Debo o no debo: Situación de indefensión de los menores sin pensión alimenticia

Como sabemos, una nueva pandemia se está propagando rápidamente en el mundo desde diciembre de 2019, situación totalmente extraña que nos ha cambiado la vida y la forma en la que enfrentamos las situaciones. Se trata de un nuevo virus, designado bajo el apelativo de SARS [Síndrome respiratorio agudo severo] CoV-2, responsable de la enfermedad pulmonar llamada COVID-19.

En ese sentido, se ha tomado una serie de medidas, como son el DS 008-2020 publicado el 11 de marzo de 2020, mediante el cual, entre otras cosas, se declara la emergencia sanitaria por 90 días, debido a que la OMS declaró que el brote de Coronavirus o COVID-19 era una pandemia mundial por el rápido contagio del virus en varios países; asimismo, mediante DS 044-2020 de fecha 15 de marzo de 2020 se determinó como medida necesaria una cuarentena. Medida que se amplió el 10 de mayo de 2020, mediante DS 083-2020 hasta el día 24 de mayo. Esta cuarentena ha cambiado la forma en la que vivimos la vida, detuvo la economía y ha cambiado las relaciones personales, en especial las familiares. 

Como sabemos, las relaciones familiares son muy complejas, en especial en familias con relaciones conflictivas, la cuarenta podría agravar situaciones que no se han regularizado de manera formal como son las pensiones alimenticias y los regímenes de visita.  

Según el artículo 472° del Código Civil los alimentos son los elementos indispensables para el sustento del menor, es decir, el término alimentos incluye comida, vestimenta, recreación, salud, vivienda, entre otros, todo lo necesario para que el menor pueda desarrollarse con normalidad. 

La obligación de prestar alimentos nace dentro del orden familiar, es decir los primeros en deberse y acudirse por alimentos son los familiares, en primer orden los padres, como bien señala el artículo 474° del Código Civil, luego los hermanos mayores y posteriormente los abuelos esto mismo se puede apreciar en el artículo 93° del Código de Niños y Adolescentes.

Esta obligación tiene origen en el innegable estado de necesidad de los menores y va de la mano con el compromiso del Estado de velar por el bienestar de los niños y adolescentes, compromiso que acogió al ratificar la Convención de los Derechos del Niño, en aras del Principio de Interés Superior del Niño. 

Entonces, en el hipotético caso de que el progenitor que no ostenta la Tenencia del menor deja de acudirlo con la “obligación alimenticia” ¿Qué pasa?  La respuesta es muy simple, si el progenitor que ejerce la Tenencia del menor tiene una sentencia o un Acta de Conciliación que respalde o le dé exigibilidad a la obligación alimenticia, después de la cuarentena puede tomar acciones legales para exigir al deudor que cumpla con su obligación. Siendo esta acción un escrito solicitando al juez que exija el cumplimiento o una demanda de ejecución de Acta Conciliación. Sin embargo, si no cuenta con el Acta de Conciliación o sentencia judicial y el progenitor que no ostenta la Tenencia incumple con la obligación alimenticia, no pasa nada, así de simple, solamente habrá un deber alimentario exigible moralmente, pero no de forma legal. Entonce ¿Dónde queda la supuesta obligación de prestar alimentos que tanto habla el Código Civil y el Código de Niños y Adolescentes? 

Al parecer, como ya se mencionó, es una simple obligación moral del padre, pero no tiene un deber de cumplirla si esta no tiene un respaldo legal, sea por sentencia judicial o por Acta de Conciliación que la ampare, puesto que sin estos sustentos legales no hay forma de situar al padre en la posición de deudor alimentario y sin poder ponerlo en esta posición, NO HAY INCUMPLIMIENTO, esto es situar en desamparo a los menores que no cuentan con una pensión alimenticia sentenciada o fijada por Acta de Conciliación a su favor.

En ese sentido, teniendo en cuenta el Principio de Interés Superior del Niño regulado en el artículo IX del Título Preliminar del Código de los Niños y Adolescentes, en concordancia con lo dispuesto por el artículo 3° de la Convención sobre los Derechos del Niño, mediante el cual se señala que todas las medidas adoptadas por el Estado deben tener como eje central el interés superior del niño y que en adición a esto, el artículo 4° de la misma Convención señala que el Estado peruano tiene un compromiso con adoptar todas las medidas necesarias para dar efectividad a  los derechos reconocidos por la Convención, es evidente que el Estado peruano se encuentra incumpliendo la Convención puesto que no ha adoptado ninguna medida para salvaguardar el derecho alimentario de los menores que no cuentan con una pensión alimenticia fijada mediante sentencia, ya que no existe ninguna directiva o resolución administrativa que vele  por este grupo.

Si bien es cierto la coyuntura es excepcional, el Estado peruano se encuentra en una batalla contra el virus, pero esto no exime su deber de garantizar los derechos de los niños.

 

Ahora que han implementado la Mesa de Partes Electrónica (MPE), el Estado debería darle prioridad a resolver los procesos de alimentos que actualmente tarda aproximadamente dos años en resolverse, poniéndole un plazo menor a los jueces, debido a la urgencia de la materia. 


Bibliografía:

[1] INSTITUTO DE DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS PUCP 

2020 “Una nueva pandemia en el mundo globalizado: el coronavirus CoV-2 y su expansión internacional” 24/03/2020 https://idehpucp.pucp.edu.pe/notas-informativas/una-nueva-pandemia-en-el-mundo-globalizado-el-coronavirus-cov-2-y-su-expansion-internacional/

[2] Código Civil Peruano

Artículo 472.- Se entiende por alimentos lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido, educación, instrucción y capacitación para el trabajo, asistencia médica y psicológica y recreación, según la situación y posibilidades de la familia. También los gastos del embarazo de la madre desde la concepción hasta la etapa de postparto.

[3] Código Civil Peruano 

Artículo 474. – 10 Se deben alimentos recíprocamente: l. Los cónyuges. 2. Los ascendientes y descendientes. 3. Los hermanos

[4] Código de Niños y Adolescentes

 Artículo 93.- Obligados a prestar alimentos. – Es obligación de los padres prestar alimentos a sus hijos. Por ausencia de los padres o desconocimiento de su paradero, prestan alimentos en el orden de prelación siguiente:

  1. Los hermanos mayores de edad; 
  2. Los abuelos; 
  3. Los parientes colaterales hasta el tercer grado; y,
  4. Otros responsables del niño o del adolescente

[5] Convención sobre los Derechos del Niño

Artículo 3.- En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.

Fuente de la imagen:

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Ana Paula Escudero Guffanti
Egresada de la Facultad de Derecho de la PUCP. Ex Asociada de Foro Académico. Practicante profesional en Fernandez, Heraud & Sanchez.