los esfuerzos hasta ahora aún no son suficientes, ni eficaces para lograr dicho objetivo. Por lo cual, es necesario tomar acciones urgentes para proteger de forma integral y eficaz los derechos de la Madre Naturaleza. En este sentido, el presente artículo buscará dilucidar la importancia de aprobar el Proyecto de Ley que reconoce derechos de la Madre Naturaleza, los ecosistemas y las especies. Así, analizaremos la constitucionalidad del proyecto de ley, la latente necesidad de proteger el derecho emergente mediante el cambio de perspectiva ambiental y finalmente, un vistazo del derecho comparado.

  1. Sobre su constitucionalidad

Es importante recalcar que todo proyecto de ley debe pasar por una evaluación previa de su constitucionalidad. En ese sentido, la Corte IDH ha considerado que cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional, como el caso del Perú con la Convención Americana, este se encuentra sometido al imperio de la ley. Como explica Ruíz, cuando un tratado de DDHH es aprobado y ratificado, automáticamente se integra al ordenamiento jurídico con rango constitucional (2021)[4]. Sobre la materia analizada, la Corte IDH sostiene en su Opinión Consultiva 023 del 2017[5] que los componentes del medio ambiente (bosques, ríos, mares, etc.) han de protegerse como intereses jurídicos en sí mismos, pues son entidades sujetas de derecho. En consecuencia, el Proyecto de Ley cumple satisfactoriamente con el control de “convencionalidad”, tomando en consideración el tratado y la interpretación del mismo de la Corte IDH en sentencias y opiniones consultivas vinculantes. En virtud de su carácter vinculante, corresponde a nuestra legislación garantizar su tutela.

Es por ello, que la incorporación de este Proyecto de Ley no requiere la realización de una reforma constitucional como tal, pues basta con una reforma legislativa debido a que este, como señala Ruiz, “tiene cobertura normativa en el derecho internacional de derechos humanos, que es derecho constitucional de origen convencional, el cual es de carácter vinculante y obligatorio para el Estado peruano” (2021). Esto es así debido a que no se trata del reconocimiento de un nuevo derecho constitucional como tal, pues se trata de un derecho adscrito a un derecho ya reconocido. De la misma manera, REDESCA apoya al proyecto de Ley por lo siguiente: “dicho proyecto reconoce los derechos de la madre naturaleza, y contribuye a fortalecer el debate legislativo y público en Perú sobre la necesidad de proteger el derecho a un medio ambiente sano”(Radesca y CIDH: 2021)[6]. Asimismo, se menciona de manera clara que vendría a ser un debate en el ámbito legislativo, más que una alusión a una reforma constitucional nueva, por lo que no traería consecuencias negativas y reforzaría las normas que ya posee el Perú en su legislación en cuanto a la protección de los recursos naturales, especies y medio ambiente.

También, se interpreta de manera contundente que el refuerzo normativo que se propone refleja el carácter protector y garantista del Estado sobre la necesidad evolutiva de este derecho; además, no se piensa modificar el contenido esencial del derecho, sino tener en cuenta la interpretación de las normas locales e internacionales y junto con ello, también, garantizar el derecho a vivir en un ecosistema adecuado ahora y en el futuro.

Por otro lado, tal como desarrolla el artículo 10° del Proyecto de Ley, el Estado ya garantiza y respeta los derechos de los pueblos indígenas, incluso su sistema consuetudinario, y con ello protege la relación que existe entre ellos y la naturaleza de forma legal en la Constitución y en la Ley General del Ambiente (Art. 72° incisos 1, 2 y 3). Como menciona Ruiz, el artículo 2° inciso 19 de la Constitución reconoce para los pueblos indígenas el derecho a la identidad cultural. En base a ello, la población indígena tiene un reconocimiento constitucional de su derecho consuetudinario únicamente limitado por la prohibición de vulnerar otros derechos humanos (2021). Dado que esta protección del medio ambiente se encuentra limitada por su carácter indirecto (ocurre a través de los pueblos indígenas), consideramos necesario que se reconozcan derechos directamente a la naturaleza.

  • Sobre la necesidad de tomar medidas más eficaces para la protección ambiental

El reconocimiento de los derechos de la naturaleza, además, se desarrolla como una respuesta a la necesidad de protección ambiental. A pesar de las múltiples acciones adoptadas por diversos

Estados para combatir el cambio climático, estas no son eficaces. Así, en el año 2019, la Organización Meteorológica Mundial alertó sobre la gravedad de la concentración de los principales gases de efecto invernadero que atrapan el calor de la atmósfera, y de su incremento continuo.[7] Todo ello, aunado con la deforestación y explotación insostenible de los recursos naturales, supone que la naturaleza y ecosistemas en que vivimos, no están en capacidad de regenerarse.

Debemos recordar que este planeta es el único habitable. Es decir, si continuamos en el camino de destrucción a la Madre Naturaleza no nos quedará otro lugar en donde vivir; supone, de este modo, un atentado a nuestra propia existencia. De ahí surge la necesidad de cambio de perspectiva. Así, debemos cambiar la perspectiva antropocéntrica, la cual otorga protección a la naturaleza en tanto sea objeto de utilidad para el ser humano, por la perspectiva ecocéntrica, que supone que la naturaleza es valiosa en sí misma. En ese sentido, urge el reconocimiento expreso de los derechos de la naturaleza por parte del Estado peruano, ya que limitándose al reconocimiento de derechos de las personas naturales o jurídicas, el medio ambiente se mantiene en un estado de indefensión ante afectaciones desproporcionadas que pueden ser consideradas legales.

De este modo, el enfoque ecocéntrico sostiene que el medio ambiente es un bien jurídico independiente que merece protección jurídica autónoma, más allá de que le sirva al hombre o beneficie o afecte su explotación o agresión.[8] Ello supone proteger toda la naturaleza, ya que se busca impactar sobre la protección de las especies y la biodiversidad en general. Sin embargo, se debe recalcar que esta postura no es ajena al desarrollo de los seres humanos. Por el contrario, “se pretende un equilibrio aceptable entre la sociedad y el ecosistema natural.”[9] En este sentido, se establece una relación de interdependencia entre la naturaleza y los seres humanos.

  • Sobre el reconocimiento de la Madre Naturaleza en la legislación internacional

Es importante mencionar que la creciente necesidad de protección de la naturaleza ha generado que cada vez sean más los Estados que, mediante su legislación, protegen sus derechos desde una perspectiva ecocéntrica, debido a la innegable relación de interdependencia existente entre el medio ambiente y los seres humanos. De esta manera, algunos países ya han reconocido los derechos de la naturaleza, tales como Colombia, Ecuador, Bolivia, México, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Brasil, etc.  Así, por ejemplo, en Colombia, la Corte Suprema de Justicia emitió la sentencia 4360-2018 en la que se declara la Amazonía como sujeto de derecho pues señala que “en aras de proteger ese ecosistema vital para el devenir global, tal como la Corte Constitucional declaró al río Atrato, se reconoce a la Amazonía Colombiana como entidad, “sujeto de derechos”, titular de la protección, de la conservación, mantenimiento y restauración a cargo del Estado y las entidades territoriales que la integran”[10]. Del mismo modo sucede en Ecuador, pues el artículo 71 de su constitución señala que “La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. Toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza(…)”[11]

En suma, podemos determinar que reconocer los Derechos de la Naturaleza implica que esta sea vista como un sujeto de derecho, la cual tendrá capacidad jurídica para comparecer ante las Cortes y ser escuchada. Sin embargo, esta ejercerá sus derechos a través de los seres humanos, quienes serán sus representantes ante las Cortes. Del mismo modo, debemos recalcar que los derechos de la naturaleza son inherentes a ella, ya que estos provienen de la existencia misma de la naturaleza en el universo. Asimismo, el reconocimiento de que la Tierra posee el derecho inherente de prosperar, garantizará que los sistemas naturales mantengan su salud y continúen apoyando al desarrollo de la vida humana. Por otro lado, el avance de los derechos de la naturaleza corregirá los vacíos en nuestras estructuras legales que permiten a los actores abusar de los sistemas naturales del mundo para obtener un beneficio rápido.

Conclusiones

El Proyecto de Ley N° 6957/2020-CR propone que ante cualquier daño que se produzca a la Madre Naturaleza, sea por manos del Estado o de cualquier persona, tendrá que ser restaurado o rehabilitado, lo que implica un reconocimiento de la necesidad de preservar a la Madre Naturaleza y no alterar sus componentes[12]. En ese sentido, se establece un mecanismo a fin de evitar la incertidumbre jurídica que podría ocasionarse frente a posibles daños ocasionados y garantiza la protección de sus derechos. Por lo cual, sí debería aprobarse el Proyecto de Ley que reconoce los derechos de la Madre Naturaleza, los ecosistemas y las especies.


Bibliografía

[1] 2018  “Food Crises Continue to Strike, and Acute Hunger Intensifies”

[2] 2020  Proyecto de Ley Nº 6957/2020- CR. Congreso de la República. Articulo 4.

[3] 2020  Proyecto de Ley Nº 6957/2020- CR. Congreso de la República.

[4] 2021  Ruiz Molleda, Juan Carlos. ¿Tiene cobertura constitucional el reconocimiento de los derechos de la naturaleza? Instituto de Defensa Legal. Lima, Perú.

[5] 2017    Corte Interamericana de Derechos Humanos. OPINIÓN CONSULTIVA OC-23/17. Medio ambiente y Derechos Humanos. Solicitada por la República de Colombia. https://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_23_esp.pdf

[6] 2021   REDESCA y CIDH. “Proyecto de Ley sobre el reconocimiento de Derechos de la naturaleza.” Congreso de la República del Perú.pp. 3

[7] 2019.    Organización Meteorológica Mundial. Informe anual de 2018. La OMM del siglo XXI. OMM-N° 1229

[8] 2004.  OCHOA FIGUEROA, Alejandro: «Medioambiente como bien jurídico protegido, ¿visión antropocéntrica o ecocéntrica?», en Revista de Derecho Penal y Criminología, 3.a Época, N.° 11, enero de 2014, pp. 253-293.

[9] 2011.  TOCA TORRES, Claudia Eugenia. Las versiones del desarrollo sostenible., en Sociedad de Cultura, vol. 14, núm. 1, enero-junio, 2011. Pp. 195-204.

[10] 2018   Corte Suprema de Justicia. Sentencia STC. 4360-2018. M.P. Luis Armado Tolosa Villabona. Bogotá, D.C.

[11] Constitución de la República del Ecuador. (Const.) Artículo 71 20 de octubre del 2008 (Ecuador)

[12] Proyecto de Ley N° 6957/2020-CR, Ley que reconoce derechos de la Madre Naturaleza, los Ecosistemas y las Especies

Wendy Vásquez Rodríguez, Isavo Vargas Lopez, Andrea Lapoint Castillo y Fiorela Ancco Ramirez
Este artículo resume y adapta los argumentos de un foro de discusión desarrollado colectivamente por todos los alumnos y alumnas del ciclo del ciclo 2021-1, del curso integrador “Medio Ambiente, Recursos Naturales y Derecho” de la Facultad de Derecho PUCP.